Hace 16 días, cuando lo del covid-19 todavía no era la psicosis mundial que es ahora.
Registros, velocidades, ensayos, comentarios, poesía, del mundo de la pedantería remota ¡para los fieles mundanos!
domingo, 15 de marzo de 2020
miércoles, 26 de febrero de 2020
NUEVA OBSERVACIÓN
"DECIR QUE EL OFICIO ACTUAL DE SER ESCRITOR LITERARIO EN MÉXICO ES ALGO RELACIONADO CON EL GLAMOUR ES COMO DECIR QUE LOS ESCRITORES TIENEN GLAMOUR EN LA CABEZA. TENER UNA ACTITUD EXCÉNTRICA COMO LA QUE TENÍA GUILLERMO SAMPERIO ES OTRA COSA."
martes, 18 de febrero de 2020
viernes, 7 de febrero de 2020
OBSERVACIÓN
ESTIMADOS Y QUERIDOS DIOSES DEL OLIMPO: CONTINUAR DÁNDOLE PREMIOS A MARIO VARGAS LLOSA DEFINITIVAMENTE NO RESUELVE LOS PROBLEMAS DEL MUNDO, ADEMÁS VARGAS LLOSA YA ESTÁ MUY PREMIADO. HASTA SUENA FEO ¿VERDAD?
martes, 4 de febrero de 2020
NUEVO LIBRO DE DAVID HUERTA TOMADO DE LA JORNADA
Sábado 25 de enero de 2020. La poesía siempre nos da noticias frescas, sobre todo cuando un nuevo libro aparece en medio del caos del mundo, considera el poeta David Huerta (Ciudad de México, 1949), quien presenta El cristal en la playa, publicado por Ediciones Era.
Los versos del autor –galardonado hace unas semanas con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2019– son testimonio ‘‘de las cosas que ocurren en la calle, en las carreteras, con la gente común y silvestre, pero también con las víctimas, con la sangre que se derrama, con la violencia, pero también con el mar, con los cristales que hay en la playa y con los que se puede uno tropezar y cortarse, o verlos brillar sobre las revolturas de la arena”, explica en entrevista con La Jornada.
Otro tema que ronda El cristal en la playa es la muerte, continúa Huerta; ‘‘quizás tiene que ver con mi edad avanzada, pues ya crucé la curva de los 70 años en octubre pasado. Eso quiere decir que hace muchos años ya pasé la mitad de mi vida, de modo que estoy cuesta abajo, en la rodada, como dice la canción”.
Situaciones delicadas y escollos por librar
Fresca y con chispazos de humor es también la charla con David Huerta, quien luego de medio siglo de dedicarse a la escritura afirma que ante ese largo panorama que es hoy su trayectoria profesional puede ver ‘‘algunas señales que han quedado en el camino, desde luego a muchísima distancia están aquellos años en los que fui poeta joven, años muy difíciles porque si uno acertaba, los aciertos crecían mucho, o si metía la pata decían ‘se le puede disculpar porque es joven’. Ambas son situaciones muy peligrosas y delicadas, escollos que hay que librar. Más o menos cuando cumplí 40 años dejaron de decirme poeta joven y sentí un gran alivio, pero también una gran nostalgia.
‘‘Las señales de mi vida cuando fui poeta joven quedan a una distancia muy grande, lo que sigue son libros y trabajo. No una paz interior, pero sí cierta claridad para ver cosas que antes estaban enturbiadas por las pasiones. Esa es la lucha, a pesar de que el mundo alrededor esté patas arriba”.
Huerta dijo sentirse satisfecho de su obra, no sólo como poeta, sino como ensayista y traductor, ‘‘porque he dado lo mejor que he podido, no se sí es suficiente, pero siempre pienso en seguir escribiendo. Si uno sigue escribiendo es que no está tan contento con lo que ya hizo, de modo que hay un equilibrio interesante entre la insatisfacción y el gusto de ver que aparezca un libro como El cristal en la playa.
‘Siento muy lejana la mera posibilidad de dejar de escribir. Algunos poetas y autores dejan de hacerlo por razones que a veces me resultan misteriosas o tristemente claras, dijeron todo lo que querían decir y quedaron satisfechos. En México, desde luego, está el caso llamativo de Juan Rulfo, y en el terreno de la poesía Alí Chumacero. Pero los entiendo. Hay tiempo para todo, yo estoy en el tiempo de escribir tanto como pueda, y felizmente puedo publicar, no me cierran las puertas.
‘‘Estoy muy contento también con mi trabajo como profesor en la Facultad de Filosofía y Letras, no obstante las dificultades que hay ahorita en la Universidad Nacional Autónoma de México, pues estamos detenidos por el paro de las compañeras organizadas. Pero es importante atender los problemas de violencia de género, del hostigamiento, de la situación de vulnerabilidad de las compañeras en la universidad, en el país y en el mundo. Estamos viviendo una larga temporada de estupor, ojalá se solucione de la mejor manera para todos, para continuar nuestro trabajo en las aulas”.
Entre la torre de marfil y la calle ocurre la literatura
Los poetas en México, añade Huerta, ‘‘continuamente salimos a la calle a ver la mala facha de la realidad. No es tan reprobable encerrarse en su torre de marfil, nos preguntan: ‘¿por qué te evades?’ Y la respuesta puede ser: ‘pues, mira nada más qué cara tiene la realidad’. Pero entre uno y otro extremo, entre quedarse en la torre de marfil o salir a la calle, ocurre la literatura.
‘‘Debemos dar testimonio, salir a ensuciarse, a abrazarse, a ver a los demás a los ojos. Desde los liberales, los escritores son poetas y periodistas. Los liberales construyeron este país, los contemporáneos también se ocuparon de hacer a este país después de la Revolución, al igual que la generación de mi padre (Efraín Huerta), pero no sólo los escritores, también los ingenieros, los químicos, los arquitectos, los médicos.
‘‘Es una generación admirable la de nuestros padres y nuestros abuelos, son los hijos de la Revolución.
‘‘Entonces, sí, nos corresponde salir a la calle, ¡cómo no! Es algo que nos nace, nos sentimos solicitados por la realidad, y acudimos no para hacer concesiones ni para complacer a nadie, sino para hacer lo que juzgamos es lo más correcto”, concluye el poeta.
domingo, 2 de febrero de 2020
TE DAS CUENTA QUE NO PUEDES DEJAR DE INTENTARLO NUNCA.
POR MARCOS GARCÍA CABALLERO
Tengo entre mis libros uno llamado La ronda de las generaciones, de Luis
Gonzáles, que pudiera servir para esta pequeña indagación, pero lo primero que
me ha despertado la inquietud de este tema —los temas no se agotan, se agotan
los autores—, como dice mi amigo traductor y poeta José Vicente Anaya, es el
todavía poco lejano artículo de Carlos Monsiváis donde hace una aproximación a
Alejandro Lora, El TRÍ y los chavos que acuden al tianguis del Chopo en la
ciudad de México. “Es el mito del reventón interminable”, una sagaz idea de
Monsi, por lo cual quiero acercarme al tema de las generaciones y
principalmente la mía, más allá de parámetros literarios que, aunque son los
que más me importan, pretendo también echar mano de ejemplos de la llamada
“generación X”, los nacidos en la década de los setenta del XX, como es sabido,
estamos apadrinados así gracias al oportunista novelista gringo Douglas Copland,
que después hasta se atrevió a sacar un libro cuyo título fue algo como: “Planeta Shampoo”, la verdad, esta veta
inexplorada de la apología de lo trivial, abre hacia el futuro títulos de
libros que serán best-sellers en México, que no podrían ser de otro modo sino
como: “La era o Lola era garrotera”, “Lolo sale del taxi y come un taco” “Viene, viene viene quebrándose…
ahí está, listo jefe”. o cosas parecidas.
Ojalá los escritores venideros que serán noticia dentro de 25 años,
tengan como tutores a los mejores de los que ahora nos debatimos en el juego
interminable por sobresalir, en aspectos profesionales y personales, que si no
van juntos, simplemente no van.
Es
porque en parte, el mito del reventón interminable, como dice Monsiváis, alude
también al mito del eterno goce de los sentidos, y que sin duda, son o han sido
parte de mi generación, cito de memoria: “los jóvenes que acuden al tianguis
del Chopo no tienen trabajo, sus demandas no serán escuchadas, entre la
cerveza, el speed metal, las drogas
fuertes, la vestimenta extravagante y la nula participación política, ¿qué
quedará de ellos? No lo sé, pero mientras tanto, que hagan lo que quieran con
su horrible aspecto.”
Las
generaciones, como el conocimiento abstracto, las modas y la política, avanzan,
crecen y mueren. Cada generación vuelve a las preguntas eternas: “¿qué somos?
¿de dónde venimos? ¿a dónde vamos?” De sus respuestas va a depender la
economía, la literatura, la prosperidad, y así sucesivamente, así que esperemos
que, por lo menos, las siguientes generaciones no vean los libros como una
excentricidad. Aristóteles, como en muchos otros casos, tenía razón en esto: el
hombre esencialmente hay que comprenderlo como ser activo. El hombre es lo que
hace y se hace en la actividad, la actividad lo inventa, pero lo inventa para
que siga perseverando en permanecer en su ser, como diría el sistemático
Spinoza. El librito Invitación a la ética
de Fernando Savater explora estos temas de manera clara y profunda, y por
supuesto es mejor que leerle su Política
para Amador o su Ética para Amador,
que son libros buenos, pero están saturados de algo así como elementalidad,
mejor dicho: demasiado perogrullescos. Invitación
a la ética es el primer Savater que leí y releí a profundidad, es decir,
con atención, pero ya estoy dislocando el tema. ¿Será porque el tema es X?
Si sucede como preveo que hacia donde avanza la
globalización y todo lo que ella nos trae como consecuencias, simplemente la
clase media social dejará de existir: será todavía más pulverizada y a cambio,
seremos más pobres, más militarmente saturados de noticias y más
pluriculturales; una masa de hechos nos invade diariamente por los medios de
comunicación y dicha masa va hacia ninguna parte, nuestros conceptos y
categorías para entender el mundo contemporáneo son obsoletas y casi nadie
acepta el desafío de la comprensión pues cae en la marginalidad, (con honrosas
excepciones críticas como Adolfo Sánchez Vásquez), pero la hegemonía
estadounidense tardará en caer y si su
caída ya comenzó con el 11 de septiembre y la locura que se desató y en cierto
sentido otorgó la única directriz política de la administración de Bush, esa de
la “guerra contra el terrorismo” que en realidad es una guerra surgida de la
paranoia de no comprender la sana diversidad de las culturas del mundo, será la
caída de un imperio —el más grande que ha existido en la Historia—, pero su
caída será interminable también, quizá porque
los aspectos más oscuros de Estados Unidos, que sin duda en su corta
historia han sido una gran nación en cultura: desde los poetas Whitman y
Thoreau del XIX, sus grandes deportistas olímpicos en todo el XX y su inmensa
literatura hecha tanto por hombres como por mujeres (desde Faulkner a Toni
Morrison o Paul Auster), dichos problemas o sectores oscuros como son el
racismo, la ignorancia, la violencia y una praxis demasiado práctica en
política que se traduce en vacío y miseria de la política (la política vista
como botín o sencillamente como hueso),
el vacío en la interlocución del jefe al empleado, del político a su pueblo y
de sus íconos pop a sus fans, harán del siglo XXI un siglo de
fantasmas, el drama de la Historia no ha concluido, Irak sigue ardiendo, en
Madrid hoy en día hay odio y muerte: estamos ante la miseria de la
autoritarismo político frente a los anhelos de libertad en todo el mundo. Más
aún, porque es la noción misma de
progreso la que está en crisis y como nuestro mayor escritor vivo, Carlos
Fuentes, podemos preguntarnos: ¿Es tolerable un mundo en el que en Europa se
gasta en helados la misma cantidad que podría poner en Latinoamérica a cada
niño frente a un pizarrón y con un maestro que enseñe matemáticas?. El gran
poeta estadounidense Jerome Rothemberg, que ha batido a contra corriente de la
campaña de desinformación que circula al interior de los E.U., tuvo la lucidez
de comprender, en el ámbito poético, al igual que Lee Kyong Hae, el japonés que
se quitó la vida en la cumbre de la OMC
en Cancún a modo de terrible protesta en octubre de 2003, que la lucha no es de
tal o cual mercado por otro, sino una lucha entre la vida y la muerte.
Rothemberg habla así en este poema que decidí que tenía que ser la despedida o
la conclusión de mi primer libro:
Mientras el siglo veinte se esfuma
El diecinueve comienza
Otra vez
Como si nada hubiera sucedido
Aunque aquellos que lo vivieron pensaron
Que todo estaba sucediendo
Lo suficiente como para nombrar un mundo y un
tiempo
Para tenerlos en tu mano
Ilimitados
El último engaño
Como la perfecta máscara de la muerte.
O sea que el eterno retorno nietzscheano, para la
globalización y su fábrica de mediocres y desempleo si regresa, pero regresa
sólo cada vez que lo invocamos y utilizamos nuestras energías tanto para el
trabajo práctico como para la labor del pensamiento, o en otras palabras, la sobre saturación y la vertiginosidad con
la cuál ocurrieron todo tipo de hechos
en la política, el arte, la cultura y la ciencia durante el XX, su devenir más
idóneo sería para el XXI un reciclaje que obligara a la cultura hegemónica a
asimilar las particularidades de las demás culturas, (¿Todavía se supone que
los gringos son el ejemplo a seguir por los demás países?) cuando la cultura es
desde lo que vestimos hasta lo que intelectualmente digerimos y asimilamos como
propio, pero lo que se está pensando desde las altas esferas del poder en
Estados Unidos no es eso precisamente ni mucho menos. En el rubro de la cultura
específicamente, he asistido a foros en la ciudad de México donde cineastas y
dramaturgos canadienses tanto mexicanos, como el brillante dramaturgo ahora
fallecido Víctor Hugo Rascón Banda, han insistido en una nueva legislación en
términos de los derechos de autor y las ganancias que provienen de los
productos culturales. La argumentación principal de estos creadores es
abiertamente incluyente, un auténtico comercio e intercambio de la cultura
canadiense y la mexicana, pero tanto ellos como los representantes mexicanos
insisten en que los E.U. no sólo invadan nuestro mercado con sus productos
cinematográficos, por ejemplo, y si bien la palabra “competición” en todos los
rubros del TLC sale sobrando, cuando se lee en el trabajo de José Luis Calva Efectos de un TLC en el campo mexicano, que simplemente por cada tractor en
nuestro campo existen mil en los Estados Unidos, nosotros, la generación X,
podemos decir sin derrotismo o pesimismo, como el mismo Geney Beltrán Félix lo
ha dicho o la poeta jalapeña multipremiada Estrella del Valle, que el valor del
texto literario, cumple su función para transformar la realidad inmediata, para
volver universal lo particular, para no hablar en términos de política estricta
sino de ideales de convivencia, y en ese terreno es en el que es más plausible —tal
vez desgraciadamente— la incorporación del discurso zapatista en la política
mexicana. Toda vez que a partir de las múltiples lecturas de cualquier texto
determinado (parafraseando a Harold Bloom podemos decir que sería realmente
estúpido leer por ejemplo, La broma
de Milan Kundera sin exigirle al autor una poética donde convergen los aspectos
esenciales del ser humano), nos es posible imaginar un mundo mejor y como se
sabe, la imaginación bien dirigida es el primer paso para la acción, donde
convergen la praxis y la poiesis aristotélica. Amén.
miércoles, 29 de enero de 2020
UNA BUENA RECOMENDACIÓN DE CINE FRANCÉS EN NETFLIX
ÉSTA PELÍCULA DE GASPAR NOE DE ORIGEN LATINO RADICADO EN FRANCIA DONDE HA HECHO LA MAYOR PARTE DE SUS LARGOMETRAJES; ÉSTA PELÍCULA SOBRE BAILARINES Y DROGAS DE LOS AÑOS 90'S RESULTA SER UN DIVERTIDO Y PESADILLESCO PERFORMANCE, MUY RECOMENDABLE Y DISPONIBLE EN NETFLIX...
martes, 28 de enero de 2020
Un día de ejercicio. (Poema)
El otro
día fui a mi gymnasio
a
levantar pesas y usar la escaladora,
mientras
lo hacía, pedí una oración
por
gente que he admirado
y de la
que hace años no sé nada.
Esa
podrida música de gymnasio
me daba
asco, pero por cierto
que
conocí a una mujer junto a mí
que
llevaba sus audífonos conectados
al
i-phone.
Se negó,
aunque amablemente,
a la
conversación que yo le ofrecía.
Salí
entonces del local,
empapado
en sudor, momentos antes,
sin
darme yo cuenta
el
diablo mío que vive en otro continente
estaba
ahí.
Y en la
calle le pedí que me recomendara
un libro.
“Lee
algo de Scott Fitzgerald”
Respondió.
Caminé
cansado hacia mi casa
y el sol
comenzó a salir.
Lo que odio
de ser famoso
Son las
confusiones ajenas por mis textos
Y resulta
que
el
imaginario dice que soy el sol
¡el sol
en persona? “Ahí va el sol escritor!”
“Oye
Sol, salte, métete…”
¡vaya
estupidez!
Por
tanto, en casa me atacaron los usuales enemigos…
Puse
café para mandarlos a la chingada
y le
respondí al diablo:
“Buscaré
algo, tal vez El gran gatsby”.
Y
entonces con estas palabras el mundo se cerró de nuevo.
Y pude
seguir leyendo un
gran
autor de teoría
del
conocimiento.
El café
me supo a la sonrisa de aquella
muchacha y, curiosamente, pensé que sí le agradé.
Y el sol
brilló inmaculadamente
sobre
las páginas,
con ese
misterio que encierra
el dar
los buenos días cada día.
13 de
nov 2013
Marcos
García Caballero
Clarice Lispector
(1920-1977)
Escritora brasileña, hija de judíos rusos, nació en
Tchetchelnik (Ucrania), cuando sus padres ya habían decidido emigrar. Con dos
meses llegó a Alagoas y jamás admitió otra patria que el Brasil. Poco tiempo
después la familia se transladó a Recife y a partir de 1937 siguió estudiando
en Río. En 1943, durante sus estudios de derecho, se casó con el diplomático
Maury Gurgel Valente, tuvo dos hijos y se separó en 1959. Entre 1944 y 1960
vivió largas temporadas en el extranjero, Nápoles, Berna y E.E.U.U. Durante
toda su vida mantuvo su contacto con la prensa iniciado en 1941 en la Agencia
Nacional. Un cáncer terminó con su vida en 1977. © Elena Losada
Es allí a donde voy
" Más allá de la oreja existe un sonido,
la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es
allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay
una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la
espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece
historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy,
sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te
espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero
usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la
tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy
yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que
existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo
que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y
el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de
qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me
agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi
pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y
de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué
respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo.
Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías
salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la
extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la
que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras.
¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las
poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy,
bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde esta tu alma? ¿Está cerca
de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy
diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros. "
DE GARBAGE..
I THINK I AM PARANOID GARBAGE
Puedes mirar, pero no tocar
no creo que te guste mucho
sólo el cielo sabe lo que una chica puede hacer
sólo el cielo sabe lo que tienes que demostrar
creo que estoy paranoica
y complicada
creo que estoy paranoica
manipúlalo
dóblame,
rómpeme
de todos modos me necesitas
eres todo lo que quiero
dóblame
rómpeme
desmoronarse es fácil
eres todo lo que quiero
me hundo simplemente para estremecerte
levántame con otra píldora
si debo fracasar, si debo doblarme...
clavé mi fe en un poste
creo que estoy paranoica
manipúlalo
creo que estoy paranoica
y complicada
dóblame
rómpeme
detodos modos me necesitas
eres todo lo que quiero
dóblame
rómpeme
desmoronarse es fácil
eres todo lo que quiero
creo que estoy paranoica
creo que estoy paranoica
dóblame
rómpeme
de todos modos me necesitas
eres todo lo que quiero
dóblame
rómpeme
desmoronarse es fácil
eres todo lo que quiero
róbame, manéjame, de todos modos me curas
mutílame, dómame, nunca podrás cambiarme
ámame, deséame, ven y lucha por mí
compláceme, búrlate de mí; vete y déjame
dóblame
rómpeme
de todos modos me necesitas
siempre y cuando te quiera, cariño, todo va bien
dóblame
rómpeme
de todos modos me necesitas
siempre y cuando te quiera, cariño, todo va bien
MILK-- GARBAGE
Soy leche
Soy una cocina al rojo vivo
Y estoy calmada
Calmada como el profundo océano azul
Estoy perdida
Entonces soy cruel
Pero sería amorosa y dulce
Si te tuviera
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
Soy débil
pero soy fuerte
Puedo usar mis lágrimas
para traerte a casa
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
Soy leche
Y ketchup al rojo vivo
Y estoy calmada
Calmada como el profundo océano azul
Estoy esperando
Estoy esperando por ti
EL ENEMIGO LITERARIO
Sé que me odias y te proporcionas tiempo suficiente
para enredar y sembrar confusión alrededor de mis escritos. Te agradezco la
atención, pero perdóname por no devolvértela a tu humilde prosa, que por lo que
me transmites, es más valiosa que la de Carlos Fuentes o Mario Vargas Llosa. (¿Qué
tal entonces una quinta reimpresión en rumano para tus prosas completas?) Me
prestas más atención de la que yo puedo darte y semejante empeño no gesta ni de ahí surgirá jamás el
honor que está en el empeño del que habla Cervantes… Pero tú no podrías
compartir las ideas de Cervantes ¿verdad? Puesto que cuando no me atacas tu
egote se regodea pensando en la cuarta reimpresión de tus prosas humildes al
rumano... Y Cervantes, el nombre mismo de Cervantes, parece no indicarte nada.
(Digo, me baso en que observo que te importa más lo que yo mastico y digiero en
mis alimentos) Mejor dicho mano, deja tus masturbaciones mentales y humildes y olvídate de una buena vez, de aporrear
relampagueantemente el piano de la escritura, ya que ¿recordarás todavía lo que
es un palindroma? Lámina Elizabeth sigue disfrutando de ver tu trayectoria:
prometías mucho y ahora doy fe más que fepade de que con todo y crico ahora le ofreces las nalgas al Sistema Nacional de
Ampulosidades…
jueves, 16 de enero de 2020
ARTE DE HABLAR Y ARTE DE DECIR. UNA EXCURSIÓN BOTÁNICA EN LA PRADERA DE LA RETÓRICA
Reproducido de: Arte de hablar y arte de decir. Una excursión botánica en la pradera de la retórica. Relea, Caracas: Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Económicas y sociales, septiembre 1999.
Hablar y decir no es lo mismo, aun cuando son interdependientes. Hablar es actuar, un acto intransitivo; decir es hacer, que supone transitividad. De la diferencia entre hablar y decir se derivan dos concepciones complementarias de la retórica. El autor de este artículo afirma que el «arte de hablar» exige una perpectiva fundamentalmente antropológica. La retórica se convierte así, en competencia con la filosofía, en una ciencia fundamental que influye en todo conocimiento humano de cualquier índole, pero especialmente el conocimiento práctico que supone la deliberación sobre nuestras actuaciones y el planteamiento y resolución de nuestros problemas.
Después de más de un
siglo de incomprensión y desprecio asistimos desde hace dos decenios a lo que
podría llamarse el renacimiento de la Retórica. El interés por la vieja
disciplina aumenta día a día a ritmos diferentes según los países. Nuevas
instituciones, actividades y pu-blicaciones que propugnan la restauración de
los estudios retóricos van surgiendo en estos momentos de transición tanto
secular como histórica entre la sociedad postindustrial y lo que llaman
sociedad de la información. Vivimos sin embargo en unos tiempos en que la chrêmatistikê,
el espíritu financiero, y la retórica del Mercado dominan nuestra vida y
nuestro pensar de una manera inevitable. Como en el siglo de la Sofística,
estamos expuestos a un uso de la retórica de variopintas intenciones.
El dar nombre a algo
no implica sin más que ese algo conlleve una descripción o una definición clara
y unívoca. Cuanto más frecuente es el uso de una denominación concreta, más
probabilidad hay de que vaya adquiriendo sentidos diferentes. La denominación de
retórica no se aplica a algo que pueda definirse o delimitarse sin más. La
retórica es un lugar, un topos -por usar un término retórico-,
una especie de hogar que reúne en su torno narraciones diferentes, o un parque
de recreo en el que cada uno juega su juego. El filólogo noruego Øivind
Andersen publicó en 1995 uno de los mejores libros sobre la evolución y los
diferentes aspectos de la retórica que hayan visto la luz durante los últimos
años. Ha dado el autor nórdico a su libro el sugestivo título de "En la
pradera de la retórica» (I retorikkens hage, Andersen [1995]). La
comparación entre la retórica y una pradera en la que proliferan plantas y
flores de diversas especies y en donde muchos tipos diferentes de actividades
pueden tener lugar, es sumamente acertada y ha inspirado el subtítulo de mi
artículo.
Hablar
y decir
Para ir distinguiendo
especies en la pradera de la retórica, voy a empezar por distinguir entre el hablar
y el decir y, con ello, entre dos concepciones -ciertamente coordinadas,
mas no por ello menos diferentes- de la retórica como arte de hablar y
como arte de decir. Elegir la primera concepción implica acercarse a la
filosofía y a la psicolinguística, mientras que la segunda nos conecta con la
ciencia de la literatura o estilística y con la semiótica.
Hablar y decir
parecerán quizá expresiones respectivamente sinónimas y ciertamente el uso
cotidiano las intercambia e iguala. Pero si alguien dice, por ejemplo: «El Jefe
del Gobierno habló en la televisión ayer» y un interlocutor responde
preguntando: «Y ¿qué dijo?», esta pregunta carecería de sentido si el hablar y
el decir significaran exactamente lo mismo. Hablar es en efecto hacer
uso de una facultad, decir es usar esa facultad en un acto de expresión
concreta, empíricamente apreciable. Esto hace relación a la distinción
aristotélica entre prãxis y poíesis a la que volveré más
adelante. Naturalmente que nadie puede hablar sin decir o formular expresiones
concretas en una lengua concreta y ningún ser viviente puede decir nada
concreto sin poseer la facultad de hablar. No obstante, hablar y decir son
aspectos diferentes del acto concreto de hablar, dando esto lugar a sectores de
estudio y análisis diferentes.
La retórica ha venido
a concentrarse cada vez más, durante los siglos transcurridos desde su
creación, en el aspecto del decir, más bien que en el aspecto del hablar.
Haciendo otra distinción más, es de notar también cómo el análisis de lo dicho,
que propiamente es objeto de la poética y de la estilística, ha atraído mayor
interés que el estudio del propio decir. Durante el siglo XIX, el interés de
los estudiosos de la retórica se concentró casi exclusivamente en la teoría de
las figuras, a despecho de las otras partes de la retórica (inventio,
dispositio, elocutio, memoria, etc.). Lo primero en el conocimiento es lo
último en el ser. Yo quiero hacer resaltar aquí el aspecto hablante como
fundamentador del aspecto dicente y el acto de decir como creador de lo
fácticamente dicho. Dicho en orden inverso: distingo entre el arte y su producto,
la acción de pintar del cuadro pintado, haciendo así que el interés por lo
especialmente dicho quede en tercer lugar; pero además doy prioridad al acto de
hablar como tal sobre el acto de decir, retrotrayendo así la comprensión de la
retórica a su origen genuino que es el habla, la oralidad.
El origen de la
retórica como materia de estudio se halla ceñido a una paradoja, pues
resi-diendo dicho origen, de un lado, en la facultad humana de hablar, no se
convierte propiamente en objeto de estudio hasta que el alfabeto y la lengua
escrita han quedado establecidas, convirtiendo al acto de hablar en algo no
sólo audible, sino visible, analizable y planificable. Gracias a la lengua
escrita surge la reflexion sobre el hablar que lleva el nombre de Retórica. Lo
cual hace a la retórica como disciplina depender de la lengua escrita de un
modo que atenta a la esencia de la retórica misma, pues la lengua hablada es el
uso directo de una facultad humana y con ello una acción, mientras que la
escritura (especialmente la escritura alfabética inventada 700 años antes de
Cristo) es una tecnología. En este hecho reside la tecnificación de la retórica
y su transformación en instrumento de manipulación. «La invención de la
imprenta, con ser importante, no es fundamental, si se compara con la invención
de las letras», escribe Hobbes en su Leviatán. Sin lengua escrita, ni la
imprenta ni la ciencia habrían surgido, ni mucho menos se habrían divulgado.
Por eso califica Walter J. Ong (Ong [1982]) a la escritura como tecnología y no
sólo como técnica. Lo que diferencia a la tecnología de la mera técnica, según
Neil Postman (Postman [1992]) es que la técnica, el mero uso de un instrumento,
resuelve problemas determinados y realiza tareas previstas, mientras que la
tecnología va más alla de nuestras intenciones, transformando las estructuras
que determinan nuestra forma de pensar y de actuar. Con la técnica hacemos
algo, la tecnología en cambio hace algo con nosotros. Lo cual no supone que el
lenguaje escrito no tenga que ver con la retórica, pero una comprensión propia
y profunda de la retórica supone el restablecimiento de la lengua hablada como
el fundamento a partir del cual también se comprende la lengua escrita. La
alfabetización, que tantas ventajas aporta a la humanidad, transforma
radicalmente, al mismo tiempo, nuestra mentalidad.
Cuando Ferdinand de
Saussure creó su teoría linguística partió también de la lengua hablada como
fundamento último. Pero sin el descubrimiento del concepto de fonema y sin la
creación de un alfabeto fonético la linguística habría sido imposible. La
lingüística saussuriana vino así a ser una teoría semiológica, una teoría de la
langue, no una teoría de la parole. La teoría lingüística de
Saussure adolece de una contradicción interna entre la pareja Significante/significado
y la pareja lengua/habla a la que he dedicado mi atención en un texto en
lengua sueca titulado «El parto del sentido» (Meningens nedkomst,
Ramírez [1995b]).
El
doble sentido de la palabra arte
A la ambigüedad de la
retórica entre el hablar y el decir hay que añadir otra ambigüedad en el propio
concepto de retórica considerada como arte. Por arte entendemos unas veces la
habilidad o competencia que se adquiere mediante el ejercicio y que se
manifiesta en la actividad, aun cuando el que la realiza no siempre sea capaz
de dar cuenta de ella. Otras veces, sin embargo, al hablar de arte nos
referimos a un conocimiento objetivado, a una descripción de cómo se
crea un producto de cierta índole o cómo se produce un efecto de carácter
previsto. Este último concepto del arte se convierte fácilmente en una técnica,
es decir en un sistema explícito de reglas de acción para lograr algo. Nuestra
palabra "técnica» procede precisamente, no sin motivo, de la palabra
griega correspondiente al arte (téchne). El arte puede así referirse
bien al conocimiento o bien a lo conocido, ora al conocimiento que alguien
posee, ora a un conocimiento acerca de algo. El conocimiento como
actividad se da en individuos humanos concretos, mientras que lo conocido
adquiere una existencia propia extrapersonal, transmisible y acumulable al ser
formulado sobre todo gracias a la escritura.
Y SIGUE:::::PERO AHÍ LO DEJO.
ARTESANÍA MARIMBA MUSEO DE PUEBLOS MÁGICOS SUR
LA ÚNICA COINCIDENCIA CON LOS (JA!) "84 EXPERTOS" DE BABELIA DE LOS MEJORES CIEN LIBROS DEL SIGLO XXI ROBERTO BOLAÑO Y 2666 Y EN PRIMER LUGAR
TA RE CARO POR ESO EL EJEMPLAR: QUEDAR BIEN CON RANDOM HOUSE ME SALIÓ EN $499.00 PESOS.
PERO HASTA CON ANUNCIO: EN NAVIDAD EL VINO PATA NEGRA ES LO MEJOR.
IBARGOYEN: OPERACIÓN FISCAL.
Ah Maldita mía la que solo pudo escribir
Variados versos banales
Que muchos tontos aplaudieron
Como se ese fuera el modo de llegar
Al presunto misterio de tus nalgas:
Una simple pila de agua bendita
En un templo para dioses marginales.
Nunca se sabe al inicio de la verba escrituraria
Cuál de tus voces hablará por ti:
Y tú creías ser tu voz más única más propia
Cuando en verdad solo repetías
Con creativa sorpresa
Con enciclopédica ignorancia
Alguna combinación de sílabas certeras
O imágenes inéditas que salieron de mí.
Cómo no pensar de pronto en esas líneas
-Porque las palabras recuerdan
A veces por nosotros-
Que tú pubis se negó a mi lengua
Quizás por razones de sanidad municipal
Y que tus tragedias cotidianas
Eran solamente los ecos expelidos
Por una pantalla a color de escaso precio.
Sin embargo toda tristeza se renueva
Toda ausencia suele repetirse
Todo aroma sexual de súbito renace:
Es negocio de conciencia nada más
Eso permite que el odio ya no crezca
Pues odiarte sería
Pagar un impuesto que es de otros.
Variados versos banales
Que muchos tontos aplaudieron
Como se ese fuera el modo de llegar
Al presunto misterio de tus nalgas:
Una simple pila de agua bendita
En un templo para dioses marginales.
Nunca se sabe al inicio de la verba escrituraria
Cuál de tus voces hablará por ti:
Y tú creías ser tu voz más única más propia
Cuando en verdad solo repetías
Con creativa sorpresa
Con enciclopédica ignorancia
Alguna combinación de sílabas certeras
O imágenes inéditas que salieron de mí.
Cómo no pensar de pronto en esas líneas
-Porque las palabras recuerdan
A veces por nosotros-
Que tú pubis se negó a mi lengua
Quizás por razones de sanidad municipal
Y que tus tragedias cotidianas
Eran solamente los ecos expelidos
Por una pantalla a color de escaso precio.
Sin embargo toda tristeza se renueva
Toda ausencia suele repetirse
Todo aroma sexual de súbito renace:
Es negocio de conciencia nada más
Eso permite que el odio ya no crezca
Pues odiarte sería
Pagar un impuesto que es de otros.
viernes, 10 de enero de 2020
A VER LA PEDANTERÍA REMOTA RECOMIENDA DISCOS:
FLEETWOOD MAC: TODA LA OBRA.
LOUIS ARMSTRONG: TODA LA OBRA.
LOS CD'S DE THE CURE.
DE DAVID BOWIE: LOS ÚLTIMOS CINCO.
LOS CONCIERTOS "LA 40" y "JÚPITER" DE MOZART.
EL DISCO "DEBUT" DE BIORK.
WYTON MARSALIS Y ERIC CLAPTON PLAYS THE BLUES AT LINCON CENTER.
KARLA SOUZA: CLASICOS 90'S EN JAZZ.
MARK KNOPFLER: LOS ÚLTIMOS CINCO DISCOS.
ERIC CLAPTON: FOREVER MAN.
DEPECHE MODE: EXCITER Y ULTRA.
UNA ÚLTIMA RECOMENDACIÓN: TODAS LAS OBRAS DE NINA HAGEN: PERSONAL JESUS, ETCÉTERA.
Y LA RECOMENDACIÓN MÁS IMPORTANTE:
DÍGANLE AL PENDEJO ESE QUE
OIGA RADIO DE TIJUANA DE LA CALLE WATERLOO... Y PARA SU COCAÍNA
FECAL!!!
LOUIS ARMSTRONG: TODA LA OBRA.
LOS CD'S DE THE CURE.
DE DAVID BOWIE: LOS ÚLTIMOS CINCO.
LOS CONCIERTOS "LA 40" y "JÚPITER" DE MOZART.
EL DISCO "DEBUT" DE BIORK.
WYTON MARSALIS Y ERIC CLAPTON PLAYS THE BLUES AT LINCON CENTER.
KARLA SOUZA: CLASICOS 90'S EN JAZZ.
MARK KNOPFLER: LOS ÚLTIMOS CINCO DISCOS.
ERIC CLAPTON: FOREVER MAN.
DEPECHE MODE: EXCITER Y ULTRA.
UNA ÚLTIMA RECOMENDACIÓN: TODAS LAS OBRAS DE NINA HAGEN: PERSONAL JESUS, ETCÉTERA.
Y LA RECOMENDACIÓN MÁS IMPORTANTE:
DÍGANLE AL PENDEJO ESE QUE
OIGA RADIO DE TIJUANA DE LA CALLE WATERLOO... Y PARA SU COCAÍNA
FECAL!!!
martes, 7 de enero de 2020
CON ÉSTAS CIFRAS TRISTES HASTA DAN GANAS DE PEDIR MIS NOVELAS Y CUENTOS COMPLETOS EN RANDOM HOUSE.
Al dar a conocer
los resultados actualizados del Módulo de Lectura (MOLEC) 2018, el INEGI
reveló que la cifra de personas mayores de 18 años que leyó un libro en 2015 se
ubicó en 84%, mientras que en febrero pasado la cifra fue de 76%; es decir, en 3
años cada vez leyeron menos personas.
Del estudio se desprende que los hombres leen más que las mujeres mostrando
índices del 80 y 73% respectivamente.
El INEGI destacó que lo que más se lee son páginas en Internet, foros o blogs,
así como historietas, pero no libros.
De acuerdo al Módulo de Lectura, los pocos textos leídos más citados fueron los
de literatura, seguidos de los de texto, autoayuda, superación personal y
religión, en este orden.
El organismo señaló -sin embargo- que el número de personas que leen un libro
en línea, aumentó 5% en los últimos 3 años.
Redacción Formato 21
Foto: TW @Lectimus_mx
lunes, 6 de enero de 2020
ESTÁ EN PROCESO DE SALIR DE IMPRENTA MI LIBRO "EN BÚSQUEDA DEL ROSETÓN DE PLATA Y OTRAS NARRACIONES"
YO QUERÍA ÉSTA FOTO EN LA PORTADA Y ARRIBA DISEÑO Y TÍTULO, ETC. CUANDO ME AUTORICEN Y ME DEN MIS 350 EJEMPLARES Y LOS TENGA EN MI CASA PONGO LA PORTADA QUE SALIÓ EN BLOGGER.
DE MALDITA MÍA SAÚL IBARGOYEN
A MODO DE EPIGRAMA ANTIERÓTICO
AH MALDITA MÍA: FANTASMA DE CARNE GORDA TREPADA
A CUALQUIER CAMA DE HOTELES SIN TELÉFONO EN LA RECÁMARA
USADORA DE ÁSPERAS TOALLAS COLECTIVAS Y JABONES EFÍMEROS
HUÉSPED DE LA PROPIA CONCIENCIA QUE UNA GRIS VOLUNTAD DESMERECE
DESMEMORIADA DE HORAS Y FECHAS Y VERAS PALABRAS
SUPLICANTE DE PAÑUELOS PARA LÁGRIMAS FÁCILMENTE EVAPORADAS
CORDERA AGREDIDA POR LOBOS TAL VEZ IMAGINARIOS
OBJETO VULGAR DEL DESEO DEL VIL MACHERÍO UNIVERSAL
SILENCIOSA CONTEMPLADORA DEL SEMEN QUE FLUYE
ILUSIONISTA DE TORPES FANTASÍAS
BEBEDORA DE LARGOS BESOS Y POLÉMICOS BESOS
CODICIOSA DEL MISMO PODER QUE LA APLASTA
SOMETIDA A MEDIOCRES DIMENSIONES SOCIALES
REPRODUCTORA DE IGUALES DAÑOS QUE DICE LA AFLIGEN
TEMEROSA DE ARROJAR SU CORAZÓN AL CENTRO DEL DÍA
ENCERRADA ENTRE BURBUJAS DE ATRACTIVA INMUNDICIA
INVENTORA DE LIBROS QUE LA ESCRITURA BORRA
SOLICITANTE DE PÁLIDOS DINEROS
NEGADORA TRES VECES DE AQUEL AIRE QUE LA HACÍA RESPIRAR
ESCRIBIDORA DE CARTAS PERDIDAS EN MEDIO DE PAPELES SIN NOMBRE
NIÑA DE HAMBRIENTOS CALZONES DEAMBULANDO POR CALLES LEJANAS:
AH MALDITA MÍA: NUNCA QUERRÁS ESCUCHAR NI COMPRENDER
LA DOLIDA VERDAD QUE ARRANCO DE ESTOS VERSOS:
HABRÁS DE PREFERIR SIN DUDA
SER LA HABITANTE DE TU PROPIO VACÍO.
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