domingo, 11 de octubre de 2020

Marcel Conche (francés, nacido en 1922) JUSTIFICACIÓN DEL DERECHO DE CASTIGAR

Tenemos derecho a castigar solamente al que es capaz de comprender que es castigado. Si se trata de un criminal inveterado, incapaz de razón, encerrado en su pensamiento autista, ¿por qué castigarlo? ¿Con qué derecho, puesto que no podemos, por principio, responder a la pregunta "para qué"? El criminal aún consciente, no absolutamente empedernido, capaz de reconocer que el mal que se le inflige es merecido, debe, admitámoslo, ser castigado, ser castigado; pero no tenemos el derecho de castigar al criminal empedernido, es decir, inconsciente. Si es peligroso, solo conviene aislarlo. La conciencia popular no considera al pequeño y al mediano delincuentes como "locos". Son punibles. Pero le parece que el gran criminal, inconsciente e irrecuperable, está fuera de los límites de lo humano. "Es un loco" se dice. No se ve, en este caso, con qué derecho castigar a los grandes  criminales irrecuperables, pero hay que aislarlos cuidadosamente, como se hace con los locos peligrosos. No deben estar aislados en las prisiones, lo que equivaldría a asimilarlos a seres sensatos, punibles, sino más bien en centros de cuidado del tipo de los asilos psiquiátricos. La fuerza del universal desprecio, del "gran desprecio afectuoso" del que habla Nietzsche en la Genealogía de la moral, es quizá el último remedio capaz de suscitar en ellos el despertar de la razón.

El fundamento de la moral (1993)


Marcel Conche es profesor de universidad, lector y comentador de filósofos de la Antigüedad (los presocráticos Anaximandro y Heráclito, el epicúreo Lucrecio), y también de Montaigne, propone una moral personal clásica y humanista apoyada en la tradición.

martes, 29 de septiembre de 2020

BUENAS NOTICIAS PARA MI PÚBLICO!!

 PARA MI QUERIDO PÚBLICO DE MIS BLOC'S EN LA CIUDAD DE MÉXICO PRINCIPALMENTE QUIERO DARLES UNA NOTICIA: GRACIAS A PLAN C EDITORES... ¡HABEMUS NEW BOOK!! EL LIBRO ES DE ENSAYO, NO GANÓ EL PREMIO JOSÉ REVUELTAS PERO EL MAESTRO BERNARDO RUIZ SE CONVENCIÓ Y AGRADEZCO SU DISPOSICIÓN A LEER EL MANUSCRITO

martes, 18 de agosto de 2020

MARGEN DE BUKOWSKI

 Okey, no seamos lapidarios con Charles Bukowsky. Bukowsky fue un escritor que asumió también una postura de resistencia. Eso es lo que lo hace ser tan celebrado actualmente con documentales donde hablan de él gente como Bono el cantante de U2 ó Tom Waits, que comentan sus vivencias sobre Bukowsky. Lo que lo vuelve tan excitante a Bukowsky es que en los años sesenta y setenta, casi entrados los ochenta, Bukowsky era un escritor que se tomaba todo el alcohol, se acostaba con varias mujeres y escribía y escribía en un tono maldito exagerando su propia figura y.... ¿Y? Nada lo detenía, quisieron acosarlo o caricaturizarlo en la película BARFLY con otros actores como alguien peleonero de cantinas que escuchaba música clásica, y ya. Lo que nunca pudieron expresar fue su fuerza verbal, que era, simplemente, lo que lo mantenía con vida, y fue longevo, vivió hasta ochenta y tantos años, y pues aunque su literatura es regular o poco excitante al paso de mis propios años como lector, en donde ahora pienso que el camino está con gente como George Steiner, que es un todólogo que lo mismo escribía sobre Martin Heidegger para de una vez acabar con el tema de Heidegger, o por cierto su monumental texto que lo tengo: La muerte de la tragedia.

Volviendo a Bukowsky, con lo que me quedo del personaje es con sus ganas de vivir como él quería, con su potencia expresada en cerca de veinte libros, no pienso seguirlo en el
hecho del chupe o lo orgiástico de su vida, pero sí me quedo con sus ganas de vivir y vivir como él quería. Eso te puedo decir de él.

lunes, 20 de julio de 2020

EL RETORNO A LA NORMALIDAD ECONÓMICA ---POR VÍCTOR GARCÍA MOTA----

Victor García Mota*

                                             TERCERA PARTE EN DOS ENTREGAS PARA LA PEDANTERÍA REMOTA.

                    Sobreviviente con más de 80 años

 

                          Estas notas son una invitación

                                 A pensar la pandemia en México

 

La siguiente narración es el retorno a la normalidad económica del mundo.

 

 Europa, Alemania, Norteamérica, America Latina, Brasil y México; este retorno es a una economía rota que está provocando, hambrunas, mayor desigualdad social, mayor pobreza, mayor desempleo, mayor crisis sanitaria, con un desempleo exponencial; con la incertidumbre de una nueva ola de contagios. El retorno una cruda realidad económica que tardará mucho en recomponerse y afectará a varias generaciones; y por eso todas y todos tenemos que pensar ese retorno. 

El Mundo proyecta “su retorno a la normalidad social y económica”, porque el 93% de la humanidad desea salir del estado confinamiento por la pandemia de coronavirus y su retorno lo quiere hacer relativamente con prudencia para evitar un rebrote de la Pandemia con una segunda ola de contagios del Covid; y ese retorno lo hace enfrentando las consecuencias de los saldos a fecha de 5 de junio de 2020, se han registrado en el mundo aproximadamente seis millones y medio de casos de coronavirus (SARS-CoV-2)

En este retorno salta la pregunta… ¿A qué economía pretende volver la humanidad?

Esa economía mundial conformada por muchas economías diferentes en sus niveles de desarrollo y que antes del colapso económico y de la pandemia se les mencionaba como la economía de los países de alto desarrollo de Europa, y a la Norteamérica, como la primera economía y a la China como la segunda economía mundial y en otro orden muy diferente: la de Rusia, las de Medio Oriente, Asia y América latina.

Esa economía mundial cambio mucho por el impacto de la pandemia  que creo las condiciones para que 60 millones de personas se incorporen a la pobreza extrema, dejando sin medios de vida hasta mil 600 millones de personas, la mitad de la fuerza de trabajo mundial; y provocó una pérdida de 8.5 billones de dólares en la producción global.

El retorno a “esa economía”, del mundo se está  haciendo avanzando sobre los escombros del colapso de la economía mundial y del impacto de la pandemia que arrastro a los dos principales economías del mundo la Norteamericana y la China impactando a toda Europa, Asía, África, Medio Oriente y America Latina y cuyos efectos persistirán por mucho tiempo y para varias generaciones. México anuncia que ese retorno será gradual. 

“La nueva normalidad económica” se abre paso avanzando sobre los escombros del derrumbe de la Globalización y del Neoliberalismo. La economía a la que volveremos será otra muy diferente en Europa, Norteamérica, China, África, Asia y America latina; y  en este retorno no estamos ante el fin del capitalismo; estamos ante una profunda recomposición del capitalismo y de una profunda recomposición de la política a escala mundial y estos profundos procesos y sus tendencias están generando la nueva Geopolítica del futuro.

“El retorno a la normalidad económica” se está haciendo sobre un sólido piso material, el de la recomposición capitalista, porque todos los cambios que se hagan en el corto, mediano y largo plazo se sostienen por el patrón de acumulación  de los cuatro ciclos de acumulación capitalista: el primero que va de 1945 a 1975, el segundo que va de 1975 a 2016, el tercero ciclo que va del 2016 a 2019 y el cuarto que arranco a fines del 2019 con el estallamiento de la Pandemia y el colapso económico mundial, y este ciclo es el actual; sobre esta materialidad el capitalismo se está produciendo su profunda recomposición, y el capitalismo está lanzando señales de centralización y relocalización.

La realidad Pos pandemia, es esta realidad capitalista, de economías quebradas y que ahora estamos presenciando por la masa de los flujos financiaros a escala planetaria. Estos cuatro ciclos de acumulación, reestructuración y recomposición capitalista son las condiciones, efectos, procesos, tendencias que conforman el piso que sostienen el retorno a “la normalidad económica”. Estos ciclos materializan las crisis capitalistas, que ha vivido la humanidad a lo largo de este periodo de 80 años, hasta la actual recesión del presente año 2020 inédita y compleja por la pandemia; y ahora el capitalismo viene dando señales de una profunda centralización y relocalización producto de la ruptura de “economías quebradas”, discontinuidad y recomposición de los ciclos de acumulación capitalista, los tres primeros ciclos se originaron en el espacio económico norteamericano haciendo evidente el tamaño de esta poderosa economía y su impacto mundial; y el cuarto ciclo, con la pandemia, se expresó mundialmente como un hecho inédito e insólito de enormes consecuencias que abrió la actual recomposición capitalista que se está levantando de los estragos de las economías del planeta.

Ningún país podrá evitar ser afectado directamente, porque todas las economías se encuentran expuestas; y el retorno a la normalidad económica está condicionado por la intensidad con la que el virus afecto a cada país [la fuerte afectación en EE.U., Italia, España], lo que depende de muchos factores, como su sistema sanitario, la propia demografía, no es lo mismo una sociedad joven de un país emergente que la de otro con una pirámide poblacional más envejecida, la estructura territorial, países con mucha densidad urbana frente a otros menos urbanizados, o el nivel de desarrollo, el universo de la desigualdad social, de millones empobrecidos. Diferencia entre los países europeos Alemania, Inglaterra, Francia, y China, Estados Unidos y los países atrasados, o subdesarrollados de África, Asía, o los llamados países emergentes en America Latina.

El panorama para “el retorno a la normalidad económica” es de una enorme destrucción de 195 millones de puestos de trabajo, que se perdieron mundialmente solo entre abril y junio de este año 2020; porque esta recesión es mayor que la Gran Depresión de 1929; y colocó a la Humanidad ante un desastre, peor que la Segunda Guerra Mundial. Estamos  ante una brutal contracción de la economía mundial de 3.2%, este año 2020 lo que ha provocado que la economía mundial pierda 8.5 billones de dólares en producción entre el 2020 y el 2021, borrando las ganancias acumuladas de producción de los cuatro años anteriores.

La desaceleración mundial de la economía es un paro laboral de millones de personas en todo el mundo, obligadas a quedarse en casa para detener la propagación del coronavirus; este hecho de confinamiento precipito la caída de la economía mundial en cascada en toda su estructura económica y en todos sus sectores: servicios, construcción, turismo, comercio, transporte, Hotelería, Bancos, una cascada el cierre de empresas, destruyendo millones de puestos de trabajo, no hay intercambios, no hay demanda, no hay consumo; se rompió la interconexión de todas las cadenas de suministros por estar en recesión  las dos principales economías del mundo, la de EE.UU., y la de China y con ellas todo el mundo. Este saldo económico de 2020 implica y presupone que estaremos enfrentándolo por un largo tiempo y sin duda será muy duro.

El colapso de la economía mundial impacto negativamente la interconexión mundial de la economía que se había logrado con el ascenso de la Globalización Económica, colapsando el intercambio en las economías Norteamericana (EE.UU) y la China, la segunda mayor economía del mundo.

En este retorno el mundo está enfrentando la ruptura “de los vasos comunicantes” la ruptura del tejido económico, social y cultural asociado a esa masa de intercambios a escala mundial, a esa inmensa cadena de suministros  y a esa destrucción de la “estructura económica” mundial que generaron y crearon muchas generaciones.  

La recesión con su efecto multiplicador por la ruptura de la interconexión mundial de la economía desato procesos  socioeconómicos inéditos: una crisis social generalizada “la rebelión de los pobres hambrientos”; la hambruna rodea a las periferias; y “la implosión” de la clase media  que entro en una pauperización acelerada, casi hasta desaparecerla, y por ello muchos irán perdiendo sus sueños. Los Gobierno de cualquier signo, color e ideología serán constantemente puestos a prueba para evitar las hambrunas que ya se han anunciado; y una gota de represión sobre escenarios propensos a incendiarse, potencian guerras civiles, rebeliones urbanas, emerge las tentaciones militares, autoritarias por el horizonte recesivo que seguirá afectando a todas las clases, hecho que viene propiciando una recomposición económica y política de Gobiernos y ascenso de nuevos actores sociales.

Estamos ante escenarios desconocidos de la recomposición económica y política, todos los escenarios están flotando sobre estos procesos socioeconómicos  el cascajo de categorías, conceptos, paradigmas, certezas, percepciones. Mientras minuto a minuto crece la masa de los afectados: están las industrias que detuvieron sus actividades evitando la propagación masiva de la pandemia las que han tenido una contracción contundente y están replanteando su modelo de negocio desde lo esencial, para confirmar la continuidad de sus principales jugadores en el mercado y que hoy buscan con celeridad un rescate gubernamental. Es el Estado y solo el Estado el que podrá enfrentar, en cada Nación y sociedad las urgencias. Europa se adelantó ha consensuado que sea la Unión Europea la que con los diversos Gobiernos enfrenten este horizonte Post pandemia. 

Las urgencias están en todos los espacios y las urgencias son todas. Ahí están los hidrocarburos, hoteles, restaurantes, educación, eventos masivos, y transporte intermunicipal terrestre y aéreo, donde el impacto está dejando el peor de los escenarios con un recorte de alrededor del 20% de la fuerza laboral de estas industrias. Más allá están los emprendedores y empresarios que están viendo el esfuerzo de su vida irse. Son todos esos miles y millones que están repensando, una y otra vez; como los dueños de restaurantes en todo el mundo.  Y están las industrias que se verán obligadas a disminuir el número de kilómetros  millas de su cadena de valor, porque a partir de las consecuencias de un momento donde el consumo de sus categorías se incrementó sustancialmente y no pudo ser aprovechado, ya sea por incrementos en costos de logística relacionados con el confinamiento, o el impacto de las tasas cambiarias. El paisaje industrial da para todo, una evocación involuntaria de los años dorados de la Ciudad de Detroit en ruinas.

El peso de la densidad del “pasado-presente” está en esa mayoría de los productos de consumo masivo, que se dedicaron las últimas tres décadas a descentralizar sus procesos, y con la pandemia les ha llegado la hora de reemplazar el Arbitraje por la Agregación como centro de su estrategia multinacional. Y claro ese segmento de actores donde se encuentran buena parte de los servicios: finanzas, contabilidad, legal, marketing, investigación, comunicación, publicidad, etc., y por supuesto los comercios, donde la migración digital hizo un salto contundente buscando evitar la propagación; es claro que las grandes cadenas de comercios, supermercados, farmacias, etc., seguirán teniendo sus puntos de venta físicos, las compras a través de internet crecieron un 25% durante marzo, 35% adicional en abril, y las de supermercados en plataformas de e-commerce, se duplicaron; y claro, los corporativos que tenían centralizado su modelo de negocio y como asset central sus propiedades en finca y raíz están quebrando uno tras otro, porque con la pandemia la economía migra del Real a Un real Estate. Imposible ignorar que para la fuerza laboral desde casa el reto será la productividad, economistas como Nicholas Bloom, principal investigador y defensor del home office lo afirma; mientras los trabajadores de cuello blanco pierden hilo conductor y agilidad.  No hay que preocuparse, cuatro, ocho horas a la semana estarán visitando corporativos vacíos.

Los cambios tangibles en cada industria se están construyendo, y también visualizando, los tiquetes de avión costarán más del 50%, una noche de hotel un 40% menos, el mercado un 15% más. Flota sobre estos duros procesos las consecuencias generales dibujando una narrativa que traza ese porvenir, que ya está aquí, “la crisis de empleo a escala mundial” y muchos países de Asía, África, Medio Oriente y América Latina duplicaran y hasta triplicaran los millones de pobres y las poblaciones estarán asediadas por la hambruna, el malestar general irá creciendo y buscará una salida, proyectando el surgimiento de nuevos actores sociales.

Al menos una quinta parte de los trabajos que existían antes de esta recesión van a ser inútiles; por ello, la puerta es la resiliencia concepto que comienza a cansar por el efecto de la repetición. Lo que sucedió con “quédate en casa”. Sin embargo vale la pena pensar que, más allá de la transformación personal, lo que es importante entender es que, si usted tiene trabajo, su industria va a cambiar y eso implica que su carrera también, y si lo perdió, encontrar otro va a ser más difícil de lo esperado porque las industrias se van a contraer y tecnificar. Hora de explorar qué más sabe hacer.

La división socioeconómica en la mayoría de países del mundo funciona revisando a las personas a través de segmentos. Después de entender que la mezcla entre el incremento en las cifras de pobreza, donde hablamos de cientos de millones de personas, este es el momento de no olvidarse de los más vulnerables; con el incremento en precios en varias categorías de consumo, relacionados con la vida antes del Covid-19, hará que se migre a pensar en otros segmentos: pobreza y vulnerables; lo central es hacer más visible a la sociedad a las personas pertenecientes al 1% del mundo. A cambio de estos dos nuevos segmentos: pobres y vulnerables. El más importante, la clase media va a tener una implosión inminente. En términos simples y sencillos: la desigualdad será mayor y la pobreza será brutalmente incrementada en millones. La polarización social potencia un haz de disturbios, rebeliones, protestas, hartazgo, malestar creciente. El porvenir de las sociedades democráticas está a prueba; y cualquier simulación de Estado de derecho, pagará un alto costo con una desestabilización creciente.

El distanciamiento social se convirtió en la mejor expresión de lujo, expresión de la desigualdad social. Y por supuesto de comodidad, lo que movilizará toda la estructura de valor de la finca y raíz habitacional, haciendo que aquellos con más ingresos pasen a vivir a las afueras de las grandes ciudades y tener dos casas, los afluentes se muden a departamentos y casas con más metros, la clase media unifique sus familias en mejores espacios. Resulta claro que esto impactará todo el mercado de bienes raíces a nivel global, donde el concepto “locación, locación, locación” es cambiado por “espacio, espacio, espacio”. La incertidumbre alrededor de posibles episodios como este, cambiaran gustos sociales, fiestas, etc., donde si bien la primará la necesidad social del ser humano, a partir de ahora, menos, es más, esta es la regla, en la cuenta también.

Una de las mejores alternativas para migrar su negocio “al nuevo normal” estará relacionada con la necesidad de distintas categorías de movilizarse hacia los domicilios de las personas. Desde restaurantes, estilistas, papelerías, y mucho más harán una transformación, donde los emprendedores de ahora se van a parecer más a MiniAmazons que a desarrolladores de apps confirma el advenimiento de los nuevos creadores de iniciativas de negocios. En China, de acuerdo con Nielsen, las compras offline han disminuido un 12% con la pandemia, mientras WeChat y Alibaba han tenido crecimientos en transacciones de un 35 y 33% respectivamente. Y en cuanto a canales divergentes de compra relacionados con influenciadores y plataformas como Instagram y TikTok, estaremos hablando de un incremento en nuevos compradores del 98% y en ventas del 15%.

El otro camino que comienza a generar oportunidades para los diferentes productores se basa en la migración hacia vender un servicio que complemente el Core Business. De vender productos de limpieza para el hogar, a tener prestadores de este servicio con alta desinfección, de vender un shampoo a brindar instructivos para hacer de estilista en la cuarentena, de vender coches a apoyar servicios de transporte para médicos, todo es posible. Y si a esto se suma que, con la coyuntura del Covid-19 la diferencia entre apoyar a la comunidad y hacer branding se desdibuja, además en tiempos de guerra el gobierno se convierte en el principal proveedor de negocios parece un buen momento para replantear, incluso volver a empezar, estrategias y planes de innovación. Varias multinacionales están en esas. No hay duda, estamos ante la profunda recomposición del capital y de las economías quebradas hacia una  transformación de la economía, este esbozo ilustra la profunda recomposición de la nueva economía.

Desde principios del mes de enero 2020 el mundo resintió el impacto del COVID-19, cuando en la provincia de  Wuhan exploto el coronavirus porque ahí se originó a fines de diciembre 2019, afectando a la economía China, donde el virus se extendió primero, se optó por medidas de contención radicales que han tenido éxito tras varios meses; pero el impacto en el ritmo de actividad económica es profundo. Se estima que el PIB chino ha retrocedido alrededor de un 10%. Su efecto fue inmediato provocó una paralización económica mundial con su caída del PIB al alcanzar apenas 2,9% en el 2020, por debajo de su estimación de un crecimiento de 5,7%.

Ese impacto cimbro a toda la economía mundial porque China es pieza clave de la geopolítica económica mundial del siglo XXI, la crisis China representó el mayor desorden mundial, el derrumbe de la economía mundial paralizando todos los procesos de intercambio comercial, colapsando el consumo interno de las sociedades, porque las brechas, son enormes entre China y las diversas economías desarrolladas de Europa o las de mediano desarrollo y las emergentes, en relación con la productividad laboral y la riqueza, procesos que venían propiciando una acelerada relocalización, centralización del capitalismo desde las economías maduras hacia China, materializado el alto y rápido crecimiento de las exportaciones. Al estallar la crisis, todo cambio por las restricciones impuestas por Beijing provocando que el número total de contenedores desembarcados diariamente cayera de 50,000 a 2,000; y solo en Brasil y esto se debió a que no había trabajadores disponibles para hacer el trabajo. Desde el Año Nuevo chino, el 25 de enero, se han cancelado 160 viajes de buques de carga. La caída de la producción en China generó “grandes huecos” en las cadenas de suministros del resto del mundo, impactando a muchas empresas en todo el mundo; y este es un problema fundamental y no solo para la industria automotriz, un sector que necesita componentes chinos para su producción. La economía mundial recibe suministros de China. Estamos ante un paisaje de “efecto multiplicador” mundial.

Las pérdidas acumuladas del PIB mundial durante 2020 y 2021 por la crisis pandémica y la recesión podrían ser de alrededor de 9 billones de dólares, una cifra mayor que las economías de Japón y Alemania, combinadas. La velocidad del derrumbe de la economía mundial hizo zozobrar todas las estimaciones sobre la caída. La principal economía mundial, la norteamericana el PIB cayó un 4,8% y se disparó el desempleo en forma exponencial, 43 millones perdieron su trabajo.

El conflicto entre Trump y China complico el escenario mundial. La primera economía de Europa, Alemania entro en recesión con este ir y venir del riesgo, siempre con cifras al límite, confirma el frenazo de la economía de Alemania, mortificada en sus exportaciones por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, por el proteccionismo de Trump, que coloco en el punto de mira a la industria automovilística europea, incrementando la incertidumbre para toda la Unión Europea.

Estamos frente a diversos y múltiples retornos a la “normalidad económica”. El paisaje de las profundas diferencias “en ese retorno” entre África, Medio Oriente, Asia y America Latina saltan a la vista, frente a China, Norteamérica y Europa. No hay un MODELO paradigmático para el retorno, cada, sociedad, cada país, cada continente y cada gobierno está tomando las medidas que mejor considera.

El retorno a “la normalidad económica” se da en el contexto histórico del fin del liderazgo de Estados Unidos en el orden internacional, producto de su autodestrucción con la llegada de Donald Trump, que rechaza los valores occidentales, la libertad, la democracia, la igualdad y acuerdos comerciales validados por la OMC, estas decisiones políticas del Presidente Norteamericano propiciaron el fin de la globalización. Así mismo Donald Trump enfrenta el fracaso de a la crisis sanitaria, el profundo desempleo y la ola imparable de protestas por el racismo estructural que afloro con el asesinado de George Floyd  y todo este conjunto de procesos se agudizan con el colapso de la economía mundial, el conjunto de estos procesos se han ahondado generando un desorden general, por ello hay un resurgimiento de los nacionalismos, del  populismo de izquierda o derecha que rechazan los acuerdos, tratados, la integración de bloques y regiones como una tendencia predominante. La pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad urgente de hallar un nuevo equilibrio entre el Estado-nación y las instituciones supranacionales.

La recomposición  económica y la recomposición política muestra el horizonte de inestabilidad a que se enfrenta “el retorno a la normalidad económica”: escenarios conflictivos, crisis social, fuertes resistencias en los poderes locales, acciones radicales de los regímenes democráticos, disputa por el multipartidismo, la competencia electoral enfrentarán crisis severas, el conjunto de estos hechos, procesos y tendencias pueden eventualmente desembocar en conflictos locales; pero también la recomposición de las fuerzas económicas, políticas y militares en curso vienen propiciando un realineamiento y ese hecho, es un escenario de conflictos regionales a escala mundial.

El cuadro de estas realidades políticas resulta claro frente “al retorno a la normalidad económica”, ahí está el autoritarismo ruso con su presidencia cuasi eterna de Putin, un modelo admirado y replicado por varios países en África y América Latina; estos modelos estarán sometidos a fuertes críticas y altas presiones y resistencias sociales, a la hora de echar a andar “el retorno a la normalidad económica” que persistirá en demandas de apoyos a la salud de la población y a la actividad económica para que las empresas continúen operando; la presión para desglobalizar el unilateralismo ejercido por los países más poderosos y el capitalismo autoritario; estos hechos tienen relación porque estar erosionando el multilateralismo en las relaciones internacionales. El unilateralismo actual se consolidó con la llegada de Donald Trump al poder; y este hecho ha propiciado el resurgimiento del nacionalismo, los Estados Nación enfrentan una disputa entre las fuerzas oligarcas, responsables de la brutal desigualdad con el modelo neoliberal que apoyaron, las posturas populistas, las fuerzas de centro izquierda, las propuestas liberales de democracia radical y todas estas posturas se asumen como la única opción frente a la desigualdad social, la exclusión, la marginación y el mediocre crecimiento. En este contexto del fin de la globalización, es una presión de los países y de los gobiernos  que se asumen nacionalistas que no desean ser parte de los controles regionales o de la vigilancia de otros organismos internacionales.

Un ejemplo emblemático, de lo que puede ser el retorno es Hungría. En Hungría el primer ministro húngaro Viktor Orban, ha aprovechado la crisis del coronavirus para liberarse del control parlamentario y poder gobernar indefinidamente por decreto, pese a la oposición del Parlamento Europeo, Orban ha utilizado la mayoría de su partido en la cámara alta para sacar adelante un proyecto de ley que incrementa su poder, y ahora el Gobierno podrá, por ejemplo, suspender leyes, bloquear la divulgación de informaciones "que puedan obstaculizar o imposibilitar la defensa frente a la pandemia, con penas de hasta ocho años de cárcel".

Todo esto este panorama se está observando al ponerse en marcha “el regreso a la normalidad económica”

Europa, la Unión Europea con 27 países (salió el Reino Unido) y 75 millones de habitantes,  frente a los diversos y múltiples retornos a “la normalidad económica” ha logrado un consenso general sobre la prioridad de las políticas públicas que pueden llevarse a cabo y ello ratifica que el futuro de la Unión Europea es una pieza central.

Los países europeos están saliendo gradualmente de la fase de contención y van hacia el retorno de la normalidad económica en Europa sosteniendo una política común en el retorno que tiene de base que no hay ruptura del Euro y que tiene un fondo un apoyo masivo de recursos financieros, las propuestas de la iniciativa franco-alemana, que proponen un fondo europeo de recuperación de 500.000 millones de euros son ambiciosas, concretas. Allanan el camino para una emisión de deuda a largo plazo de la Comisión Europea y, sobre todo, permiten la asignación de una importante ayuda presupuestaria directa a los Estados más afectados por la crisis como España e Italia seguirán siendo financiadas.

Europa asume que hay que afrontar el desastre económico con determinación para lograr que sus economías se recuperen lo antes posible y evitar una crisis social.

El panorama europeo está marcado con una recesión de entre el 5 y el 12% para la zona del euro este año 2020, con un escenario central del 8% con las proyecciones para el 4 de junio; y en el peor de los casos, anticipamos una caída del 15% del producto interior bruto sólo en el segundo trimestre. Es difícil evaluar el efecto de la suspensión del confinamiento en cada país, especialmente si tenemos que incluir la hipótesis de una segunda ola de la epidemia en otoño. Hay un factor que parece probable: que si hay una segunda ola, su impacto económico debería ser menos grave, ya que la experiencia está dando sus frutos.

Europa ha colocado en el centro del retorno a la normalidad económica, la estabilidad, de los precios, con una inflación inferior, pero cercana, al 2%. En circunstancias como las actuales, cuando la inflación y las expectativas de inflación están muy por debajo de nuestro objetivo y la economía está en profunda recesión. Europa busca aplicar una política monetaria tan acomodaticia como sea necesario para estabilizar tanto la inflación como la economía. Europa asume que debe intervenir siempre que haya un riesgo de endurecimiento de las condiciones financieras; y considera Europa debe asegurar que la política monetaria se transmita a todos los países de la zona del euro, en todos los sectores; y asume que podrá usar el programa de compras de emergencia frente a la pandemia.

Europa sabe que la recesión es un shock desconocido en tiempos de paz. La crisis económica de hoy es mucho más fuerte, y no hay comparación con crisis pasadas. La situación no es para nada la misma. Esta vez no se trata de una crisis financiera e inmobiliaria que se ha extendido a toda la economía, ni de una crisis en la que un país se ha puesto al margen del resto al haber aplicado una mala política económica. Europa sabe que la recesión es un golpe simétrico, que afecta a todas las economías al mismo tiempo, y para proteger la salud de los europeos,  los gobernantes europeos decidieron en su momento cerrar parcialmente sus economías; y ahora, por consiguiente, es importante que todos los países vuelvan a arrancar en buenas condiciones utilizando todos los instrumentos disponibles.

En el retorno de Europa  a la normalidad económica se asume la condición de que los Gobiernos toman las medidas para afrontar el desafío. Entre las ayudas directas a los hogares, las moratorias y los avales al sector privado, han puesto sobre la mesa el equivalente a 20 puntos del PIB de la zona del euro. Eso es mucho; y por su parte, la Comisión Europea ha eliminado las limitaciones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y ha desbloqueado los mecanismos de ayuda estatal: esto era esencial; pero hay un límite a todo esto: el esfuerzo ha sido demasiado asimétrico. Dependiendo del país, varía entre el 2% y el 40% del PIB, si añade las ayudas directas y los avales. Los países económicamente más débiles, que en algunos casos son los más afectados por el virus, no tienen el margen de maniobra presupuestario para hacer el esfuerzo necesario para que sus economías vuelvan a ponerse en pie, por consiguiente, la solución es un plan de estímulo fiscal europeo rápido y sólido para restablecer la simetría entre los países a medida que salen de la crisis. Europa asume que este plan debe proporcionar más ayuda a los países que más la necesitan, y proporcionar esta ayuda colectiva interesa a todos los Estados miembros.

Europa reconoce que tiene una inmensa responsabilidad y debe estar a la altura de la gravedad del daño económico y del sufrimiento social. Sabe que dispone 540.000 millones de euros ya están potencialmente disponibles, entre lo que proviene del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE): los avales adicionales a las empresas (centradas en las pymes) prometidas por el Banco Europeo de Inversiones; y el plan SURE de la Comisión Europea para cofinanciar el trabajo a tiempo parcial, que debería ponerse en marcha a partir de junio. Las líneas de crédito del MEDE no son como los programas de rescate del pasado. Son ofertas de préstamos equivalentes a hasta el 2% del PIB de cada Estado, a tipos muy bajos y con condiciones mínimas. Basta con que el solicitante demuestre que los fondos se destinan a gastos sanitarios directos e indirectos para combatir la pandemia. Este paquete de medidas de apoyo es claramente insuficiente para hacer revivir la economía de la zona euro.

Europa considera que frente a las urgentes necesidades de financiación adicional de los Estados, generadas por esta crisis, sólo para el año 2020, se sitúa entre 1 y un 1,5 billones de euros. Algunos alcanzarán fácilmente las cantidades necesarias, mientras que otros van a necesitar la solidaridad financiera comunitaria. Su tamaño y composición dependerán de la ambición de los jefes de Estado o de Gobierno. Este plan europeo de recuperación, se espera  que sea rápido y masivo; también tendrá que centrarse en la inversión en bienes públicos de interés común, aquellos que es mejor financiar juntos que solos, porque eso es más eficaz. Incluyo aquí la seguridad sanitaria, la transición hacia una economía más ecológica, más digital y más protectora de la biodiversidad

Europa tiene claro la dimensión del choque sistémico y por ello ha puesto el día el Programa de compras de valores públicos y privados de 750.000 millones de euros.

Europa reconoce que la prioridad hoy en día es ayudar a las economías a recuperarse. Los Estados gastan y las deudas aumentan en consecuencia, y la relación deuda/PIB subirá porque estamos en recesión. Todos los países del mundo están viendo aumentar sus niveles de deuda: según las previsiones del FMI, la deuda de los Estados Unidos alcanzará más del 130% del PIB a finales de 2020, mientras que la zona del euro estará por debajo del 100%.


Europa asume que en la deuda europea hay diferencias entre los países de la zona del euro; y para evaluar la sostenibilidad de la deuda, no debe concentrarse en el nivel de la deuda con respecto al PIB. Hay que tener en cuenta el nivel de crecimiento y los tipos de interés vigentes. Estos dos factores son decisivos. Europa asume que esta crisis es una buena oportunidad para modernizar las modalidades del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que ahora está suspendido. En el pasado se han hecho propuestas innovadoras, incluso por parte del FMI, que deberían ser examinadas de nuevo. Se debe medir su relevancia y eficacia. Los términos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento tendrán que ser revisados y simplificados antes de pensar en restablecerlo, una vez que hayamos salido de esta crisis.


Europa asume y reconoce que lo importante es que todos los países europeos se den cuenta que son interdependientes: una cadena de fabricación de automóviles alemana puede pararse porque no hay piezas de repuesto italianas, españolas o francesas. La integración comercial dentro de la zona del euro es tan fuerte hoy en día que es obvio que a todos los países, especialmente a los más fuertes, les interesa que los más débiles se recuperen. De lo contrario, todos salen perdiendo. Si el plan de recuperación europeo combina las subvenciones comunitarias y los préstamos a muy largo plazo, con tipos de interés bajos, destinados principalmente a los países que más los necesitan, habremos dado un gran paso adelante en la solidaridad financiera europea. Así lo expresan los europeos.


Europa asume como objetivo central del retorno a la normalidad económico generar un crecimiento sólido y sostenible que, con el tiempo, permita amortizar la carga de la deuda y permita que nuestras economías se desarrollen de forma armoniosa para satisfacer las aspiraciones de nuestros ciudadanos.


La primera economía europea es la de  Alemania y está viviendo su retorno a la economía, con la presencia poderosa de las fuerzas socialdemócratas y en voz de la Canciller alemana Ángela Merkel que expresó la dimensión del impacto de la pandemia sobre la economía alemana y europea en general, al declarar “que es la peor crisis que hemos tenido desde la Segunda Guerra Mundial, permítanme decirles: la situación es seria. Tienen que tomarla también en serio. Desde la reunificación de Alemania... no, desde la Segunda Guerra Mundial, no se había planteado a nuestro país otro desafío en el que todo dependiera tanto de nuestra actuación solidaria mancomunada”. Alemania en el retorno a la normalidad económica está jugando un importante papel en el liderazgo de la estrategia de ese retorno en Europa.


Europa no deja dudas, toma partido frente al escenario internacional del “retorno a la normalidad económica” y va por una reforma del capitalismo en la línea de la socialdemocracia dejando claro que en Europa nadie asume el anticapitalismo, ni totalitarismo, ni populismo ni de izquierda o derecha, ni autoritarismo, ni comunismo o socialismo, posición ratificada por los diversos Estados Europeos democráticos, que enfatizan la gobernanza de las fuerzas económicas del capitalismo, para atender la profunda desigualdad social y que la recesión agudizo en todos los países europeos.  


jueves, 9 de julio de 2020

LOS DISCURSOS EN LA CASA BLANCA: TRUMP Y AMLO

8/JULIO/2020

Es un día caluroso, así que vamos a hacer un mensaje breve, pero muy positivo. Es un gran placer darles la bienvenida a todos ustedes a la Casa Blanca, a mi buen amigo, el presidente López Obrador, de México. Tenemos una relación sobresaliente.

 

Señor presidente:

 

Estamos conmovidos de saber que esta es su primera visita al extranjero desde asumir su mandato. Es un honor que su primera visita sea a la Casa Blanca. La relación entre Estados Unidos y México jamás había sido tan estrecha como lo es hoy y, así como el presidente dijo hace unos momentos, la gente le apostaba en contra a esta relación, pero jamás ha sido más estrecha, más cercana.

 

 

Estamos haciendo un trabajo magnifico juntos. Compartimos amistad, relación, sociedad. Nuestra relación se basa en confianza mutua, en respeto mutuo y honramos la gran dignidad de ambas naciones.

 

Con esta visita, el presidente López Obrador y yo hemos tenido la oportunidad de estrechar los vínculos que forjamos desde su apabullante victoria hace más de dos años. Una victoria en la que participaron el vicepresidente e Ivanka el día de su toma de posesión.

 

 

Ambos hemos sido electos para luchar contra la corrupción, regresarle el poder a la gente y fortalecernos, y tanto usted como yo lo hacemos.

 

La relación entre los presidentes de nuestros países se remite a la fundación de ambos países, incluyendo la presidencia de Abraham Lincoln y la presidencia de Benito Juárez. Ambos, además, se tenían gran estima, eran grandes amigos que hicieron mucho juntos.

 

Estamos agradecidos que esta mañana el señor presidente López Obrador colocó una corona de flores ante la estatua de Abraham Lincoln. Fue una ceremonia bellísima.

 

 

Nos une el comercio, la historia, la familia, la fe. Estados Unidos alberga a 36 millones de ciudadanos mexicanoamericanos que fortalecen nuestras iglesias, nuestras comunidades y colorean todos los trazos de la vida de nuestra nación; además, son grandes hombres y mujeres comerciantes, conforman un gran porcentaje de propiedad de negocios. Son sumamente exitosos, son como usted, grandes negociantes, grandes personas y seres honorables.

 

Estamos edificando una alianza económica y de seguridad, y juntos hemos abordado los temas más apremiantes que enfrentan ambas naciones, que no se habían resuelto ni tratado por varios años. Y pasó demasiado tiempo, estos temas debieron haberse resuelto mucho antes de que yo llegara aquí, pero estamos avanzando significativamente para seguir fortaleciendo nuestra relación para las próximas décadas con todos nuestros logros. El potencial de los Estados Unidos y de México no tiene límites, es una gran situación para ambos países.

 

Hoy celebramos la histórica victoria que logramos juntos hace unos cuantos días, cuando el tratado de comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, el T-MEC, hablamos hace unos momentos con el primer ministro Trudeau. El T-MEC ahora puede proteger a los trabajadores de las naciones.

 

 

Este acuerdo histórico va a expandir la creación de empleos, vamos a regresar a construir. Somos beneficiarios, somos ya quienes están viendo los grandes frutos, porque este es el acuerdo comercial de mayor magnitud ya firmado entre cualquier país y le va a llevar prosperidad a los trabajadores de México, de Estados Unidos y de Canadá.

 

También próximamente tendremos una reunión con los representantes de Canadá, pero le damos una cálida felicitación al primer ministro de Canadá porque este ha sido el acuerdo comercial más impresionante que hay; tenemos otro con China, pero este es el más significativo.

 

Nuestros gobiernos también están en estrecha cooperación para eliminar el trasiego de estupefacientes y de armas entre ambos países y para detener la trata de personas. Estamos esforzándonos por combatir a los cárteles, el contrabando, también para tener leyes migratorias que realmente protejan a la población. Estamos realmente teniendo resultados significativos en la frontera sur.

 

Le agradezco a Chad. ¿Dónde está Chad? Chad, usted ha hecho un trabajo tremendo, yo sé que está trabajado estrechamente con México y justamente me estaba diciendo la gran ayuda que México ha brindado.

 

También trabajamos estrechamente en la lucha contra el coronavirus, juntos, salvando incontables, millares de vidas. Enviamos 600 ventiladores a México y sabemos que la cifra va a aumentar, estaban necesitados de los ventiladores, y además estamos trabajando miles por semanas. Estamos ayudando a muchísimos países, pero yo creo que el primer país con el que tuve comunicación en este sentido fue México. Estamos salvando vidas.

 

Señor presidente:

 

Estamos en esta lucha juntos, estamos teniendo éxito.

 

Y también quisiera anunciar que Estados Unidos es el número uno en el número de pruebas realizadas y la tasa de mortalidad es la más baja -o es de las más bajas- entre las naciones del mundo, y con seguridad estamos reabriendo nuestro país y también estamos reabriendo las escuelas, queremos que se vuelvan a abrir, que estén en marcha, que puedan empezar a funcionar en otoño, sabemos que es muy importante.

 

Y ya nos hemos dado cuenta que aprender otra vez de una computadora no es igual a aprender en una escuela, en un aula. Queremos regresar a las aulas, vamos a abrir las escuelas en otoño.

 

Tras los comentarios del presidente López Obrador, vamos a firmar una declaración conjunta para seguir avanzando en la prosperidad, en la armonía y en la seguridad. Es un momento histórico en el que Estados Unidos y México se deben sentir orgullosos.

 

Con la firma de la declaración conjunta, nos comprometemos a mantener los lazos de amistad entre México y Estados Unidos y acelerar el progreso para un mejor mañana, para un mañana aún mejor con una región próspera, un hemisferio que florece y nuestras naciones que trabajan hombro con hombro. Eso es lo que estamos haciendo.

 

Señor presidente:

 

Lo esperamos en la noche a una cena de gala con algunos de sus amigos de México y nuestros grandes amigos de Estados Unidos. Es un honor tenerlo aquí con nosotros.

 

Y adelante, por favor. Lo invitamos a que diga unas palabras.

 

Muchísimas gracias.

 

Andrés Manuel López Obrador durante su visita a USA.

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. Foto: EFE

Mensaje de Andrés Manuel López Obrador, presidente de México.

 

Amigas, amigos. Celebro este encuentro con usted, presidente Trump. Mi visita obedece en buena medida a la importancia que tiene, sobre todo en estos tiempos de crisis económica mundial, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá. El haber conseguido este acuerdo representa un gran logro en beneficio de las tres naciones y de nuestros pueblos.

 

Como es sabido, América del Norte es de las regiones económicas más importantes del planeta, no obstante, nuestra región es inexplicablemente deficitaria en términos comerciales: exportamos al resto del mundo tres mil 579 billones de dólares, pero importamos cuatro mil 190 billones de dólares, es decir, mantenemos un déficit de 611 mil millones de dólares, lo cual se traduce en fuga de divisas, menores oportunidades para las empresas y pérdida de fuentes de empleo.

 

Busca precisamente revertir este desequilibrio mediante una mayor integración de nuestras economías y mejoras en el funcionamiento de las cadenas productivas para recuperar la presencia económica que ha perdido América del Norte en las últimas cinco décadas. Baste señalar que en 1970 la región representó el 40.4 por ciento del producto mundial y ahora esta participación en la economía global ha bajado a 27.8 por ciento.

 

Por ello el tratado es una gran opción para producir, crear empleos y fomentar el comercio sin necesidad de ir tan lejos de nuestros hogares, ciudades, estados y naciones. En otras palabras, los volúmenes de importaciones que realizan nuestros países del resto del mundo pueden producirse en América del Norte con menores costos de transporte, con proveedores confiables para las empresas y con la utilización de fuerza de trabajo de la región.

 

Desde luego, no se trata de cerrarnos al mundo, sino de aprovechar todas las ventajas que nos brinda la vecindad, así como la aplicación de una buena política de cooperación para el desarrollo. Este tratado permite atraer inversiones de otros lugares del hemisferio a nuestros países, siempre y cuando se cumpla con los principios de producir mercancías de elevado contenido regional y de procurar condiciones salariales y laborales justas para los trabajadores del país exportador o importador.

 

Es también importante señalar que este acuerdo significa la integración. Los tres países aportamos capacidad productiva, mercados, tecnología, experiencia, mano de obra calificada y terminamos complementándonos. Por ejemplo, México tiene algo sumamente valioso para hacer efectiva y potenciar la integración económica y comercial de la región, me refiero a su joven creativa y responsable fuerza laboral.

 

No olvidemos que la participación de los trabajadores en los procesos productivos es igual de importante que el papel de las empresas. De poco serviría tener capital y tecnología sino se cuenta con buenos obreros que se destaquen por su imaginación, su talento y su mística de trabajo.

 

Además, con acuerdos como este y con respeto a nuestras soberanías, en vez de distanciarnos, estamos optando por marchar juntos hacia el porvenir. Es privilegiar el entendimiento lo que nos une y hacer a un lado las diferencias o resolverlas con diálogo y respeto mutuo.

 

Ciertamente en la historia de nuestras relaciones hemos tenido desencuentros y hay agravios que todavía no se olvidan, pero también hemos podido establecer acuerdos tácitos o explícitos de cooperación y de convivencia. Por ejemplo, en los años 40 del siglo pasado, durante la Segunda Guerra Mundial, México ayudó a satisfacer la necesidad de Estados Unidos de materias primas y lo respaldó con mano de obra de los trabajadores migrantes que fueron conocidos como braceros. Desde entonces y hasta la fecha, hemos venido consolidando nuestras relaciones económicas y comerciales, así como nuestra peculiar convivencia, a veces de vecinos distantes y otras de amigos entrañables.

 

También, como es sabido, la historia, la geopolítica, la vecindad y las circunstancias económicas de ambas naciones ha impulsado de manera natural un proceso de migración de mexicanas y mexicanos hacia Estados Unidos y se ha conformado aquí una comunidad de cerca de 38 millones de personas, incluyendo a los hijos de padres mexicanos. Se trata de una comunidad de gente buena y trabajadora que vino a ganarse la vida de manera honrada y que mucho ha aportado al desarrollo de esta gran nación.

 

Asimismo, en México más que en ningún otro país del mundo viven y forman parte de nuestra sociedad un millón y medio de estadounidenses, de modo que estamos unidos, más que por la proximidad geográfica, por diversos vínculos económicos, comerciales, sociales, culturales, sociales, culturales y de amistad.

 

Presidente Trump:

 

Como en los mejores tiempos de nuestras relaciones políticas, durante mi mandato como presidente de México, en vez de agravios hacia mi persona y, lo que estimo más importante, hacia mi país, hemos recibido de usted comprensión y respeto.

 

Algunos pensaban que nuestras diferencias ideológicas habrán de llevarnos de manera inevitable al enfrentamiento. Afortunadamente ese mal augurio no se cumplió y considero que hacia el futuro no habrá motivo ni necesidad de romper nuestras buenas relaciones políticas ni la amistad entre nuestros gobiernos.

 

El mejor presidente que ha tenido México, Benito Juárez García, pudo, como usted lo mencionó, entenderse con el gran presidente Republicano Abraham Lincoln. Recordemos que este gran líder histórico estadounidense, el impulsor de la abolición de la esclavitud, nunca reconoció al emperador Maximiliano, impuesto en México con la intervención del poderoso ejército francés.

 

No es casual de Juárez haya lamentado el asesinato de Lincoln diciendo: ‘He sentido profundamente esta desgracia, porque Lincoln, que con tanta constancia y decisión trabajaba por la completa libertad de sus semejantes, era digno de mejor suerte’.

 

Lo mismo sucedió con la espléndida relación que mantuvieron a pesar de las circunstancias difíciles el presidente Demócrata Franklin Delano Roosevelt y nuestro presidente patriota, el general Lázaro Cárdenas del Río.

 

En los días posteriores a la expropiación petrolera, en una carta, el general Cárdenas reconoció el buen entendimiento bilateral de la siguiente manera:

 

‘Mi gobierno considera que la actitud asumida por los Estados Unidos de Norteamérica en el caso de la expropiación de las compañías petroleras viene a afirmar una vez más la soberanía de los pueblos de este continente que con tanto empeño ha venido sosteniendo el estadista del país más poderoso de América, el excelentísimo señor presidente Roosevelt.’

 

De modo que, guardadas todas las proporciones y en circunstancias sin duda distintas, la historia nos enseña que es posible entendernos sin prepotencias o extremismos.

 

Ahora que decidí venir a ese encuentro con usted, presidente Trump, en mi país se desató un buen debate sobre la conveniencia de este viaje. Yo decidí venir porque, ya lo expresé, es muy importante la puesta en marcha del tratado, pero también quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos.

 

A usted, presidente Trump, le agradezco su comprensión y la ayuda que nos ha brindado en asuntos de comercio, petróleo, así como su apoyo personal para la adquisición de equipos médicos que necesitábamos con urgencia para tratar a nuestros enfermos del COVID-19.

 

Pero lo que más aprecio es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía. En vez de la Doctrina Monroe, usted ha seguido, en nuestro caso, el sabio consejo del ilustre y prudente George Washington, quien advertía que las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos.

 

Usted no ha pretendido tratarnos como colonia, sino que, por el contrario, ha honrado nuestra condición de nación independiente. Por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto, nos ha tratado como lo que somos: un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano.

 

¡Que viva la amistad de nuestras dos naciones!

 

¡Que viva Estados Unidos de América!

 

¡Que viva Canadá!

 

¡Que viva nuestra América!

 

¡Viva México!

 

¡Viva México!

 

¡Viva México!

 

 


sábado, 4 de julio de 2020

FELICIDADES A JOSÉ DE JESÚS SAMPEDRO

MUCHAS Y SINCERAS FELICITACIONES A JOSÉ DE JESÚS  SAMPEDRO ::: EL ARTÍFICE DE LA ESTUPENDA REVISTA DOS FILOS Y EXCELENTE AMIGO, YA ES MIEMBRO DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA MEXICANA!!! ENHORABUENA POR TUS ESFUERZOS SAM!!

miércoles, 24 de junio de 2020

¡¡ADIÓS A LA POS-VERDAD!!

INVENTAR LA POS-VERDAD DE LA QUE TANTO SE HABLABA EN UN PASADO RECIENTE, FUE UNA OPERACIÓN ENCUBIERTA DE WASHINGTON Y PARA ESO UTILIZARON A JUAN HERIBERTO YEPES DE TIJUANA! PERO YA SE TERMINÓ!!  BRAVO!!

miércoles, 27 de mayo de 2020

ARTÍCULO INVITADO --EL DEBATE DE LA PANDEMIA-- (SEGUNDA PARTE)

RUMBO HACIA LA NORMALIDAD

TRAZANDO

                   LA SALIDA DE LA PANDEMIA                  

Y

VISUALIZANDO EL FUTURO

 

Victor García Mota*

                                             SEGUNDA PARTE

                    Sobreviviente con más de 80 años

 

                          Estas notas son una invitación

                                 A pensar la pandemia en México

      

El mundo está lanzando señales de que desea ya volver a la “normalidad” ya no quiere prolongar el periodo de confinamiento. Han pasado seis meses desde que broto el coronavirus (COVID-19) en China. Y muchas sociedades también quieren dar paso a la recuperación de la normalidad económica.

El coronavirus (COVID-19) está llenando el mundo de dolor, sufrimientos, soledad, tristeza, desolación, desamparo ante la pérdida de seres amados, reconocidos, niños, ancianos, mujeres, vidas que se nos fueron, un vacío lleno de ansiedad y angustia colman este escenario dantesco de pesadilla y horror por una devastación total, y una Confinamiento que ha generado un nuevo síndrome por el encierro con el fin de evitar la propagación del Covid-19. Estamos ante un drama y tragedia humana inconmensurable.

El mundo sigue acumulando mucha presión y tensiones; prevalece la incertidumbre. Trump expresa "Estados Unidos quiere reabrirse" y anunció su plan para que los gobernadores del país comiencen a relajar las medidas restrictivas para combatir la pandemia de coronavirus y volver a gradualmente a la normalidad; pero otros, no pocos, no desean bajar la guardia y sostienen que es prematuro retornar a la normalidad. Europea es, la región más dañada  y ya quiere volver a la normalidad, Italia ya pone fecha a la reapertura de bares, las autoridades marcan la fecha del 4 de mayo tres fases. El 1 de junio será el gran salto hacia la normalidad con bares y restaurantes. Alemania obliga al uso de mascarillas mientras ya introduce grandes medidas paulatinamente para ese retorno. Inglaterra con un millón de muertos examina que ese retorno le resulta complicado, difícil. No es el caso de Austria, Dinamarca, Finlandia, Noruega; pero, en Madrid ese retorno ha provocado crisis en el equipo que conduce la emergencia sanitaria, con la renuncia de la Directora de la Salud.

Lo cierto es que el mundo, sin plan ni programa fue atendiendo el impacto de la Pandemia, en el momento en que lo considero urgente; y lo fue haciendo con, herramientas y medidas que consideró las adecuadas. No hubo, ni hay un liderato mundial, ni un protocolo universal para atender la urgencia sanitaria mundial, ni para atender el colapso de la economía mundial. No existe tampoco “el modelo paradigmático” para volver a la normalidad. Que sin duda será radicalmente diferente.

Esa “improvisación” en la que cada sociedad y gobierno decidió el momento para atender  la urgencia sanitaria en todos los aspectos hizo fluir los múltiples flujos de información, sobre lo que el Poder reportaba y lo que la sociedad expresaba desde los hospitales. Este hecho hizo brotar la guerra de información e interpretación sobre el COVID-19 en cada realidad nacional y a escala mundial, las redes alimentaron esa confusión, dándole vigencia a “a la postverdad” (las mentiras como verdad). Muchos países están atrapados en esa guerra mediática con la infomanía. Una masa de información sobre el presente y futuro de la Pandemia COVID-19, en el corazón de esta masa de información se está cocinando la Geopolítica que se abre pasa sobre los miles y millones de muertos y contaminados. En la mayoría de las sociedades hay una demanda para que se decodifique la masa de información porque desean mayor claridad sobre lo que está pasando con la conducción de la pandemia; y esas son las condiciones perfectas para la guerra mediática. La mayoría de los gobiernos están enfrentando esa guerra mediática. No solo Trump EE.UU., enfrenta esta guerra, Europa, Italia debate hoy que si el número de muertos es el doble. España lo está sufriendo. En America Latina Brasil, y desde luego México, con la difusión que realizaron The New York Times, El País y el Wall Street Journal, se multiplicaron las voces están pidiendo la cabeza del vocero Subsecretario de Salud el Dr. Hugo López-Gatell afirmando que ha ocultado información y falseado los datos en sus reportes diarios. Nadie se salva, todos los gobiernos están siendo cuestionados. Lo cierto que esa masa de información da para eso y para mucho más, “es un plato fuerte en las redes”. Sin duda, hay que tener la piel dura. La metáfora es clara: “La Olla de frijoles” a punto de explotar, como otro escándalo mediático. Imposible ignorar. La Geopolítica es simple y sencilla: hay una lucha de clases expresada como lucha política en cada espacio nacional específico: izquierdas, derechas, socialdemócratas, centroizquierda.

La guerra mediática ha colocado en el centro la disputa de la interpretación, la conducción de la pandémica, el regreso a la normalidad. Es la disputa del poder. Las sociedades todas están involucradas y sus escenarios dantescos no ocultan este hecho; porque en el centro de esta Geopolítica está el uso de los flujos de la masa de información en el escenario nacional e internacional por las fuerzas políticas en pugna. No debe sorprendernos el escándalo de la manipulación de datos, cifras, métodos, herramientas. El objetivo es claro, poner en crisis la credibilidad del poder frente a la Pandemia. Esta es la guerra mediática ¿Quién dice la verdad? ¿Cuál es la verdad? ¿Buena gestión? ¿Mala gestión de la crisis?  En Italia, España, Brasil, en Norteamérica, en México, en todo el mundo. El horizonte está abierto y la Geopolítica está respondiendo precisamente al manejo de interpretar el rumbo nacional e internacional porque la Pandemia ha propiciado una recomposición política y económica a escala mundial y nacional. Muchos de los actores políticos tienen fechas precisas Noviembre para Demócratas y Republicanos, y por eso Obama se mete y califica de “desastre caótico el manejo de Trump”; y para los acérrimos críticos de AMLO su mira está en el 2021 de la intermedia electoral.

La humanidad fue sorprendida por el impacto de la pandemia y ninguna sociedad estaba preparada para un fenómeno epidemiológico de esta magnitud. Ni Europa, ni EE.UU., ni America Latina. Por eso, muchas sociedades expresan la miseria de la infraestructura hospitalaria y las múltiples carencias para enfrentar esta Pandemia y están rebasadas por el número creciente de infectados y de muertos.

No debe haber duda alguna. Estamos ante un parteaguas de la Historia Mundial y de la Historia nacional.

Lo cierto es que el Mundo ha cambiado radicalmente. EL actual momento histórico que está viviendo la Humanidad es inédito porque la Pandemia involucra un conjunto de hechos y procesos de gran impacto como la crisis sanitaria global y el colapso de la economía haciendo brotar la recesión económica mundial.

La Pandemia COVID-19 es una realidad total y de enorme complejidad para el presente momento histórico y el futuro de la humanidad, nada volverá a ser igual. El regreso a la “normalidad” será otra radicalmente diferente. Estamos ante un desastre mundial. De manera paradójica y sorprendente, la Pandemia, abrió la posibilidad para hacer grandes cambios en el mundo y en las sociedades, transformaciones de gran calado. No debe haber duda, el impacto de la Pandemia será profundo y duradero para todas las sociedades y para varias generaciones.

La comunidad científica internacional y la OMS mantienen la visión de que la humanidad se enfrenta a un virus (COVID-19) del que todavía se conoce poco y hay muchas preguntas científicas sin respuesta, porque el comportamiento del virus es impredecible. No existe un Modelo paradigmático de medición y de aplicación universal, no es fácil hacer una comparación entre países que tienen políticas diferentes de seguimiento de la pandemia. Todos los especialistas que elaboran los  modelos matemáticos que predicen el comportamiento futuro de las epidemias están enfrentados a esta impredecibilidad del virus y por ello, la vigilancia epidemiológica es imperfecta con los modelos que buscan predecir el comportamiento de la curva epidémica. 

Aun acumulando mucha información puntual y en tiempo real; y realizando, las pruebas de detección que son uno de los insumos principales y claro, mientras más se practiquen es mejor, pues al identificar más casos moderados e incluso asintomáticos, las predicciones son más puntuales y el índice de mortalidad se reduce.

Aun teniendo presente esta realidad del virus al momento de elaborar modelos matemáticos, no existe el modelo perfecto; porque estamos ante una realidad dinámica sobre todo cuando se busca estimar la letalidad, es decir, la cantidad de personas que morirán respecto del total de enfermos. Todos los epidemiólogos han logrado elaborar sus modelos haciendo ajustes de datos y decesos, con el fin de obtener proyecciones muy cercanas a la realidad.

Todo ese manejo de la conducción de la pandemia es asombrosamente relativo; y por eso seguirán saltando las preguntas: ¿Por qué procedieron tan tarde? ¿Por qué no hicieron esto? ¿Por qué? ¿Por qué? Lamentos, rabias, quejas, denuncias, desilusiones, exigencias se esparcen minuto a minuto en la mayoría de los escenarios. La conducción de la pandemia y sus modelos se mueven en una realidad Histórica, inocultable, en la gran mayoría de los casos, en países atrasados, subdesarrollados, cruzados por una brutal desigualdad social y enfrentando la miseria hospitalaria que el modelo neoliberal dejó en esas sociedades a lo largo de medio siglo.

La propagación que el COVID-19 ha alcanzado a escala mundial, a casi medio año de su inicio, existe la posibilidad del colapso de los sistemas de salud está latente, aun en los lugares donde las medidas de mitigación han tenido buenos resultados, un rebrote, una segunda ola de contagios, está presente en Corea del Sur, Indonesia y China informa que hay un rebrote (mayo/ 10/2020). Alemania deja entrever que puede haber un rebrote, y por eso, tal vez sea necesario aplicar un distanciamiento intermitente. Las proyecciones ¿entraron en crisis?  Seguirán siendo una herramienta fundamental aunque su resultado sea relativo; por ello es claro que las medidas de distanciamiento social son útiles para aplanar la curva, lo cual significa que durante 14 días seguidos se observe una estabilización y progresiva disminución de nuevos casos. Las sociedades desean, la mejor información de calidad, credibilidad y seguridad, confianza, aun y cuando sea relativa frente a la pandemia.

Esta es la complejidad que representa la Pandemia, un universo polisémico, de signos y significados múltiples mostrando que es un hecho histórico irreductible por su poderosa complejidad, y por ello, no hay la verdad absoluta, porque estamos ante un fenómeno inédito y complejo que se prolongara por largo tiempo impactando a varias generaciones. Estamos ante una crisis de certezas, de percepciones, de ideas, pensamientos y paradigmas que se consideraban válidos y duraderos, en la etapa anterior, de apenas hace menos de seis meses, cuando todo cambio con el coronavirus. ¿Podrá seguir vigente “el Sueño Americano” objetivo político de Trump? Cuándo EU arroja cifras este 10/mayo/2020 de que hay: 1 321,223 contagiados, 79,058 muertos y 33 millones de desempleados por la pandemia. La gran mayoría de los objetivos de los diversos gobiernos fueron arrasados por la expansión del COVID-19 y otros muchos tendrán que rehacerlos y algunos buscarán la resiliencia frente al caos.   

Se han modificado todos los referentes al desatar una crisis en cascada en todos los gobiernos, los actores sociales y políticos que han sucumbido, sean de izquierda, derecha, socialdemócratas o como se definan: Lo que domina el escenario mundial es COVID-19 que ha rebasado y colapsado a todas las estructuras e infraestructuras hospitalarias a escala mundial, y son los trabajadores de la salud los que están dando la batalla, en la primera línea de combate de esta guerra, en altas condiciones de incertidumbre y peligro. Un horror de contagio por la infraestructura hospitalaria rebasada haciendo evidente la escasez creciente de medicamentos, instrumentos, tapabocas y personal médico.

El pasado está presente porque la Pandemia lo ensamblo. El Orden Internacional de la posguerra no existe más, estamos viviendo un escenario bélico Trump Vs China, cruzado por la pandemia, la recesión económica más violenta que la de 1929, un desorden general y una ruptura y discontinuidad de los ciclos capitalistas que han abonado hacia una recomposición económica y política en marcha con claras señales de disputa entre EEUU y CHINA por el origen del virus. La inteligencia alemana en un informe el pasado 10/mayo/20 reveló que Xi Jinping pidió personalmente al director de la OMS que ocultara información sobre el coronavirus.

 ¿Levantar un Nuevo Orden Internacional? Cuando no hay liderato con credibilidad, cuando todas las Agencias internacionales entraron en crisis sin saber ni entender nada, cuando toda la Modernidad alcanzada por la humanidad ha entrada en franca crisis. Lo cierto es que el coronavirus precipito el desmoronamiento del orden internacional del siglo XX de la posguerra de hace 80 años y ahora en el 2020 del siglo XXI estamos ante el retorno del Estado, del nacionalismo y de tentaciones autoritarias que buscan imponer a sus sociedades decisiones que deterioran la democracia y los derechos humanos.

Más allá de los escenarios de la guerra mediática. No podemos omitir, menos en este momento, que en el año 2016 se produjo un Momento y una Coyuntura Histórica para cambios políticos que parecían imposibles de realizarse por la ruptura que el ascenso al Poder de Donald Trump a la Presidencia representó en ese año del 2016 contra  el Orden Internacional de la Globalización Neoliberal, este hecho histórico, hizo posible la llagada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia en el 2018, como un Presidente de izquierda, y esto fue un acontecimiento histórico inédito e insólito.

En ese año 2016 México quedó inserto en la Órbita Geopolítica Hegemónica que encabeza Trump.

En el presente 2020 México como todo el planeta están enfrentando los impactos de la Pandemia y la recesión económica. México vive horas aciagas.

Una retrospectiva nos permite visualizar el horizonte nacional. Frente a estos hechos México resolvió el dilema al que se han enfrentado todos los países, al decidir prioritariamente enfrentar la crisis sanitaria y salvar vidas, porque de su población total de 127 millones de habitantes,  250 mil  de los mexicanos están en riesgo de infectarse del COVID-19 y 10 mil de estos serán graves y necesitaran atención médica intensiva; y por ello el Gobierno asumió declarar una emergencia sanitaria y atender la recuperación económica posteriormente preparando desde hora una salida hacia la recuperación económica de la normalidad.

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con menos dos años de ejercicio, fue duramente impactado por la Pandemia que cruzo todo el escenario nacional, colocándose como el asunto central y nodal del Presidente Andrés Manuel López Obrador y de toda la sociedad mexicana. El principal punto de la Agenda Nacional.

Un momento altamente polarizanté por la convergencia de toda la estela de asuntos que asedian al Gobierno: el derrumbe de los precios del petróleo, la fuga de capitales, el cero crecimiento, y las fuertes presiones de la oligarquía financiera mexicana, la falta de inversiones y las señales inquietantes de la crisis económica por todo el país. La oposición hace escándalo en las redes con muchas exigencias perdiendo piso, sin entender lo que ha pasado en el país. Sueñan en la perfección de un gobierno que se imaginan. No entienden que este Gobierno es y será imperfecto, les asusta el desorden, el caos, el mar de contradicciones, el mar de errores y de improvisaciones no comprenden que todo esto es producto del cambio radical de un gobierno de izquierda que ha cambiado radicalmente las prioridades y el modo de gobernar. Sueñan con un Gobierno en donde todos sus secretarios y funcionarios, están super preparados y han tomado un curso exprés de gobierno en alguna de las prestigiadas universidades norteamericanas y que deberían traer en la mano “un proyecto de nación en versión ejecutiva al estilo tecnocrático”. Resulta claro que el Gobierno y todos sus actos, sus movimientos y sus declaraciones, necesariamente serán sometidos a la crítica, porque seguirán mostrando que están en desacuerdo con este Gobierno, por la derrota sufrida. La democracia vigente, se legitima con ese mar de voces disidentes. Como bien lo expresa y ejerce el estadista Porfirio Muñoz Ledo. 

En este contexto el Presidente AMLO logró consensuar un MODO transitorio para operar la emergencia sanitaria. El Gobierno impulsó un esfuerzo coordinado con los Gobiernos estatales y convocando al Consejo de Salubridad General, un órgano colegiado que depende directamente del Presidente y que es la máxima autoridad sanitaria en el país. El Consejo con más de 45 miembros entre los que se incluye a las carteras de Salud, Hacienda, Economía, Desarrollo Social, Educación, entre otros funcionarios, académicos y especialistas.

El consenso logrado con todas las instituciones de salud públicas y privadas, superando resistencias de todo tipo y hasta burocráticas de este monstruo con su pesada infraestructura y estructura hospitalaria, hizo posible garantizar la Gobernanza de la crisis sanitaria, porque  este Modo se constituyó en el eje para enfrentar no solo la crisis sanitaria, abrió la posibilidad de sentar bases para enfrentar la crisis económica la que hará posible construir el retorno “a la normalidad económica”; el esfuerzo de consensuar con Gobernadores, Presidentes Municipales la gestión de la crisis sanitaria para transitar a la normalidad social y ahora para transitar hacia la normalidad económica, van de la mano.  

Nadie puede ignorar que precisamente en esta emergencia sanitaria está presente el impacto negativo que dejo el modelo neoliberal a lo largo de los últimos seis sexenios, 36 años que destruyo todo el aparato económico, desmanteló el campo mexicano, la industria y lanzo  la profunda desigualdad social de las grandes mayorías sociales, el 54% de la población se encuentra en la pobreza; y se desmanteló el sistema de salud en México con una reforma orientada principalmente a incrementar la participación del capital en los espacios públicos, arrojando un saldo negativo de múltiples carencias en toda la estructura e infraestructura hospitalaria de México, insuficiencia de médicos, medicas, enfermeras, enfermeros, equipos, insumos médicos en general, incrementando la desigualdad en el acceso de la población a los servicios de salud.

Sobre este desastre en la Salud, México se puso en marcha, la acción gubernamental para enfrentar la emergencia sanitaria, el primer paso que dio el Gobierno dotar al Sector Salud de importantes recursos financieros para atender la emergencia y  recuperar la experiencia en la epidemia de influenza en la primavera del 2009, cuando surgió el nuevo virus de la influenza A (H1N1); el Gobierno en su movimiento fue aprendiendo, superando los errores, las contradicciones, las improvisaciones, enfrentando los retos, las múltiples carencias, las diversas deficiencias institucionales y las muchas dificultades, construyendo respuestas, consensuando con el MODO de operar la emergencia sanitaria, es el eje de la Gobernanza de AMLO frente a la crisis sanitaria. La experiencia va más allá porque el Presidente ha delegado poder en el Subsecretario de Salud el Dr. Hugo López-Gatell encargado del principal asunto central y nodal de la Agenda Nacional, la atención, gestión, coordinación y difusión de la emergencia sanitaria en el más amplio sentido, porque es el Estado y el Gobierno el que realiza la gobernanza de esta crisis sanitaria.   

Sin tiempo y sin margen de maniobra se tenía que avanzar  sobre estas condiciones de desastre nacional de la salud, levantar a “este monstruo” con su estructura e infraestructura hospitalaria y ponerla en movimiento con una amplia coordinación, superando la fragmentación del sistema de salud para atender la expansión de los contagios del covid-19 porque el número de enfermos crece minuto a minuto sobre la población más vulnerable y de alto riesgo a los contagios: 96 millones padecen obesidad, 8,6 millones sufren diabetes y 15,2 millones, hipertensión, 9.8 millones de adultos mayores y mujeres embarazadas que anualmente son 340.000 mujeres menores de 19 años, 30 millones de campesino y 25 millones de indígenas. No hay un modelo paradigmático para atender la emergencia sanitaria a nivel mundial.

Sabiendo que la mayoría de la población mexicana está afiliada a alguna de las instituciones públicas de seguridad social; y que el IMSS es la institución de seguridad social con el mayor número de derechohabientes en el país con 69 millones; y que es el mayor prestador de servicios médicos en México; junto con el ISSSTE que tiene más de 14 millones de derechohabientes; y sin ignorar que hoy en México hay 13.1 millones que no cuentan con seguridad social y que reciben servicios médicos por parte del Instituto a través del Programa IMSS-BIENESTAR.

El objetivo central quedo claro mover a este “monstruo” consensuando un MODO de operar la emergencia sanitaria, haciendo posible una articulación eficaz. En esta tarea el Gobierno logra que Hospitales públicos y privados, reconvertidos hagan frente a la creciente emergencia por el coronavirus.

El sector privado aportará 146 hospitales de 27 Entidades los que apoyarán a los que requieran algún servicio que no esté relacionado con la pandemia, con el fin de que en las instituciones públicas dispongan de más camas para atender a los contagiados del COVID-19; y pondrá a disposición del Gobierno tres mil 115 camas para derivar a pacientes del sector público que no estén contagiados del virus. La atención, las medicinas y los estudios serán gratuitos. La mayoría de las camas está en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con tres mil 340, y le sigue la Secretaría de Salud Jalisco, con mil 609. Los Hospitales Civiles tienen mil 303, mientras otras 235 están en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

El esfuerzo Institucional se focaliza sobre la zona conurbada del Valle de México, el Edomex y la Megalopolis de la CDMX, en donde se encuentran 21 hospitales generales, dos regionales y 19 de zona; otros seis de la Secretaría de Salud, tres del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), uno de Petróleos Mexicanos (Pemex) y uno de la Marina.

Específicamente en la CDMX los Centros Hospitalarios, entre otros están: Hospital Juárez, SSA, Hospital General Dr. Manuel Gea González, SSA, Centro Médico Naval, SEMAR, Centro Médico ABC Observatorio del Sector Privado, Corporativo Hospital Satélite, Sector Privado, Hospital de infectología La Raza, IMSS, Hospital General José María Morelos, ISSSTE; y del Sector Privado, entre otros están: Hospital Ángeles Pedregal, los Ángeles Lindavista, Roma y ACOXPA; Hospital San Ángel Inn de Chapultepec, Patriotismo, Sur y Universidad. También el ABC de Observatorio y de Santa Fe.

Todo este enorme aparato y todas estas instituciones de seguridad social están confrontadas para dar una respuesta suficiente, para no quedar rebasadas por el covid-19. Todo el “monstruo” al levantarse muestra todas sus insuficiencias y carencias; y aun así, debe hacer el esfuerzo de estar a la altura de los tiempos actuales.

Sabiendo que el 65% de  los contagios del covid-19 se concentran en seis Estados: Edomex, Tabasco, Q. Roo, Sin, B.C., y CDMX; y que en La Zona Metropolitana del Valle de México se encuentra el mayor epicentro de los contagios por la amplia densidad poblacional al concentrar a más de 30 millones de habitantes, 9 millones en la Megalopolis CDMX y 22 millones en el Estado de México y que ya entramos al mes de mayo 2020 en que según las proyecciones se producirá el mayor número de contagios. El panorama quedó claro en la primera línea del combate están los médicas, médicos, enfermeras, y enfermeros.

El 28 de febrero 2020 México implemento una serie de medidas para prevenir y controlar los contagios en el país en coordinación con la Secretaría de Salud definió en tres fases epidemiológicas las acciones a realizar por el grado de transmisión de la enfermedad: La primera Fase: donde las personas contagiadas adquirieron el virus fuera del país y se pasó a la extensión del período vacacional estudiantil, la Jornada Nacional de Sana Distancia y el Plan DN-III-E., y el 24 de marzo se decretó la Fase 2 la transmisión comunitaria, los contagios son locales con cientos de casos confirmados, que comprende primordialmente la suspensión de ciertas actividades económicas, la restricción de congregaciones masivas y la recomendación de resguardo domiciliario a la población en general. El 30 de marzo se declaró una emergencia epidemiológica sanitaria por la evolución de casos confirmados y muertes por la enfermedad en el país, lo cual dio lugar a la ejecución de acciones adicionales para su prevención y control. El Gobierno ha declarado al Covid-19 como enfermedad grave de atención prioritaria. El subsecretario de Salud Hugo López-Gatell fue nombrado como el Vocero de la Presidencia para informar diariamente sobre la evolución de la pandemia.

El martes 21 de abril 2020 México entro a la tercera Fase de la epidemia del COVID-19, que se caracteriza principalmente por ser una fase de epidemia nacional, con la presencia de brotes regionales y dispersión por todo el país del virus Sars-Cov-2 considerado el peor momento porque es posible el contagio de miles de infectados, se estima que 250 mil personas contraigan Covid-19; y aunque el país está preparado con todo para este momento, y se sabe que por la ola de los infectados el país puede quedar rebasado en todo su infraestructura hospitalaria para atender a esos miles de infectados. No tener el suficiente personal médico, las camas hospitalarias suficientes y los múltiples insumos médicos para atender una demanda explosiva. Ante este hecho México estableció un puente aéreo con China. México compró a China equipo médico para hacer frente a la pandemia del Covid-19 por 56.5 millones de dólares, el puente garantiza que cada semana arriben a México de dos a cuatro vuelos –de un total de 20– para contar con los insumos, entre ellos 11.5 millones de mascarillas KN95 y miles de guantes.

México avanza sobre un escenario complejo, como el que está viviendo el planeta y lo hace desde sus rasgos específicos que le dan su dimensión particular en el escenario mundial.

La Pandemia y la recesión son los factores externos que cruzan todo el escenario nacional e internacional y son un tremendo sacudimiento a todo el país y estos hechos enfrentan al nuevo Presidente Andrés Manuel López Obrador que lleva apenas dos años de ejercicio del poder como un Gobierno Popular de izquierda y en el centro del escenario nacional el factor de incertidumbre por ese conjunto de hechos fundamentales; y por ello el Presidente sostiene la certidumbre sobre el horizonte.

En el rumbo hacia la normalidad al trazar la salida de la pandemia y al visualizar el futuro de México estamos ante una oportunidad histórica. No existe un modelo paradigmático para enfrentar la pandemia. No existe ningún modelo paradigmático para retornar a la normalidad económica.

En el horizonte de salida de la Pandemia y de la crisis sanitaria México podrá enfrentar, sin duda, un verdadero Sistema de Salud Universal, porque lo construido con todas las Instituciones de Salud, fue un MODO transitorio de operar para encarar la urgencia sanitaria y lo está haciendo muy bien, porque está enfrentando todo el desastre que habían dejado seis sexenios en materia de salud, y está enfrentando las probabilidades de una segunda ola de contagios. Y ahora con la experiencia y lo aprendido posee todas las condiciones para enfrentar la Construcción de un Sistema Nacional de Salud Universal.

México está ante una gran oportunidad histórica en materia económica; porque el desastre económico producto del neoliberalismo de seis sexenios y el impacto de colapso económico mundial propiciando la recesión económica, se presenta como “una realidad” que le viene “como anillo al dedo” para un Gobierno de Centroizquierda que coloca al Estado como el rector que diseñara el modelo económico por el cual transitará el país. Examinemos el horizonte con una retrospectiva y una prospectiva pertinente.

La particularidad de los procesos en curso Pandemia, recesión económica y el Proyecto del Nuevo del Nuevo Gobierno, la Cuarta Transformación (4T) radica en cómo estos dos momentos quedan ensamblados creando la nueva realidad que vive México en este contexto.

 

EL PRIMERO MOMENTO que va de diciembre 2018 a diciembre 2019, posee la significación novedosa y trascendental por el arribo a la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que encarna a un Gobierno de izquierda radical y progresista, y apenas lleva 17 meses de diciembre 2018 a abril 2020  y su arribo al poder lo realizo con un masivo voto, convertido en un tsunami que materializó el hartazgo social contra esta oligarquía, su elite política, su partidocracia y su peste de corrupción, un voto que pulverizo hasta la casi extinción de todos los partidos de oposición a que AMLO  llegara a la Presidencia. Un hecho inédito e insolitico. Un nuevo Presidente de izquierda en México que desde hace 80 años no había, porque el primero fue el Gral. Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940). El resultado electoral (julio 2018) modificó el escenario nacional, porque AMLO llegó con todo el poder, la mayoría del Congreso, Senadores y Diputados, Gobernadores, congresos locales, municipios y con la Megalopolis de la CDMX, este hecho marcó el rumbo por el cual México transita. La oposición sigue soñando en un gobierno perfecto e inmaculado, le exige todo hasta el grado de la absoluta perfección divina. La oposición sigue sin entender que hay otras prioridades y otra manera de gobernar. Asustada la oposición por el enorme poder que ha logrado AMLO cree que es un totalitario.

AMLO se asume como un Presidente republicano, demócrata radical de izquierda que marca la prioridad de su gobierno “Primero los pobres” postulando, la Austeridad Republicana, y la gran transformación de México con su proyecto emblemático La Cuarta Transformación (4T), es un cambio radical de Régimen Político con un Presidente de ruptura con todo el orden existente hasta su llegada, un quiebre histórico con los 36 años de los seis sexenios del modelo económico neoliberal, afirmando de manera abierta y categórica que el rumbo histórico por el que avanzará México lo marcará la Política del Presidente y no la economía empresarial sustentada en el modelo neoliberal.

Son estas definiciones políticas estrategicas las que seguirán polarizando a la sociedad entre los que están con AMLO y los que están en contra de este Gobierno Popular evidenciando que en el escenario local del país están dos fuerzas en conflicto “los conservadores” una oposición débil, derrotada y dispersa y “los liberales” encarnados en la figura del Presidente y su partido MORENA. Ambas fuerzas al desplegarse han venido teniendo muchos otros adjetivos ideológicos, no solo como la derecha y la izquierda; porque  AMLO no se asume como un político anticapitalista y si como un progresista de izquierda en el más amplio espectro que hay en el mar de izquierdas. AMLO llego al poder con el voto que confirmó la vigencia de la democracia, la legalidad y legitimidad del Poder Presidencial de Andrés Manuel López Obrador y en el centro de este escenario está la raíz de las tensiones y disputas y esta es la radical diferencia de este Presidente con todos los presidentes que ha tenido México desde Ávila Camacho hasta Enrique Peña Nieto. Y esto, nos poca cosa, porque la mayoría de sus críticos tiene como referente a esos presidentes que hicieron posible el Estado Autoritaria con la sumisión en la guerra fría y en el consenso de Washington que hizo posible el modelo neoliberal. 

EL SEGUNDO MOMENTO el que va de diciembre 2019 a mayo de 2020. El 28 de febrero 2020 llego la Pandemia marcando el ensamblado de los dos momentos que conforman la nueva realidad mexicana. Fue la fecha en que México dio la Alerta y dio paso a la implementación de diversas medidas para evitar los contagios, señalando las fases epidemiológicas que se podrían recorrer.

En este contexto se produjo el shock recesivo se hizo presente con una estela de signos negativos, fuga de capitales, empresas en franca crisis, reducción de exportaciones, más y más obreros a la calle, crisis en las líneas aéreas, en la hotelería, en toda la economía informal se encuentra el 57% de la población ocupada. No se hizo esperar la contracción economía 6.6% una caída dura y un panorama negro por el derrumbe del precio del petróleo. 

El panorama, en este segundo momento, del Nuevo Gobierno ha sido remontar estas condiciones adversas asumiendo el ritmo de su trayectoria con apenas 17 meses en el poder, que muestra la prisa del Presidente,  sus actos, recorridos por el país y su mañaneras son mensajes políticos constantes de que no hay tiempo y por eso hay que avanzar en la construcción del Nuevo Gobierno y por eso hay que marcar los linderos, aterrizar los objetivos y desde el inicio impuso una Agenda Política (las mañaneras) cuya línea va marcando el curso de los acontecimientos nacionales, y del Congreso siguen saliendo una gama de nuevas leyes que dan sustento jurídico al Nuevo Régimen Político y la bataola, una avalancha de acciones, de nuevos propósitos que van delineando los grandes proyectos del Gobierno y los contenidos de su Política Pública sus proyectos sociales en la que se involucraran millones de mexicanos. El objetivo central es ir contra la corrupción, la otra pandemia, que devastó al país con el despojo al pueblo de México de sus recursos y empobreció más al pueblo de México, una profunda desigualdad social que cubre a más de 50 millones de mexicanos, haciendo evidente la polarizando del país, una desigualdad social que viene de lejos, con el largo periodo de los 36 años de los seis sexenios del neoliberalismo. Cuando la elite política de la oligarquía amasó fortunas extremadamente enormes con la arquitectura financiera de fraudes, como la estafa maestra, erigiéndose como los intocables haciendo gala de su prepotencia, de su autoritarismo, con una simulación democrática, fabricando fraudes electorales, violación constante de los derechos humanos, represión social y desaparición de líderes y dirigentes sociales. Así se levantó la tecnocracia que incluyo a secretarios, altos funcionarios y la extensa capa de empleados que formaron la cadena de mando en que se sustentó el Autoritarismo del Señor Presidente neoliberal en turno.

Sin olvidar u omitir que este autoritarismo neoliberal aprovechó todas las décadas del Estado Autoritario que se dieron a lo largo de la Guerra Fría durante la posguerra, 1945 a 1990 y luego con la entrada del modelo neoliberal de la globalización que el Consenso de Washington que dio vigencia al Nuevo Orden Internacional cuya vigencia de 80 años cayó estrepitosamente en el 2016 cuando Trump asumió la Presidencia de Norteamericana; y este acto de Trump como Presidente de ruptura, abrió un momento y una coyuntura histórica, la que hizo posible que AMLO llegara al poder, porque Trump rompió con ese legado anticomunista de la guerra fría.

El arribo de AMLO a la Presidencia colapsó todo el centro del poder construido a lo largo de 80 años ese sistema autoritario del viejo Régimen Político dejando claro de manera contundente que el rumbo histórico de México lo definiría el Poder Político y no el Poder Económico, un hecho que cambió radicalmente el centro del poder en México. La oligarquía y su elite política quedó derrotada y en franca debilidad, “los conservadores neoliberales” están obligados a replantearse lo que pueden ser sus objetivos, como construir nuevos partidos que les den salida a sus pretensiones políticas, porque ahora, solo alimentarán un revanchismo sin ninguna perspectiva política. Este hecho histórico mantendrá vivas las tensiones y confrontaciones a lo largo del presente sexenio; y seguirá siendo un escándalo mediático en las redes, en la comentocracia, en la portada de diversos periódicos nacionales y estatales y en algunas estaciones de radio, que viene el “golpe de estado” que “desean provocar la caída de AMLO” que esto y lo otro. Una ola de rumores y falsas noticias confirmando la era de la postverdad que inauguró Trump.

La correlación de fuerzas no deja dudas, AMLO sigue encarnando la principal fuerza al tener un enorme poder y claro muchos, de la oposición, ven que en la próxima INTERMEDIA 2021 pueden alcanzar poder con triunfos gubernamentales, congresos locales, municipales, etc. Eso, está por verse; porque AMLO ha salido fortalecido de la crisis provocada por la pandemia por haber dado prioridad a la vida y dando paso a un MODO transitorio de coordinación y reestructuración de todo el aparato hospitalario para atender la urgencia de los contagios en todo el país.

La llegada al Poder del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) generó enormes expectativas y a lo largo de estos casi dos años ha mantenido en alto su capital político y las encuestas muestran el alto porcentaje de su reconocimiento. Hacia este final del segundo año de gobierno del año 2020 se muestra un cambio en la tendencia hacia la baja, el descenso de las preferencias. Esto alegra a la minúscula oposición. No nos engañemos porque el 4 de mayo 2020 se produjo un repunte de 65% a favor de AMLO. En México no hay crisis de Gobierno. Hay un Presidente legal y legitimado por las urnas, fortalecido por la conducción de la pandemia; y por lo tanto hay democracia y libertad de expresión y lo que algunos gobernadores han puesto en el debate es “el federalismo” Vs “centralismo. Que se debata. El enorme poder concentrado por el Presidente no implica ni presupone destruir a la Republica Representativa, Democrática y Federal. Muestra la vigencia de la democracia.

El Gobierno de AMLO no es anticapitalista, anticapitalistas son los zapatistas. AMLO es un “gobierno progresista” dentro del amplio espectro de las izquierdas. Y por ello es un Gobierno Popular. Ni la oposición ni los aliados de AMLO deben ignorar lo expresado por la ex coordinadora de la campaña electoral de AMLO     Tatiana Clouthier al afirmar que en el Gobierno y en MORENA “hay de todas las posiciones, de la “A  a la Z” desde arribistas, oportunistas, chamberos, izquierdistas, radicales, moderados, de extrema derecha y de extrema izquierda, católicos, capitalistas, anticapitalistas, evangélicos y campesinos, obreros, ilusos y activistas que apostaron a AMLO, y esa inmensa mayoría de los que estaban hasta la madre de estos pinches gobiernos neoliberales una banda de saqueadores, así, su hartazgo dio todos los votos, 30, millones para que ganara AMLO. AMLO y las mayorías MORENA que lo siguen apoyando no conforman una realidad homogénea, ni ideológica, ni política, no tienen una posición política de izquierda. Creen y simpatizan con AMLO; y es AMLO el que sigue definiendo cotidianamente “el que hacer” y en sus “mañaneras” sigue marcando la Agenda Nacional y avanza “a troche moche”, con su método de “ensayo y error” caminando por “el filo de la navaja” en la Órbita de la Geopolítica Hegemónica de Donald Trump donde está inserto con una estrategia al ras de la tierra en un punto equidistante entre izquierda y derecha que le permite manejar el escenario nacional de la correlación de fuerzas con el capital sus representantes y voceros y la sociedad, las grandes mayorías, cruzada por la pandemia y la crisis económica.

En este escenario de confrontaciones de Política Interna el país es sacudido por el Shock recesivo que se ha expandido por todo el país y en todo el aparato económico. El Presidente está presionado por la oligarquía económica y por lo que queda de la elite política, por la oposición, la comentocracia; pero, el rostro de la creciente desocupación es inocultable, se requieren señales que apuntalen la recuperación económica; pero la crisis sanitaria y la expansión de los contagios, siguen siendo una prioridad del Gobierno Federal.  El panorama que avizora el Gobierno es mantener la prioridad sanitaria y lograr aplanar el pico de la expansión de la pandemia porque la sana distancia social y el quédate en casa han logrado una lentitud en la trasmisión de los contagios y preparar ya el camino hacia la recuperación económica.

México no es una isla, lo que ahora le está pasando a los mexicanos lo están viviendo el mundo en general, todos los países están enfrentando la recesión económica y la crisis sanitaria; y a la incertidumbre del retorno a la normalidad social y económica.

La economía mundial caerá 6 por ciento este año 2020 y en México la contracción será dura, de 7 por ciento, una caída superior a la de 2009, que fue de 5.3 por ciento e incluso a la de 1995, que fue de 6.3 por ciento.

AMLO lo sabe. Nadie lo duda viene, una cascada de cierre de empresas, creciente desocupación, 700 mil puestos de trabajo se han perdido y la caída de exportaciones sigue cayendo. La dura contracción marcará a todo el sexenio de AMLO porque el colapso de la economía mundial y su potencial recuperación será larga y la Economía Mundial que surja de esta recesión será radicalmente otra, radicalmente diferente, porque ya provoco una profunda recomposición del capitalismo y una recomposición política a escala mundial, una crisis de todos los paradigmas hasta ahora vigentes y por consiguiente vivimos una crisis de percepción y de certezas.  En este momento histórico No hay un Modelo Económico paradigmático, ni el chino comunista, ni el cubano socialista, ni lo que desea Maduro para Venezuela, ni la socialdemocracia que en Alemania vive hoy su mejor momento.

AMLO encarna al Gobierno de centroizquierda que da paso al Estado el que proyectara el Modelo económico por el que México transitara. No hay vuelta al pasado.

AMLO sabe que la izquierda con el Gral. Lázaro Cárdenas del Río logro el monopolio de las fuerzas productivas, nacionalización del petróleo, la revolución agraria que liquido el monopolio de la tierra en los grandes hacendados herencia de la Conquista Española y El Gral. Lázaro Cárdenas dejo claro que eso no era el Socialismo, eso era solo el Capitalismo de Estado; y que si buscara realizar el socialismo en México solo sería por la democracia, y por eso, El Presidente Cárdenas cedió el poder, en una elección electoral para no perpetuarse en el poder como una dinastía de las que pululan en América Latina que se dicen ser de izquierda socialista y por eso desarrollo la estrategia de los países NO alineados ningún sometimiento, ni a la URSS ni a EE.UU., superando el Mundo Bipolar para sostener la Soberanía Nacional de México con el ejercicio del Poder en Política Exterior y Poder en Política Interior. Sacudiéndose cualquier definición de “Bonapartismo en su gestión”     

Lo sorprendente del actual momento histórico es que se abrió una coyuntura para hacer grandes cambios en el mundo y en las sociedades, transformaciones de gran calado. Lo que surja de aquí y se levante, lo hará sobre los escombros del Modelo del Neoliberalismo y de su Globalización. Sabemos que muchos gobiernos pretenden aferrarse a ese modelito. No debe haber duda, el impacto de la Pandemia será profundo y duradero para todas las sociedades y para varias generaciones.

No sorprende que en el escenario nacional de la Política Interna las críticas al Gobierno estén subiendo exponencialmente porque la oposición no ha dejado de expresar su oposición de múltiples formas y maneras con miras hacia la Intermedia del 2021; pero, del lado de la izquierda, también se expresan muchas opiniones sobre lo que podría hacer el Presidente en este momento, opiniones que vienen de Cuauhtémoc Cárdenas y prestigiados profesionistas. Este clima ratifica un debate saludable y la vigencia de la libertad de expresión en una sociedad democrática, como bien lo expresa Porfirio Muñoz Ledo.

México está cruzado por la fuerza de la Pandemia, la que de manera irónica, sorprendente, paradójica y contradictoria, el Presidente Andrés López Obrador (AMLO) ha expresado que toda esta cruda realidad le ha llegado al país “COMO ANILLO AL DEDO” asumiendo que será transitoria y que lo que el Gobierno está haciendo podrá superar los efectos de la crisis sanitaria y de la recesión económica, una afirmación de este calibre habla del optimismo presidencial, de su talante, sabiendo que el factor que priva y seguirá estando presente es la incertidumbre desquiciando cualquier visión de futuro y cualquier consideración sobre los tiempos en que la Humanidad pueda afirmar que tiene el total control sobre el COVID-19 y tenga la vacuna y que las diversas y múltiples medidas de contención queden superadas y no existan posibilidades de otro rebrote del coronavirus. 

No debe haber duda. El Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha logrado sortear todo el periodo del estallido de la Pandemia Mundial y sus efectos “crisis sanitaria” en México. Aun con todas las contradicciones que se produjeron y los errores en que se incurrió, aun así, el resultado es positivo. Lo cierto es que el Presidente ha realizado un extraordinario esfuerzo en conjuntar médicos especialistas en la construcción de un Consejo representativo como autoridad para manejar el impacto de la pandemia en México, representó un paso de enorme importancia, seriedad, responsabilidad, para que el manejo de la crisis sanitaria este en las manos de la ciencia médica y no en ocurrencias, le dio al Gobierno una autoridad y una responsabilidad bien lograda, hasta el presente momento en que es reconocido dicho esfuerzo institucional es el de un Estado para encarar los impactos de la pandemia.

Sin duda, es el mejor esfuerzo Presidencial y ha resultado ser su mejor activo ampliamente reconocido, no sin desatar una gama de opiniones y contradicciones señaladas; pero, no hay duda de que este esfuerzo Institucional, es la gran bandera del AMLO para lograr ser ratificado en la revocación del mandato y para hacer que MORENA, logre en la INTERMEDIA, un triunfo muy amplio. AMLO ganara la intermedia del 2021 ratificara su mandato con un amplio margen conservará la mayoría en el Congreso, diputados y senadores, aumentara algunos Gobernadores, tendrá mayores congresos locales y municipios.

México en el contexto latinoamericano y mundial de manera paradójica está bien posicionado y es hoy el país que enfrenta un panorama económico muy duro. AMLO es un líder de izquierda que ha acumulado muchas presiones de la oposición y es sensible a la caída en las preferencias políticas; pero el manejo de la crisis sanitaria le ha reportado “el mejor manejo de la crisis sanitaria” aun con muchas, carencias, contradicciones, protesta de gobernadores y críticas a su vocero y críticas a las insuficiencias de insumos médicos de todo tipo, y sin olvidar el esfuerzo de obtener en China y con Trump tales insumos. Lo más importante en la gestión de la crisis sanitaria es el esfuerzo de reunir aliados en la perspectiva de la reconversión hospitalaria y de sumar esfuerzos privados para disponer del mayor número de camas hospitalarias ante la posible expansión de los contagiados. Lo Construido con todas las Instituciones de Salud, fue un MODO transitorio para operar y encarar la urgencia sanitaria y lo hizo bien, porque enfrento todo el desastre que habían dejado seis sexenios en materia de salud; y ahora con la experiencia y lo aprendido posee todas las condiciones para enfrentar la Construcción de un Sistema Nacional de Salud Universal.

No habiendo quien le dispute el poder, el saldrá airoso en la crisis sanitaria porque es el Presidente el que viene conduciendo la emergencia sanitaria y porque considera que la crisis de la pandemia y la crisis económica está siendo gestionada para que el país no vaya a la deriva y además porque considera que la transición será de corto y mediano plazo y el retorno hacia la normalidad está garantizada, por el control de la pandemia y el retorno a la recuperación económica. Así su gestión quedará como la mejor gestión gubernamental que se hay dado en este momento histórico.

Esto no implica, ni presupone negar que las presentes condiciones de salud, sociales, económicas y políticas convulsas generen en cualquier momento un cambio, por la presencia del factor de incertidumbre.

En el centro de la disputa 2021 está todo el universo de posiciones, riesgos, contradicciones, narrativas, sobre el acontecer de  la Pandemia del COVID-19 la que ya genero la convergencia de todas las tendencias internacionales y nacionales, mucho mayor será la tensión económica en general por el cero crecimiento avanzando hacia una recesión económica, los capitalistas nacionales “muchos abrazos y besos” cero inversiones esperando mejores reglas que den certeza y confianza a los inversores, se ha disparado la inflación y el desempleo; en todo el escenario múltiples actores claman justicia y atención a sus urgencias. No bajan los feminicidios y la inseguridad sigue al alta. Es claro que el factor de incertidumbre sobre la infraestructura y estructura hospitalaria para atender la potencial expansión del corona-virus enfrentara a todo el país a sus miserias y al esfuerzo de los mexicanos a resistir acudiendo a todas las posibilidades a su alcance para evitar el contagio y no caer en el potencial escenario de sicosis y desbordamiento de la oferta hospitalaria por la ola inmensa de contagios. La Secretaria de Salud Federal anuncio en su momento, la Fase Uno, Dos y Tres que ahora la estamos cruzando, atrás quedo el decreto la suspensión de actos masivos y anuncio la acción de la Sana distancia, que pasa de la contención individual hacia la atención de colectivos, acciones masivas, además de todas las acciones para evitar la propagación de la pandemia. Estos fenómenos alimentados por “la postverdad” alimentarán el escándalo en las redes.

La inquietud, sobre los impactos de la pandemia, está presente. Todos los actores políticos frente a la disputa del 2021 viven un haz de cuestiones asociadas al COVID-19 como preguntas sin respuesta en el horizonte porvenir.  ¿Se podrán hacer actos cerrados, mítines, marchas, concentraciones en plazas, reuniones masivas? ¿Habrá zonas de alto riesgo? ¿Todo será propaganda digitalizada? ¿Cuáles serán los protocolos que el INE marcara para evitar el contagio? ¿Habrá un rebrote?

Estas posturas son pertinentes, porque en la disputa 2021 habrá 96 millones de mexicanos que serán los electores, y  habrá más de seis millones de ciudadanos más en la lista nominal, respecto a 2018. En octubre comenzará formalmente el proceso electoral 2021. Y habrá muchos partidos. 13 Partidos irán a la disputa: el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido de la Revolución Democrática (PRD), Movimiento Regeneración Nacional (Morena), PT, PAN, MC y PVEM y los seis nuevos partidos: Redes Sociales Progresistas, Encuentro Solidario (antes PES), Grupo Social Promotor por México (antes Nueva Alianza), México Libre (encabezado por los políticos Margarita Zavala y Felipe Calderón), Fuerza Social por México y Fundación Alternativa.

El botín de la disputa incluye a los nuevos diputados de la Cámara de Diputados, las 15 gubernaturas (aunque Baja California sigue incierta en la SCJN) en Zacatecas, Tlaxcala, Sonora, Sinaloa, San Luis Potosí, Querétaro, Nuevo León, Nayarit, Michoacán, Guerrero, Colima, Chihuahua, Campeche y Baja California Sur. 29 Congresos locales se renovarán diputaciones locales en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Colima, Ciudad de México,  Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y Yucatán y 2 mil ayuntamientos en Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Ciudad de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tlaxcala, Veracruz, Zacatecas y Yucatán. En total 3,500 cargos de elección popular. Además, es la primera vez que se tendrán elecciones federales y locales concurrentes en las 32 entidades federativas. Unas elecciones históricas inéditas, sorprendentes y de enorme complejidad operativa.

En el horizonte de la disputa 2021 y activada la convergencia de factores, procesos y tendencias, salta a la vista que el factor subjetivo de los millones de votantes está entrando en una profunda recomposición de sus preferencias, ese estado subjetivo alimentado por ansiedades, temores, angustias, preocupaciones por el impacto de la Pandemia que trazan las nuevas prioridades para sus vidas, les importa la seguridad de sus vidas.

La pandemia es un factor a favor de AMLO en la disputa 2021. No importa que lo diga o no lo diga AMLO. Es una realidad; y Morena de manera natural están obligados a evitar un desastre nacional para que la pandemia no se propague arrojando millones de infectados y miles de muertos; y por ello, erigirse como un Gobierno que da gobernanza para que pandemia y que la crisis no descarrilen el horizonte de la 4T. Este hecho, implicaría, sin duda, el triunfo electoral en la INTERMEDIA.

En este escenario político y con los signos de la pandemia, el discurso programático, sin duda, es la SALUD, que conjunta ensamblado a la pandemia y la recesión económica en todos los signos que este ensamblado implica y presupone y que el Presidente AMLO ha dejado claro con su política social y sus emblemáticos programas, colocando en el centro la desigualdad social y atendiendo primero a los pobres.

Que puede hacer la Oposición, los 12 partidos que disputaran todo el pastel, gubernaturas, congresos locales, ayuntamientos, que pueden levantar como bandera, como programa, como demandas que los millones de ciudadanos y electores en las diversas entidades puedan identificarse con algunos de estos partidos y puedan por ello, alcanzar alguna tajada del pastel político del 2021. MORENA, no lo dirá, pero, posee condiciones inmejorables para repetir el tsunami y además buscara negociar todo, lo que le garantice la mayoría del Congreso, los diputados, para seguir apuntalando a la 4T.

Imposible ignorar que seguimos ante un escenario de incertidumbre el Covid-19 es impredecible y aun puede presentar una segunda ola de contagios que provoque un colapso del sistema de salud.

México ante una segunda ola de contagios, estaría  ante un escenario dantesco que no podemos ni imaginar. El Gobierno Federal con gran responsabilidad para evitar un rebrote ha tomado las medidas pertinentes.

El Gobierno Federal lanzó una estrategia que brinda, claridad, seguridad y certidumbre para toda la población en general de la apertura de las diversas actividades sociales, escolares y económicas, con un Plan del retorno a la normalidad formulado en TRES ETAPAS  de lo social, cultural y económica y será progresivo para el reinicio de las actividades de manera gradual, ordenado y cauto. A partir del 18 de mayo se tendrá abierta la actividad escolar, del espacio público y laboral. La primera etapa será en los municipios llamados de la esperanza, 269 en 15 estados aquellos que no tienen contagio ni vecindad con municipios con contagio; la segunda etapa será del 18 al 31 de mayo de Preparación para la reapertura de construcción, minería y fabricación de equipo de transporte serán consideradas actividades esenciales y la tercera etapa, a partir del 1 de junio cuando termina la Jornada Nacional de Sana Distancia con semáforo por regiones el semáforo tendrá cuatro colores: rojo, naranja, amarillo y verde, y tendrá cinco categorías: medidas de salud pública y trabajo, actividades laborales, actividades del espacio público, actividades de personas vulnerables y actividades laborales.

Sin duda, es una coyuntura de este momento histórico que ha hecho convergir una masa de tendencias críticas, todas ensambladas y colocando como prioritaria el manejo de la pandemia. ¿El interés particular o el interés social? ¿El interés político de la Oposición o el interés de la Nación?

 

SEGUNDA PARTE

Victor García Mota (*)

Líder radical de izquierda en 68

En la FCPyS UNAM y una larga trayectoria política desde los años 50

En 68 tomo la Imprenta Universitaria dando paso a una propaganda masiva y tomo la Dirección de la FCPyS e inicio “el espíritu del 68”: las brigadas

                                                   AUTOR de:       

“EL DEBATE DE LA PANDEMIA Primera Parte” “Geopolítica del 68”, Novela “Nuestros Años Ardientes”, La Identidad Nacional, Geopolítica de Trump, La Sociedad que broto del sismo 2017, Geopolítica de la Conquista Española, El año cero del Gobierno Popular en la Órbita de la Geopolítica de Trump, Geopolítica del campo mexicano entre otros. (Si deseas puedes difundirlo y si deseas comentarlo  a la dirección: vgmota@msn.com).

 

LA PROXIMA ENTREGA ES LA TERCERA PARTE Y ÚLTIMA: EL RETORNO A LA NORMALIDAD ECONÓMICA: ESTRUCTURA, SECTORES Y EJES DEL MODELO ECONÓMICO.