Cultura • 12 Febrero 2012 - 6:15pm — Jesús Alejo
La presidenta de Conaculta, Consuelo Sáizar, calificó a Meza como "un extraordinario ser humano...un hombre culto y un amigo cortés y generoso".
Ciudad de México • El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) dio a conocer el fallecimiento de Julián Meza, escritor y filósofo, nacido en Orizaba, Veracruz, en 1944.
En su cuenta de Twitter, Consuelo Sáizar, presidenta del Conaculta, destacó que “Julián Meza fue un extraordinario ser humano, un gran maestro de Filosofía, un hombre culto y un amigo cortés y generoso”.
Con estudios de Filosofía en la UNAM y de Historia en L’Ecole Pratique des Hautes Etudes, de París, Julián Meza fue académico, profesor de historia y literatura en el ITAM, donde dirigía la revista Estudios, además de haber sido colaborador en publicaciones como Letras Libres.
En su bibliografía se cuentan obras como El libro del desamor, La huella del conejo, El arca de Pandora, La saga del conejo, La feria de los lacayos, Bestiario de la modernidad mexicana y diccionario postmoderno; y de los ensayos Sicilia. La piedra negra y Cándidos y tartufos, editado por Conaculta/Ediciones Sin Nombre.
Además de la novela Un famélico en busca de salvación, coeditada por el Conaculta y El Equilibrista, la cual fue escrita originalmente en francés, durante la estancia de Meza en París, y posteriormente traducida por él mismo al español.
Entre sus más recientes proyectos literarios se encuentra una trilogía de viaje, de la que ya aparecieron Constantinopla, la isla del mediodía y hace apenas unos días se lanzó Cerdeña, la isla de Eolo.
"Pedanterías remotas"sitio de Marcos García Caballero...
Unas cuantas palabras preliminares sobre literatura, filosofía, (sin aporrear el piano entero), recetas de bebidas y cocteles, el ritmo de la vida, el portento cotidiano, la vida posmoderna y algo más... para todo aquél y todas ellas, las mundanas y mundanos... patchworks coloreados...
domingo 12 de febrero de 2012
jueves 9 de febrero de 2012
URGENCIA DE LA POESÍA--Vicente Quirarte
I. La poesía es una apuesta contra la vida, en favor de la vida. Quien se atreve a
servirla, acepta existir al filo del tiempo y verse expuesto a caídas y elevaciones, a
tempestades y sequías. Al vislumbrar la meta postergada, el buscador exhausto se descubre
al principio del viaje. Su sólo privilegio, su ardiente consuelo, se halla en la
posibilidad de comenzar de nuevo.
II. La poesía es el tren de los ausentes. Sin horario fijo, invade los andenes o aparece,
imprevista, en mitad del desierto. Arranca nuestras raíces para volvernos parte de su
vértigo, en escasas ocasiones como pasajero de primera: la mayor parte de las veces nos
obliga a viajar entre sus ruedas. A cambio nos concede la alegría y la libertad heroica
de los vagos. Confiesa Eduardo Hurtado: "Aquí estoy. Tengo mi oficio / Jefe de la
estación, / sin silbato y sin horario fijo, / con corridas continuas al pavor del
desierto".
III. La poesía es un yo que es un nosotros. Al mismo tiempo, su primera persona del
plural encarna en una singularidad que a todos nos concilia. Tigre en la casa, último
jardín, alianza de los reinos, oscura coincidencia, la poesía se nutre de las más altas
caídas. Superior a la feria de vanidades, se encuentra por encima de combates de nuestro
pequeño género humano. Barco que parece naufragar debido a nuestra imprudencia y nuestras
ansias, tarde o temprano rescata a sus verdaderos iniciados. Fuego de pobres, ciudad de
la memoria, libertad bajo palabra, la poesía es salvación para el náufrago que no ha
visto el mar.
IV. Cuando el hombre halló que las palabras de su tribu podían alcanzar mayor intensidad
que la dictada por la utilidad práctica, nació el trabajo del poeta. Cambian estilos y
modos de expresión: permanece la lucha del poeta contra el leviatán que lo acosa y
seduce.
V. "Los imbéciles han renunciado al poder. Yo me confieso imbécil", escribe Rodolfo
Hinostroza para tender un puente entre la rebelión de Propercio y nuestra modernidad.
Ahora, como entonces, el trabajo del poeta es sustancialmente el mismo: liberar a otros a
partir del conocimiento de la cárcel propia.
VI. La misión del poeta es defender la poesía. Para cumplir semejante tarea, es preciso
estar convencido de lo que estamos dispuestos a sacrificar para ser parte de la milicia
que toma las palabras para templarlas en la llama más intransigente.
VII. A la pregunta humillante y repetida "Se puede vivir de la poesía?", el poeta debe
contestar que no sólo se puede vivir de la poesía, sino que la obligación del poeta es
vivir de ella. Una vez viviendo por ella y para ella, sus contados temporales bastan para
aliviar la sed de toda la vida, incluidas aquellas estaciones cuando la aridez parece
condenarnos a la infelicidad absoluta.
VIII. La poesía es una cortesana de lujo, enamorada como quinceañera: elige, entre
quienes la pretenden, la hora y el sitio para hacernos suyos. Sus caricias magistrales,
sus artes más ocultas, las revela en la medida en que nos ve dispuestos a defenderla y
sostenerla. Si no le mostramos frutos convincentes, se marcha con el que más le ofrece.
IX. La defensa de la poesía comienza con la defensa que el poeta hace de sí: de ahí que
comience con la exploración del terreno más próximo a su carne. "Contra mí mismo peleo,
defiéndame Dios de mí", descubre en el Siglo de Oro Cristóbal de Castilleja, mientras
otro poeta es tocado de muerte al pie de la ventana de su Dueña y uno más regresa
-envejecido y pobre- a su nativa Córdoba.
X. La poesía nace del trabajo del corazón. El corazón que pone para el triunfo el
boxeador de barrio; el corazón que lleva el corredor de fondo a cubrir la distancia
cuando el cuerpo se niega a responderle. "Pienso en el poeta como un hombre de proezas,
igual que un atleta", escribió Robert Frost.
XI. El buen arte es un gran arte, y la verdadera poesía consuma el milagro de hacernos
más grandes que nuestras pequeñeces. Luis Miguel Aguilar se mira en el retrato de Cesare
Pavese y descubre: "Sólo hay un modo de hacer algo en la vida: consiste en ser superior a
lo que haces."
XII. Obligación del poeta es entrenar. Vivir es escribir con todo el cuerpo y no es
posible amar con la mitad del corazón ni besar sin perderse en el abismo. El verdadero
poeta actúa de la misma forma con plaza llena o a solas frente al toro de la muerte.
XIII. Mirar por la ventana no es un poema, aunque mirar por la ventana sea una
aproximación a la poesía. Mirar por la ventana y descubrir el sentido de mirar por la
ventana es un principio poético, pero no es la poesía. La poesía es mirar por la ventana
y convencer a otros de que la poesía es mirar por la ventana.
XIV. No escribas para consolar, instruir o modificar. Si eres fiel a esa exigencia,
consolarás, instruirás y modificarás. Escribe para nadie. Sólo así estarás escribiendo
para alguien.
XV. Poesía y adolescencia son sinónimas y el poeta no abandona del todo la violencia
desconcertada de los años verdes: a mayor carencia, mayor hambre de vida. Los primeros
poemas del muchacho que fui hablaban sobre la noche y la lluvia, la soledad y la calle.
Cuando el hombre de ahora intenta seguir aquellos pasos, descubre que, en esencia, sus
temas no han cambiado. Con la alegría y la frustración que las horas de vuelo nos
otorgan, sigo aprendiendo de aquel adolescente que todo lo sentía y nada comprendía. A él
quiero decirle que si he continuado equivocándome, jamás he dejado de atreverme. Me
invaden las mismas inseguridades y ahora, como entonces, sé que escribir es una tarea
infeliz y postergada, un trabajo imposible y absurdo, que pone constantemente a prueba
vanidad y resistencia.
XVI. Sólo en el amor y sus demandas existe una intensidad semejante a la surgida cuando
un hombre enfrenta las palabras de la tribu. Únicamente el amor y sus diáfanas prisiones
equivalen a la libertad proporcionada por el correr de la pluma en el papel, a la
traducción del mundo lograda a merced del esfuerzo y del milagro.
XVII. No hay poeta feliz, pero el poeta es el más feliz de los mortales. Ni el poema
perfecto podrá pagar a la poesía la extraña, insustituible, inexplicable forma de
felicidad que significa ser traspasado por el rayo y rendir testimonio de esa muerte.
De: Vicente Quirarte, Razones del Samurai (1978-1999), Poemas y Ensayos, Universidad
Nacional Autónoma de México, 2000, 542p. (p. 9-13)
servirla, acepta existir al filo del tiempo y verse expuesto a caídas y elevaciones, a
tempestades y sequías. Al vislumbrar la meta postergada, el buscador exhausto se descubre
al principio del viaje. Su sólo privilegio, su ardiente consuelo, se halla en la
posibilidad de comenzar de nuevo.
II. La poesía es el tren de los ausentes. Sin horario fijo, invade los andenes o aparece,
imprevista, en mitad del desierto. Arranca nuestras raíces para volvernos parte de su
vértigo, en escasas ocasiones como pasajero de primera: la mayor parte de las veces nos
obliga a viajar entre sus ruedas. A cambio nos concede la alegría y la libertad heroica
de los vagos. Confiesa Eduardo Hurtado: "Aquí estoy. Tengo mi oficio / Jefe de la
estación, / sin silbato y sin horario fijo, / con corridas continuas al pavor del
desierto".
III. La poesía es un yo que es un nosotros. Al mismo tiempo, su primera persona del
plural encarna en una singularidad que a todos nos concilia. Tigre en la casa, último
jardín, alianza de los reinos, oscura coincidencia, la poesía se nutre de las más altas
caídas. Superior a la feria de vanidades, se encuentra por encima de combates de nuestro
pequeño género humano. Barco que parece naufragar debido a nuestra imprudencia y nuestras
ansias, tarde o temprano rescata a sus verdaderos iniciados. Fuego de pobres, ciudad de
la memoria, libertad bajo palabra, la poesía es salvación para el náufrago que no ha
visto el mar.
IV. Cuando el hombre halló que las palabras de su tribu podían alcanzar mayor intensidad
que la dictada por la utilidad práctica, nació el trabajo del poeta. Cambian estilos y
modos de expresión: permanece la lucha del poeta contra el leviatán que lo acosa y
seduce.
V. "Los imbéciles han renunciado al poder. Yo me confieso imbécil", escribe Rodolfo
Hinostroza para tender un puente entre la rebelión de Propercio y nuestra modernidad.
Ahora, como entonces, el trabajo del poeta es sustancialmente el mismo: liberar a otros a
partir del conocimiento de la cárcel propia.
VI. La misión del poeta es defender la poesía. Para cumplir semejante tarea, es preciso
estar convencido de lo que estamos dispuestos a sacrificar para ser parte de la milicia
que toma las palabras para templarlas en la llama más intransigente.
VII. A la pregunta humillante y repetida "Se puede vivir de la poesía?", el poeta debe
contestar que no sólo se puede vivir de la poesía, sino que la obligación del poeta es
vivir de ella. Una vez viviendo por ella y para ella, sus contados temporales bastan para
aliviar la sed de toda la vida, incluidas aquellas estaciones cuando la aridez parece
condenarnos a la infelicidad absoluta.
VIII. La poesía es una cortesana de lujo, enamorada como quinceañera: elige, entre
quienes la pretenden, la hora y el sitio para hacernos suyos. Sus caricias magistrales,
sus artes más ocultas, las revela en la medida en que nos ve dispuestos a defenderla y
sostenerla. Si no le mostramos frutos convincentes, se marcha con el que más le ofrece.
IX. La defensa de la poesía comienza con la defensa que el poeta hace de sí: de ahí que
comience con la exploración del terreno más próximo a su carne. "Contra mí mismo peleo,
defiéndame Dios de mí", descubre en el Siglo de Oro Cristóbal de Castilleja, mientras
otro poeta es tocado de muerte al pie de la ventana de su Dueña y uno más regresa
-envejecido y pobre- a su nativa Córdoba.
X. La poesía nace del trabajo del corazón. El corazón que pone para el triunfo el
boxeador de barrio; el corazón que lleva el corredor de fondo a cubrir la distancia
cuando el cuerpo se niega a responderle. "Pienso en el poeta como un hombre de proezas,
igual que un atleta", escribió Robert Frost.
XI. El buen arte es un gran arte, y la verdadera poesía consuma el milagro de hacernos
más grandes que nuestras pequeñeces. Luis Miguel Aguilar se mira en el retrato de Cesare
Pavese y descubre: "Sólo hay un modo de hacer algo en la vida: consiste en ser superior a
lo que haces."
XII. Obligación del poeta es entrenar. Vivir es escribir con todo el cuerpo y no es
posible amar con la mitad del corazón ni besar sin perderse en el abismo. El verdadero
poeta actúa de la misma forma con plaza llena o a solas frente al toro de la muerte.
XIII. Mirar por la ventana no es un poema, aunque mirar por la ventana sea una
aproximación a la poesía. Mirar por la ventana y descubrir el sentido de mirar por la
ventana es un principio poético, pero no es la poesía. La poesía es mirar por la ventana
y convencer a otros de que la poesía es mirar por la ventana.
XIV. No escribas para consolar, instruir o modificar. Si eres fiel a esa exigencia,
consolarás, instruirás y modificarás. Escribe para nadie. Sólo así estarás escribiendo
para alguien.
XV. Poesía y adolescencia son sinónimas y el poeta no abandona del todo la violencia
desconcertada de los años verdes: a mayor carencia, mayor hambre de vida. Los primeros
poemas del muchacho que fui hablaban sobre la noche y la lluvia, la soledad y la calle.
Cuando el hombre de ahora intenta seguir aquellos pasos, descubre que, en esencia, sus
temas no han cambiado. Con la alegría y la frustración que las horas de vuelo nos
otorgan, sigo aprendiendo de aquel adolescente que todo lo sentía y nada comprendía. A él
quiero decirle que si he continuado equivocándome, jamás he dejado de atreverme. Me
invaden las mismas inseguridades y ahora, como entonces, sé que escribir es una tarea
infeliz y postergada, un trabajo imposible y absurdo, que pone constantemente a prueba
vanidad y resistencia.
XVI. Sólo en el amor y sus demandas existe una intensidad semejante a la surgida cuando
un hombre enfrenta las palabras de la tribu. Únicamente el amor y sus diáfanas prisiones
equivalen a la libertad proporcionada por el correr de la pluma en el papel, a la
traducción del mundo lograda a merced del esfuerzo y del milagro.
XVII. No hay poeta feliz, pero el poeta es el más feliz de los mortales. Ni el poema
perfecto podrá pagar a la poesía la extraña, insustituible, inexplicable forma de
felicidad que significa ser traspasado por el rayo y rendir testimonio de esa muerte.
De: Vicente Quirarte, Razones del Samurai (1978-1999), Poemas y Ensayos, Universidad
Nacional Autónoma de México, 2000, 542p. (p. 9-13)
jueves 2 de febrero de 2012
LA BOMBA POLÍTICA DE TIEMPO
De cada 100 adolescentes internados en un centro para menores infractores, 14 ingresan, en más de una ocasión al año, por reincidir en alguna conducta delictiva.
La Encuesta Nacional de Gobierno 2010 Poder Ejecutivo Estatal (ENGPEE 10), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que del 1 de enero al 31 de diciembre de 2009 fueron recluidos 12 mil 404 adolescentes en alguna institución para menores infractores del país. De ellos, mil 681 fueron internados más de una vez en el mismo año.
En 2005 se reformó el artículo 18 constitucional, para implementar un sistema integral de justicia penal para quienes cometieran un delito y tuvieran entre 12 años y menos de 18 años de edad.
De acuerdo con el texto constitucional, el internamiento de los menores sólo debe utilizarse “como medida extrema y por el tiempo más breve que proceda (…) únicamente a los adolescentes mayores de 14 años, por la comisión de conductas antisociales calificadas como graves”.
Con ello se buscó, entre otras cosas, un sistema que procurara la recuperación y reinserción de los menores en la sociedad pero, a pesar de todo, un número importante vuelve a cometer otro delito.
Los casos de reincidencia más preocupantes se ubican en Baja California, Sonora, Nuevo León y el Distrito Federal. En Baja California, 24 de cada 100 menores infractores son reincidentes; en Sonora, 22 de cada 100; en Nuevo León, 19 de cada 100, y en el Distrito Federal, 16 de cada 100.
Por otra parte, 17% de los adolescentes internados por delitos patrimoniales —daño en propiedad ajena, fraude, abuso de confianza, despojo, entre otros— ya había estado en un centro de reclusión por cometer la misma falta u otras distintas.
En la misma situación está 15% de los internados por delitos del fuero federal; 13% de quienes robaron algún bien; 9% de quienes atentaron contra la integridad de una persona, y 7% de quienes cometieron un homicidio.
Los jóvenes que privaron de la libertad a alguna persona o que cometieron un delito de tipo sexual presentan los casos de reincidencia más bajos: 6% y 4%, respectivamente.
Lo más preocupante es que para muchos menores significa el inicio de una carrera delictiva. Una encuesta, realizada en 2009 por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) a la población adulta reclusa en el Distrito Federal y el Estado de México, reportó que 7.4% de los sentenciados ya había estado internado en alguna institución para jóvenes infractores.
Robo, el principal delito
La principal falta que cometen los menores infractores es el robo: casi cuatro de cada 10 adolescentes que ingresan a un centro de internamiento lo hacen por esta conducta. Le siguen delitos contra el patrimonio, con 28.1%, y delitos del fuero federal, con 20%.
De acuerdo con la ENGPEE 10, en 2009 fueron internados 2 mil 476 adolescentes por delitos del fuero federal, aunque no se especifica el tipo de falta que cometieron.
Sin embargo, los anuarios estadísticos estatales de esta encuesta indican que mil 59 adolescentes fueron remitidos a centros en ese año por cometer algún delito contra la salud, de los cuáles 735 fueron internados.
Al cruzar esta información en la ENGPEE 10, se deduce que aproximadamente uno de cada tres adolescentes internados por un delito federal tuvo que ver con posesión, consumo o comercio de drogas.
El resto de los menores están recluidos por homicidio (5.3%), delitos sexuales (5%), lesiones (3.3%) y privación ilegal de la libertad (1.1%).
Encuentran la muerte
El futuro de muchos menores, sobre todo aquellos relacionados con las bandas del crimen organizado, es aún más aterrador. Algunos son cooptados y adiestrados por organizaciones criminales para cometer las peores atrocidades contra integrantes de los grupos contrarios. Tal es el caso de Édgar, un muchacho de 14 años identificado por las autoridades como El Ponchis, quien fue reclutado por el cártel del Pacífico Sur para torturar y asesinar brutalmente a sus rivales.
Pero otros más forman parte de las estadísticas de los asesinados por estas rivalidades. La Base de Datos de Presuntos Homicidios Relacionados con la Delincuencia Organizada indica que entre 2007 y 2010 fueron ejecutadas 30 mil 858 personas, de las cuales 7.3% tenía menos de 20 años.
En cuatro años han sido ejecutados 312 menores de 15 años, y mil 953 jóvenes de 16 a 20 años, cifra que puede ser superior, ya que no se determina la edad de 43.6% de las víctimas.
Los estados que reportan el mayor número de ejecuciones de menores de 20 años por presunta rivalidad delincuencial son Chihuahua, con 911 asesinados; Sinaloa, con 333; Guerrero, con 141; Durango, con 140; Michoacán, con 94, y Baja California, con 81.
Las ejecuciones reportadas en esta base de datos son aquellas que, por sus características, se presume que víctima, victimario o ambos pertenecen a una organización criminal.
A simple vista se les ve cansados, permanecen sentados en su lugar durante largas jornadas de trabajo y con la mirada intranquila, se notan nerviosos e inseguros, son retraídos y prefieren la soledad durante el horario laboral; se irritan y distraen fácilmente o quizá se muestren violentos ante la menor alteración, presentan sudoración constante en manos, cara y cuerpo, así como dolores frecuentes; ellos son víctimas de Burnout o desgaste ocupacional, es decir, estrés laboral.
En la ciudad de México los niveles de estrés laboral a los que se someten principalmente las personas entre 25 y 40 años de edad son un factor de riesgo que se ha convertido en un problema de salud pública.
Deterioro físico y emocional del trabajador, pérdidas económicas para las empresas y un posible colapso para las instituciones de salud son los riesgos ante este tipo de estrés.
De acuerdo con el estudio de Desarrollo de la Escala Mexicana de Desgaste Ocupacional (Emedo) para medir Burnout o desgaste ocupacional, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a 510 personas de entre 24 a 33 años de edad, los resultados muestran que 100% de quienes se sometieron a la prueba presentan algún nivel de estrés, aunque 60% ya presentaba niveles altos y trastornos físicos.
De la muestra, 45% laboran en la iniciativa privada, 36% en el sector público y 20% de manera independiente.
Jesús Felipe Uribe Prado, investigador y académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que los trastornos o síntomas del estrés pueden afectar, con el tiempo, el ritmo de vida de la gente, la disminución de desempeño laboral, el agotamiento emocional y los sentimientos de incapacidad, aunados a una serie de malestares físicos que desembocan en enfermedades como depresión, asma, hipertensión, dolores, impotencia sexual, infartos, diabetes e incluso algunas adicciones como alcoholismo y tabaquismo. “El estrés es uno de los principales detonantes de enfermedades”, dijo.
El Burnout o desgaste ocupacional se compone de tres elementos: agotamiento emocional y físico, baja productividad laboral y despersonalización, es decir, irritabilidad, actitudes negativas y frías a clientes, pacientes o alumnos, según sea el caso.
Los resultados negativos son para el sujeto que lo sufre y para la organización donde trabaja. Para el primero, las alteraciones son físicas y emocionales; para la empresa, el deterioro se manifiesta en la calidad del servicio que brinda el trabajador, ausentismo y desempeño que lo obliga a renunciar o a que lo liquiden.
Este problema no distingue el puesto que desempeña el trabajador, se da en todos los niveles, desde puestos operativos, medios y ejecutivos. “Los niveles de estrés que presentan los trabajadores que habitan en el DF son altos; muy similares a los de otros países y se presentan principalmente en gente joven. Es este grupo el que más se somete a estrés, pero el impacto o la factura será cobrada cuando la persona tenga más de 40 años”, aseguró el especialista.
Estrés, un círculo vicioso
María de la Soledad Escamilla, responsable del programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud del DF, definió el estrés como un estado de tensión cuyas causas son: constantes exigencia del jefe y el compromiso que tiene el empleado con su labor, la percepción de que no hay recursos materiales suficientes, se percibe una amenaza de perder su empleo, horarios extendidos de más de ocho horas y no saber poner límites a las exigencias, es decir, comprometerse a algo que sale de sus posibilidades cumplir.
“El estrés laboral se va convirtiendo en un estado de intolerancia que impacta al área del conocimiento y provoca bajos niveles de atención, por lo tanto no hay concentración y se convierte en un círculo vicioso”.
La especialista explicó que existe un estrés positivo, aquel que nos mueve a hacer lo que nos gusta y se llama eustrés, mientras que el distrés es del tipo negativo; este último puede afectar la salud de quien lo padece, por ejemplo, a nivel físico ocasiona trastornos de sueño porque en el horario que deberían utilizar en dormir permanece despierto y al no tener un sueño reparador el organismo continúa trabajando.
“Si una persona no duerme lo suficiente al día siguiente se levanta cansado y de mal humor, se va a trabajar ya agotado y aunado a otros factores como la saturación del transporte público, el tiempo de traslado y el tráfico vehicular, el nivel de estrés va en aumento”, señala la funcionaria.
“Es común encontrar gente peleando en el Metro o autobús porque alguien más apenas lo rozó, no es que el acto haya provocado la ira de la personas, es el cúmulo de estrés que explota con esa acción. Igual, vemos a diario gente molesta tocando el claxon de su auto cuando no existe posibilidad de avanzar, esos son signos de estrés”.
Aunque cualquier persona puede padecerlo, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrirlo, ya que además de trabajar, tienen por consenso social roles que cumplir como ser madre, esposa, ama de casa y todo lo que ello implica; además, interfiere el factor hormonal y con ello el incremento de tensión y los niveles de estrés.
Prevención
Entre las medidas para prevenir y disminuir los niveles de estrés laboral está la implementación de programas de interacción para que el empleado se relaje y tenga menos fatiga, más horas de esparcimiento y recreación, hacer ejercicio y alimentación adecuada.
“Recomiendo permanecer hasta 40 minutos sentado frente a la computadora o trabajando, luego de ese tiempo cambiar de actividad al menos durante 10 minutos. El empleado se puede poner de pie, cambiar de postura, despejarse y respirar profundamente, de esta forma el rendimiento es mayor, ya que después de 40 minutos de concentración en una actividad el cerebro deja de retener toda la información y es más probable que se olvide a corto plazo”.
En los centros de salud del DF se brinda atención a quienes tienen estrés y otros padecimientos de salud mental mediante contención de crisis, análisis, diagnóstico y canalización con médicos especialistas, si es necesario.
María de la Soledad Escamilla advierte que debido al ritmo de vida y los altos niveles de tensión a los que está sometida la gente, así como a los cada vez más recurrentes problemas de salud derivados de ello, el estrés se ha convertido en una amenaza para el sector salud, por lo que la prevención resulta un factor fundamental para evitar complicaciones médicas de las personas y un colapso en las instituciones.
En febrero pasado entró en vigor la Ley de Salud Mental del Distrito Federal, con ella por primera vez se establece un marco legal para abordar asuntos como la integración a la comunidad de personas con trastornos mentales, prestación de atención de calidad, accesibilidad a dichos cuidados y protección de los derechos civiles, explicó la diputada perredista Maricela Contreras, presidenta de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa.
“Esta Ley tiene como base incorporar la atención de salud mental en los programas de salud pública con enfoque preventivo y al primer nivel de atención, garantizar la disponibilidad de recursos para la atención, establecer una organización de los servicios de salud mental para contar con psiquiatras, enfermeras, sicólogos y trabajadores sociales, así como ofrecer atención especializada, desarrollar una política desde una perspectiva de derechos humanos, donde se erradique la discriminación y violaciones a los derechos de las personas con algún trastorno", entre otros.
En la ley se estable la creación de una línea telefónica y una página electrónica para brindar orientación y canalizar a personas con algún trastorno y se etiquetó 5% del presupuesto en salud para la atención de estos problemas, pero a siete meses de que entró en vigor la norma, no existe teléfono ni portal ex profeso al respecto.
La Encuesta Nacional de Gobierno 2010 Poder Ejecutivo Estatal (ENGPEE 10), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), revela que del 1 de enero al 31 de diciembre de 2009 fueron recluidos 12 mil 404 adolescentes en alguna institución para menores infractores del país. De ellos, mil 681 fueron internados más de una vez en el mismo año.
En 2005 se reformó el artículo 18 constitucional, para implementar un sistema integral de justicia penal para quienes cometieran un delito y tuvieran entre 12 años y menos de 18 años de edad.
De acuerdo con el texto constitucional, el internamiento de los menores sólo debe utilizarse “como medida extrema y por el tiempo más breve que proceda (…) únicamente a los adolescentes mayores de 14 años, por la comisión de conductas antisociales calificadas como graves”.
Con ello se buscó, entre otras cosas, un sistema que procurara la recuperación y reinserción de los menores en la sociedad pero, a pesar de todo, un número importante vuelve a cometer otro delito.
Los casos de reincidencia más preocupantes se ubican en Baja California, Sonora, Nuevo León y el Distrito Federal. En Baja California, 24 de cada 100 menores infractores son reincidentes; en Sonora, 22 de cada 100; en Nuevo León, 19 de cada 100, y en el Distrito Federal, 16 de cada 100.
Por otra parte, 17% de los adolescentes internados por delitos patrimoniales —daño en propiedad ajena, fraude, abuso de confianza, despojo, entre otros— ya había estado en un centro de reclusión por cometer la misma falta u otras distintas.
En la misma situación está 15% de los internados por delitos del fuero federal; 13% de quienes robaron algún bien; 9% de quienes atentaron contra la integridad de una persona, y 7% de quienes cometieron un homicidio.
Los jóvenes que privaron de la libertad a alguna persona o que cometieron un delito de tipo sexual presentan los casos de reincidencia más bajos: 6% y 4%, respectivamente.
Lo más preocupante es que para muchos menores significa el inicio de una carrera delictiva. Una encuesta, realizada en 2009 por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) a la población adulta reclusa en el Distrito Federal y el Estado de México, reportó que 7.4% de los sentenciados ya había estado internado en alguna institución para jóvenes infractores.
Robo, el principal delito
La principal falta que cometen los menores infractores es el robo: casi cuatro de cada 10 adolescentes que ingresan a un centro de internamiento lo hacen por esta conducta. Le siguen delitos contra el patrimonio, con 28.1%, y delitos del fuero federal, con 20%.
De acuerdo con la ENGPEE 10, en 2009 fueron internados 2 mil 476 adolescentes por delitos del fuero federal, aunque no se especifica el tipo de falta que cometieron.
Sin embargo, los anuarios estadísticos estatales de esta encuesta indican que mil 59 adolescentes fueron remitidos a centros en ese año por cometer algún delito contra la salud, de los cuáles 735 fueron internados.
Al cruzar esta información en la ENGPEE 10, se deduce que aproximadamente uno de cada tres adolescentes internados por un delito federal tuvo que ver con posesión, consumo o comercio de drogas.
El resto de los menores están recluidos por homicidio (5.3%), delitos sexuales (5%), lesiones (3.3%) y privación ilegal de la libertad (1.1%).
Encuentran la muerte
El futuro de muchos menores, sobre todo aquellos relacionados con las bandas del crimen organizado, es aún más aterrador. Algunos son cooptados y adiestrados por organizaciones criminales para cometer las peores atrocidades contra integrantes de los grupos contrarios. Tal es el caso de Édgar, un muchacho de 14 años identificado por las autoridades como El Ponchis, quien fue reclutado por el cártel del Pacífico Sur para torturar y asesinar brutalmente a sus rivales.
Pero otros más forman parte de las estadísticas de los asesinados por estas rivalidades. La Base de Datos de Presuntos Homicidios Relacionados con la Delincuencia Organizada indica que entre 2007 y 2010 fueron ejecutadas 30 mil 858 personas, de las cuales 7.3% tenía menos de 20 años.
En cuatro años han sido ejecutados 312 menores de 15 años, y mil 953 jóvenes de 16 a 20 años, cifra que puede ser superior, ya que no se determina la edad de 43.6% de las víctimas.
Los estados que reportan el mayor número de ejecuciones de menores de 20 años por presunta rivalidad delincuencial son Chihuahua, con 911 asesinados; Sinaloa, con 333; Guerrero, con 141; Durango, con 140; Michoacán, con 94, y Baja California, con 81.
Las ejecuciones reportadas en esta base de datos son aquellas que, por sus características, se presume que víctima, victimario o ambos pertenecen a una organización criminal.
A simple vista se les ve cansados, permanecen sentados en su lugar durante largas jornadas de trabajo y con la mirada intranquila, se notan nerviosos e inseguros, son retraídos y prefieren la soledad durante el horario laboral; se irritan y distraen fácilmente o quizá se muestren violentos ante la menor alteración, presentan sudoración constante en manos, cara y cuerpo, así como dolores frecuentes; ellos son víctimas de Burnout o desgaste ocupacional, es decir, estrés laboral.
En la ciudad de México los niveles de estrés laboral a los que se someten principalmente las personas entre 25 y 40 años de edad son un factor de riesgo que se ha convertido en un problema de salud pública.
Deterioro físico y emocional del trabajador, pérdidas económicas para las empresas y un posible colapso para las instituciones de salud son los riesgos ante este tipo de estrés.
De acuerdo con el estudio de Desarrollo de la Escala Mexicana de Desgaste Ocupacional (Emedo) para medir Burnout o desgaste ocupacional, realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) a 510 personas de entre 24 a 33 años de edad, los resultados muestran que 100% de quienes se sometieron a la prueba presentan algún nivel de estrés, aunque 60% ya presentaba niveles altos y trastornos físicos.
De la muestra, 45% laboran en la iniciativa privada, 36% en el sector público y 20% de manera independiente.
Jesús Felipe Uribe Prado, investigador y académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explicó que los trastornos o síntomas del estrés pueden afectar, con el tiempo, el ritmo de vida de la gente, la disminución de desempeño laboral, el agotamiento emocional y los sentimientos de incapacidad, aunados a una serie de malestares físicos que desembocan en enfermedades como depresión, asma, hipertensión, dolores, impotencia sexual, infartos, diabetes e incluso algunas adicciones como alcoholismo y tabaquismo. “El estrés es uno de los principales detonantes de enfermedades”, dijo.
El Burnout o desgaste ocupacional se compone de tres elementos: agotamiento emocional y físico, baja productividad laboral y despersonalización, es decir, irritabilidad, actitudes negativas y frías a clientes, pacientes o alumnos, según sea el caso.
Los resultados negativos son para el sujeto que lo sufre y para la organización donde trabaja. Para el primero, las alteraciones son físicas y emocionales; para la empresa, el deterioro se manifiesta en la calidad del servicio que brinda el trabajador, ausentismo y desempeño que lo obliga a renunciar o a que lo liquiden.
Este problema no distingue el puesto que desempeña el trabajador, se da en todos los niveles, desde puestos operativos, medios y ejecutivos. “Los niveles de estrés que presentan los trabajadores que habitan en el DF son altos; muy similares a los de otros países y se presentan principalmente en gente joven. Es este grupo el que más se somete a estrés, pero el impacto o la factura será cobrada cuando la persona tenga más de 40 años”, aseguró el especialista.
Estrés, un círculo vicioso
María de la Soledad Escamilla, responsable del programa de Salud Mental de la Secretaría de Salud del DF, definió el estrés como un estado de tensión cuyas causas son: constantes exigencia del jefe y el compromiso que tiene el empleado con su labor, la percepción de que no hay recursos materiales suficientes, se percibe una amenaza de perder su empleo, horarios extendidos de más de ocho horas y no saber poner límites a las exigencias, es decir, comprometerse a algo que sale de sus posibilidades cumplir.
“El estrés laboral se va convirtiendo en un estado de intolerancia que impacta al área del conocimiento y provoca bajos niveles de atención, por lo tanto no hay concentración y se convierte en un círculo vicioso”.
La especialista explicó que existe un estrés positivo, aquel que nos mueve a hacer lo que nos gusta y se llama eustrés, mientras que el distrés es del tipo negativo; este último puede afectar la salud de quien lo padece, por ejemplo, a nivel físico ocasiona trastornos de sueño porque en el horario que deberían utilizar en dormir permanece despierto y al no tener un sueño reparador el organismo continúa trabajando.
“Si una persona no duerme lo suficiente al día siguiente se levanta cansado y de mal humor, se va a trabajar ya agotado y aunado a otros factores como la saturación del transporte público, el tiempo de traslado y el tráfico vehicular, el nivel de estrés va en aumento”, señala la funcionaria.
“Es común encontrar gente peleando en el Metro o autobús porque alguien más apenas lo rozó, no es que el acto haya provocado la ira de la personas, es el cúmulo de estrés que explota con esa acción. Igual, vemos a diario gente molesta tocando el claxon de su auto cuando no existe posibilidad de avanzar, esos son signos de estrés”.
Aunque cualquier persona puede padecerlo, las mujeres son más propensas que los hombres a sufrirlo, ya que además de trabajar, tienen por consenso social roles que cumplir como ser madre, esposa, ama de casa y todo lo que ello implica; además, interfiere el factor hormonal y con ello el incremento de tensión y los niveles de estrés.
Prevención
Entre las medidas para prevenir y disminuir los niveles de estrés laboral está la implementación de programas de interacción para que el empleado se relaje y tenga menos fatiga, más horas de esparcimiento y recreación, hacer ejercicio y alimentación adecuada.
“Recomiendo permanecer hasta 40 minutos sentado frente a la computadora o trabajando, luego de ese tiempo cambiar de actividad al menos durante 10 minutos. El empleado se puede poner de pie, cambiar de postura, despejarse y respirar profundamente, de esta forma el rendimiento es mayor, ya que después de 40 minutos de concentración en una actividad el cerebro deja de retener toda la información y es más probable que se olvide a corto plazo”.
En los centros de salud del DF se brinda atención a quienes tienen estrés y otros padecimientos de salud mental mediante contención de crisis, análisis, diagnóstico y canalización con médicos especialistas, si es necesario.
María de la Soledad Escamilla advierte que debido al ritmo de vida y los altos niveles de tensión a los que está sometida la gente, así como a los cada vez más recurrentes problemas de salud derivados de ello, el estrés se ha convertido en una amenaza para el sector salud, por lo que la prevención resulta un factor fundamental para evitar complicaciones médicas de las personas y un colapso en las instituciones.
En febrero pasado entró en vigor la Ley de Salud Mental del Distrito Federal, con ella por primera vez se establece un marco legal para abordar asuntos como la integración a la comunidad de personas con trastornos mentales, prestación de atención de calidad, accesibilidad a dichos cuidados y protección de los derechos civiles, explicó la diputada perredista Maricela Contreras, presidenta de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa.
“Esta Ley tiene como base incorporar la atención de salud mental en los programas de salud pública con enfoque preventivo y al primer nivel de atención, garantizar la disponibilidad de recursos para la atención, establecer una organización de los servicios de salud mental para contar con psiquiatras, enfermeras, sicólogos y trabajadores sociales, así como ofrecer atención especializada, desarrollar una política desde una perspectiva de derechos humanos, donde se erradique la discriminación y violaciones a los derechos de las personas con algún trastorno", entre otros.
En la ley se estable la creación de una línea telefónica y una página electrónica para brindar orientación y canalizar a personas con algún trastorno y se etiquetó 5% del presupuesto en salud para la atención de estos problemas, pero a siete meses de que entró en vigor la norma, no existe teléfono ni portal ex profeso al respecto.
lunes 30 de enero de 2012
miércoles 25 de enero de 2012
MENSAJE EN UNA BOTELLA
El día del 6 de enero en todas las primarias del distrito federal, desde que nuestro Peje-presidente asumió su cargo, estableció y giró instrucciones precisas a su secretario de educación y el secretario de educación, en conjunto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (dirigido por Elena Poniatowska) para que en todas las dichas escuelas primarias que según datos recabados por el Peje-gobierno ascienden a 16,000 escuelitas, se recuerde que los Reyes, es decir, los verdaderos Reyes Magos, sean alabados por los niños y las niñas del defectuoso como un signo de que en la otrora ciudad de la esperanza, también hay futuro y cielo con esperanza.
El Peje-gobernante, desde Palacio Nacional, recibe ese día a las niñas más destacadas en los deberes del año anterior y es ahí cuando gracias a esta pluma podemos ver recorrer, fascinada, con los ojos atónitos ante los cuadros de Diego Rivera de Palacio Nacional, a Carlita, la niña que trajo desde Tlanepantla y desde sus 8 años, un globo y un vestido azul para mandarle su regalo a los reyes, que aunque parezca que están lejos, están realmente muy cerca, más que los Estados Unidos por lo menos.
Para dicho acto se trajo a Carlita con vestido azul porque como sus padres votaron en el sexenio pasado por el Presidente del empleo, al Peje-gobernante ni le va ni le viene el color, naturalmente, pero es un ejemplo para que la edición del Newsweek en inglés muestre en la portada una foto y un artículo de un gobierno cuyo propósito es… ¡ser incluyente! Por supuesto.
En este momento es Elena Poniatowska la que se acerca a Carlita, son las 8 de la mañana y el frío va bajando, pero a una señal que dice: “¡Vivan los Reyes!” por todo el super pejegabinete, la niña Carlita, ayudada de la autora de Tinísima y Leonora, suelta primero con el dedo índice y luego el pulgar el globo azul mientras los fotógrafos no se dan abasto y entonces Carlita, en el fondo de su corazón, sabe que su deseo es suyo y de nadie más.
El Peje-gobernante, desde Palacio Nacional, recibe ese día a las niñas más destacadas en los deberes del año anterior y es ahí cuando gracias a esta pluma podemos ver recorrer, fascinada, con los ojos atónitos ante los cuadros de Diego Rivera de Palacio Nacional, a Carlita, la niña que trajo desde Tlanepantla y desde sus 8 años, un globo y un vestido azul para mandarle su regalo a los reyes, que aunque parezca que están lejos, están realmente muy cerca, más que los Estados Unidos por lo menos.
Para dicho acto se trajo a Carlita con vestido azul porque como sus padres votaron en el sexenio pasado por el Presidente del empleo, al Peje-gobernante ni le va ni le viene el color, naturalmente, pero es un ejemplo para que la edición del Newsweek en inglés muestre en la portada una foto y un artículo de un gobierno cuyo propósito es… ¡ser incluyente! Por supuesto.
En este momento es Elena Poniatowska la que se acerca a Carlita, son las 8 de la mañana y el frío va bajando, pero a una señal que dice: “¡Vivan los Reyes!” por todo el super pejegabinete, la niña Carlita, ayudada de la autora de Tinísima y Leonora, suelta primero con el dedo índice y luego el pulgar el globo azul mientras los fotógrafos no se dan abasto y entonces Carlita, en el fondo de su corazón, sabe que su deseo es suyo y de nadie más.
martes 17 de enero de 2012
Nueva Observación
Considero muy sano el hecho de que, ya sea en las cantinas o por teléfono, mis colegas escritores y yo lleguemos a las mismas conclusiones teóricas, que incluso nos aplaudamos nuestras "genialidades", pero que, al momento de cotejar mis escritos con los suyos, los encuentre en órbitas totalmente diferentes, con ideas diferentes e incluso antagónicas de las mías. Como si cada ebria conversación hubiera terminado con la amorosa conclusión de un: "Marcos, vete a chingar a tu madre".
lunes 2 de enero de 2012
ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ EN 2012 POR ADOLFO GILLY Hoy EN LA JORNADA
Entre aquellos que el año 2011 se llevó estuvo, el 8 de julio, nuestro compañero Adolfo Sánchez Vázquez. Quisiera hoy, como despedida y homenaje al maestro que en ese día se fue y como augurio para este nuevo año, retomar sus palabras de hace ocho años en Lima, Perú, en la casa que fue de José Carlos Mariátegui, donde nos dijo de las izquierdas y del socialismo. De un amargo año para México salimos, para entrar el día de hoy en uno incierto. Que la palabra de don Adolfo nos sea buena guía para las turbulencias políticas de este 2012 que ahora inicia.
En la Pontificia Universidad Católica de Lima, en el inicio del año 2004, había tenido lugar un Congreso Interamericano de Filosofía y en su contexto un Simposio sobre Republicanismo. Algunos de nosotros allí presentes estuvimos también, por iniciativa del catalán republicano y socialista Antoni Domenech, en una reunión cuyo tema era El futuro de la izquierda. Se realizaba en el salón de la casa donde vivió José Carlos Mariátegui, ahora convertida en Centro Cultural.
Entre el público que desbordaba el salón de la vieja casona, sentado en primera fila, estaba Adolfo Sánchez Vázquez. Desde el fondo del salón nos contemplaba un gran retrato de Mariátegui en su silla de ruedas, con su andino perfil de indio, su mechón en la frente y una sutil sonrisa en los ojos y en los labios apretados.
Una vez que los expositores hubieron cumplido su tarea, don Adolfo pidió la palabra. Algo él quería decir en ese lugar en donde Mariátegui había vivido, escrito y organizado. Recordando otros tiempos, abrí mi cuaderno para tomar apuntes y no perder palabra. Lo que sigue es una versión fiel de cuanto dijo en aquel enero del año 2004, después de hacernos saber su emoción por encontrarse en Lima en la casa de José Carlos. La reprodujo La Jornada hace ocho años y de allí la tomo.
●
Izquierda puede ser un término equívoco. Me parece preferible usarlo en plural: no la izquierda sino las izquierdas. Tendríamos así al menos cuatro izquierdas: una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista; una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema; una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales; y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Para esta última izquierda el problema no es simplemente la crítica al capitalismo, cuyos males son visibles, sino la lucha por una alternativa socialista. Socialista es la izquierda a la cual se le plantea el problema.
Para hablar del futuro de esta izquierda tenemos que ver en qué situación nos encontramos en este momento. Hoy la alternativa socialista es más necesaria que nunca. No concierne sólo a los oprimidos y explotados, sino que el capitalismo pone en cuestión la supervivencia misma de la humanidad.
Pero esto sucede en momentos en que ha caído el descrédito sobre la idea misma del socialismo, entre otras razones por los desastres en los países que usaban el nombre de socialistas y la caída de esos regímenes. Es decir, tenemos que abordar tareas tan elementales como la de reivindicar una vez más la idea de socialismo.
Pero si no hay conciencia de socialismo y de la necesidad de reivindicarlo hoy, no podremos caminar hacia la organización de las fuerzas anticapitalistas. Pues la lucha socialista no es sólo una cuestión de ideas, sino también un problema de conciencia, de organización y de acción.
No nos engañemos hablando, como tantas veces, de agonía del capitalismo. Hoy vemos que se extiende por el mundo reforzado y sin frenos, pese a las fuerzas que lo resisten. Esta es para nosotros una situación difícil. Precisamente cuando el socialismo es más necesario que nunca, es cuando se ha vuelto más difícil la lucha y la organización en torno a sus ideas. Pero esta lucha es indispensable.
El socialismo no es inevitable, no es un resultado natural de la evolución humana. Si los seres humanos no toman conciencia de esta necesidad y en consecuencia se organizan y actúan, la alternativa es la barbarie. Y sería una barbarie aún peor que aquella que Marx imaginó, pues estaríamos ante la catástrofe ecológica, la guerra universal y la posible destrucción de la humanidad.
El futuro de la izquierda exige revisar todo –el partido leninista, el proletariado fabril como sujeto central– y replantear todos los problemas como requisito para pensar y organizar hoy la izquierda anticapitalista y la lucha por el socialismo.
●
Cuando Adolfo Sánchez Vázquez concluyó,una ovación de la sala repleta saludó sus palabras y Antoni Domenech, su discípulo de otros tiempos, le agradeció en nombre de todos los presentes.
Ocho años después, más actual que nunca resuena en este México de hoy su convocatoria para pensar ahora el socialismo; y, más allá de la apropiación cínica de la política por hablantines profesionales sin ideas y sin escrúpulos, para organizar y actuar hoy y aquí por una república de paz con justicia y dignidad.
En la Pontificia Universidad Católica de Lima, en el inicio del año 2004, había tenido lugar un Congreso Interamericano de Filosofía y en su contexto un Simposio sobre Republicanismo. Algunos de nosotros allí presentes estuvimos también, por iniciativa del catalán republicano y socialista Antoni Domenech, en una reunión cuyo tema era El futuro de la izquierda. Se realizaba en el salón de la casa donde vivió José Carlos Mariátegui, ahora convertida en Centro Cultural.
Entre el público que desbordaba el salón de la vieja casona, sentado en primera fila, estaba Adolfo Sánchez Vázquez. Desde el fondo del salón nos contemplaba un gran retrato de Mariátegui en su silla de ruedas, con su andino perfil de indio, su mechón en la frente y una sutil sonrisa en los ojos y en los labios apretados.
Una vez que los expositores hubieron cumplido su tarea, don Adolfo pidió la palabra. Algo él quería decir en ese lugar en donde Mariátegui había vivido, escrito y organizado. Recordando otros tiempos, abrí mi cuaderno para tomar apuntes y no perder palabra. Lo que sigue es una versión fiel de cuanto dijo en aquel enero del año 2004, después de hacernos saber su emoción por encontrarse en Lima en la casa de José Carlos. La reprodujo La Jornada hace ocho años y de allí la tomo.
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Izquierda puede ser un término equívoco. Me parece preferible usarlo en plural: no la izquierda sino las izquierdas. Tendríamos así al menos cuatro izquierdas: una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista; una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema; una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales; y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.
Para esta última izquierda el problema no es simplemente la crítica al capitalismo, cuyos males son visibles, sino la lucha por una alternativa socialista. Socialista es la izquierda a la cual se le plantea el problema.
Para hablar del futuro de esta izquierda tenemos que ver en qué situación nos encontramos en este momento. Hoy la alternativa socialista es más necesaria que nunca. No concierne sólo a los oprimidos y explotados, sino que el capitalismo pone en cuestión la supervivencia misma de la humanidad.
Pero esto sucede en momentos en que ha caído el descrédito sobre la idea misma del socialismo, entre otras razones por los desastres en los países que usaban el nombre de socialistas y la caída de esos regímenes. Es decir, tenemos que abordar tareas tan elementales como la de reivindicar una vez más la idea de socialismo.
Pero si no hay conciencia de socialismo y de la necesidad de reivindicarlo hoy, no podremos caminar hacia la organización de las fuerzas anticapitalistas. Pues la lucha socialista no es sólo una cuestión de ideas, sino también un problema de conciencia, de organización y de acción.
No nos engañemos hablando, como tantas veces, de agonía del capitalismo. Hoy vemos que se extiende por el mundo reforzado y sin frenos, pese a las fuerzas que lo resisten. Esta es para nosotros una situación difícil. Precisamente cuando el socialismo es más necesario que nunca, es cuando se ha vuelto más difícil la lucha y la organización en torno a sus ideas. Pero esta lucha es indispensable.
El socialismo no es inevitable, no es un resultado natural de la evolución humana. Si los seres humanos no toman conciencia de esta necesidad y en consecuencia se organizan y actúan, la alternativa es la barbarie. Y sería una barbarie aún peor que aquella que Marx imaginó, pues estaríamos ante la catástrofe ecológica, la guerra universal y la posible destrucción de la humanidad.
El futuro de la izquierda exige revisar todo –el partido leninista, el proletariado fabril como sujeto central– y replantear todos los problemas como requisito para pensar y organizar hoy la izquierda anticapitalista y la lucha por el socialismo.
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Cuando Adolfo Sánchez Vázquez concluyó,una ovación de la sala repleta saludó sus palabras y Antoni Domenech, su discípulo de otros tiempos, le agradeció en nombre de todos los presentes.
Ocho años después, más actual que nunca resuena en este México de hoy su convocatoria para pensar ahora el socialismo; y, más allá de la apropiación cínica de la política por hablantines profesionales sin ideas y sin escrúpulos, para organizar y actuar hoy y aquí por una república de paz con justicia y dignidad.
viernes 16 de diciembre de 2011
GENIAL
GENIAL, ÉSTA IMAGEN SE LA VOLÉ AL BLOG DE PEDRO MIGUEL DE LA JORNADA, CHÉQUENLO DE VES EN CUANDO.,...
miércoles 14 de diciembre de 2011
YA SALIÓ DOS FILOS 115
YA SALIÓ LA REVISTA, PERO TENGO UN PROBLEMA CON MI CÁMARA Y NO PUEDO TOMARLE UNA FOTO, COMO SE HABRÁN DADO CUENTA, DOS FILOS TIENE UNA PORTADA BUENÍSIMA, AHORA QUE ESTUVE EN ZACATECAS CONOCÍ AL QUE DIBUJA LAS PORTADAS, ES TODO UN PERSONAJE...
Peña Nieto no tiene derecho a querer ser presidente a partir de la ignorancia: Fuentes
Parece que viene un cambio en México, pero es claro que los partidos tradicionales no tienen propuestas
López Obrador, de una izquierda muy antigua, y Vázquez Mota es de un partido que la gente ya no quiere
MÓNICA MATEOS-VEGA
Periódico La Jornada
Miércoles 14 de diciembre de 2011, p. 15
El escritor Carlos Fuentes dijo ayer que el precandidato priísta a la presidencia, Enrique Peña Nieto, no tiene derecho a querer ser presidente de México a partir de la ignorancia.
En una entrevista que el autor de La silla del águila (2003, Alfaguara) ofreció a la agencia británica de noticias BBC Mundo, explicó que el político mexiquense tiene derecho a no leerme, lo grave es que demuestre su ignorancia, a propósito del error que Peña Nieto cometió hace unos días en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, al afirmar que Enrique Krauze es el autor del la novela mencionada.
Fuentes añadió que los problemas del país exigen a un hombre que sepa algunas cosas; no quién es el autor de una novela sino, en general, tener un concepto del mundo, poder conversar como par con Barack Obama, Angela Merkel o Nicolas Sarkosy. No es este el hombre capaz de hacerlo.
Agregó que en México parece que un cambio viene, no sabemos por qué conductos, pero es claro que los partidos tradicionales no tienen soluciones ni propuestas que convenzan a la gente. López Obrador representa a una izquierda muy antigua; Peña Nieto es un hombre con muy escasos recursos intelectuales y políticos, lo acaba de demostrar en la feria de Guadalajara, y Josefina Vázquez, quien seguramente será la candidata del PAN, es de un partido que la gente no quiere ya porque ha tenido dos oportunidades y no las ha aprovechado. De manera que algo nuevo va a pasar.
La BBC preguntó a Peña Nieto qué le parecía lo expresado por el escritor, a lo que respondió: son muy respetables las opiniones de todos los ciudadanos, incluyendo la de un escritor e intelectual tan destacado como don Carlos Fuentes. Un principio central de la democracia es saber escuchar las voces críticas. Mi objetivo es que cuando inicie la campaña pueda convencer a la amplia mayoría de los mexicanos de que el proyecto que aspiro representar es el que tiene las mejores propuestas.
La entrevista a Fuentes fue transmitida en el programa The World Today, en el que también habló sobre la situación actual de México y la política global contra las drogas.
La estrategia de Calderón de ataque frontal ha servido para hacernos conscientes del problema, pero no estoy de acuerdo con ella. El problema del crimen organizado no se resuelve sin el concurso de Estados Unidos. El gobierno estadunidense hace muy poco, pero hay un momento en que por razones nacionales e internacionales tendrá que actuar en conjunción con el gobierno mexicano.
El reportero de la BBC comentó que la entrevista se llevó a cabo en un salón de la casa del escritor donde, entre otros libros, observó una traducción al japonés de La silla del águila, obra objeto de la polémica protagonizada por el ex gobernador del estado de México.
lunes 12 de diciembre de 2011
CARTA A PAULINA
No tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus cualidades, tus aficiones, tus intereses. Entiendo tu molestia al escuchar las críticas a tu padre, Enrique Peña Nieto. Son gajes del oficio. Deberás irte acostumbrando a los ataques contra él. En una democracia, la crítica es un ejercicio fundamental. Tu padre es una figura pública y, por ende, sus actos serán juzgados con rigor. “¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás. Bueno, los funcionarios públicos ganan mucho dinero. Hay miles de personas dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de figurar en la nómina oficial. El sueldo bien vale esos golpes. ¿No?
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no me preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas haz el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.
Paulina, has puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones en peligro, en riesgo el futuro de México.
Pero no es de tu padre de quien quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”, “tontos”. Es más, no me preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio, no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los obreros.
¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un plomero?
Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que así piense la hija de un candidato presidencial!
“Hijos de la prole” son, en efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro, quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina, ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.
Cuando leas estas líneas haz el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas, desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?
Paulina, me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes menosprecias.
Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia, eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar una persona que desprecia al proletariado?
Mira Paulina, me parece que por tu bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo, tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.
Paulina, has puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones en peligro, en riesgo el futuro de México.
martes 6 de diciembre de 2011
EL BRONX...
Ahora que se hacercan las fiestas navideñas y de fin de año, no puedo dejar de recomendarles a los mundanos (y también a las mundanas, porque he visto que les gusta), ésta bebida proteica llamada "EL BRONX". La onda es que en vaso algo más grande que old fashion, se sirve una onza de ron blanco, una onza de vermouth dulce, media onza de jarabe natural y se termina de llenar el vaso con jugo de naranja, por supuesto con hielo, tu música favorita y los y las mundanas y pues eso, ahí tienes...
lunes 28 de noviembre de 2011
FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA ZACATECAS 2011 A CORAL BRACHO
Es Un honor para mí participar en el Festival Internacional de Poesía Zacatecas 2011 y todavïa más porque se reconoce a una de las grandes voces poéticas de nuestro País y ella es una voz femenina... Felicidades a la Maestra CORAL BRACHO, a ver si puedo traerme unas fotos para los mundanos y mundanas...
martes 15 de noviembre de 2011
YA ME INVITARON
QUÉ ONDA MUNDANOS Y MUNDANAS??
YA ME INVITARON AL FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA 2011 EN ZACATECAS, ES EN DICIEMBRE Y DESPUÉS ME INVITARÁN DE NUEVO A OTRO EVENTO EN ZACATECAS. DE MIENTRAS ME VOY ESTE FIN DE SEMANA A LA CAPIRUCHA A VER A LAS MUNDANAS Y A JOSÉ VICENTE ANAYA, YA SABEN QUE SU LIBRO "LARGUEZA DEL CUENTO CORTO CHINO" LO PUEDEN CONSEGUIR REPUBLICADO POR ALMADÍA Y YA SE IMAGINARÁN QUE HE ESTADO PRODUCIENDO LIBROS Y CON ESTE ROLLO DE SER ALUMNO VIRTUAL NO DA TIEMPO PARA SALUDARLOS. BUENO, NO LLEGUEN DEMASIADO TARDE A SU CASA, ESTAMOS ENTRE SEMANA Y LUEGO LES DEJO OTRAS RECETAS DE BEBIDAS... POR AHÍ ANDAMIOS...
YA ME INVITARON AL FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA 2011 EN ZACATECAS, ES EN DICIEMBRE Y DESPUÉS ME INVITARÁN DE NUEVO A OTRO EVENTO EN ZACATECAS. DE MIENTRAS ME VOY ESTE FIN DE SEMANA A LA CAPIRUCHA A VER A LAS MUNDANAS Y A JOSÉ VICENTE ANAYA, YA SABEN QUE SU LIBRO "LARGUEZA DEL CUENTO CORTO CHINO" LO PUEDEN CONSEGUIR REPUBLICADO POR ALMADÍA Y YA SE IMAGINARÁN QUE HE ESTADO PRODUCIENDO LIBROS Y CON ESTE ROLLO DE SER ALUMNO VIRTUAL NO DA TIEMPO PARA SALUDARLOS. BUENO, NO LLEGUEN DEMASIADO TARDE A SU CASA, ESTAMOS ENTRE SEMANA Y LUEGO LES DEJO OTRAS RECETAS DE BEBIDAS... POR AHÍ ANDAMIOS...
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