sábado, 25 de marzo de 2017

A MANERA DEL PRIMERO



CUANDO UNO ALZA LA CARA NUNCA HAY NADIE

                  
                   Las ojeras pardas de tu rostro
                   son las almohadas donde me acuesto
                   para contemplarte y contemplarme,
                   para que así la dimensión intangible
del espasmo cobre la certeza
de un rugido noble como el silencio,
                   y así, nuestras preguntas
                   adquieran verdad de significados
                   dichos o no dichos,
                   por ejemplo: ayer tuve un sueño
                   y al despertar estabas tú en mis ojeras pardas,
                   como un venado desdichado bajo las olas,
                   cual golondrina humeante de verdad tangible,
                   con tu corazón ya desnudo de gestos insensibles,
                   te miré cayendo en la palabra,
                   recobrando rostro y lágrimas,
                   sujetando tu ser de los rescoldos del vacío
hasta que alzaste la frente:
                   ¿Y qué pasó? Nadie, no había nadie,
                   cuando uno alza la cara nunca hay nadie,
                   el mundo se convierte en un mega rancho
                   de pobres diablos y fuentes llenas de tostones.
                   Sólo se ve el sol irrefutable despeñándose
                   sobre tu nuca, sobre tus hombros,
                   sobre mi sueño mirando tu conciencia: un tigrillo rescatado
                   del diluvio, unas manos que como comarcas
                   inscriben en tu mirada la marcha del tiempo.
                   ¿Cómo estás presente si sólo es mi palabra
                   la que rasguña tu mundo de fantasmas?
                   ¿Cómo escribir: fuimos eco de algo,
                   palabras de mucha gente, cuando también
                   nosotros seremos olvidados?

                   El destino de nuestra palabra es allanar esa puerta
                                                                  Entre cerrada del olvido.

A MANERA DE PRÓLOGO




Para la cultura literaria en nuestra lengua, algunos nombres están asociados a ciertos géneros: Cervantes y la novela; Góngora y la poesía; Calderón y el teatro. Al mismo tiempo, hay escritores que no caben en un único género y exploran playas distintas de la que los vio entrar por primera vez en el mar de la palabra escrita; aquí acude puntualmente el nombre de nuestro gran polígrafo don Alfonso Reyes.
En el ámbito de Aguascalientes, ciudad donde suele haber apoyo público al arte al mismo tiempo que se olvida a los artistas, uno de los jóvenes que luchan por abrir un espacio para su trabajo se llama Marcos García Caballero y cabe en el segundo tipo de escritores. Ha escrito y publicado narrativa y ensayo. Ahora nos entrega un volumen de poemas. Varia musa y además. Poemas 2001-2011 reúne textos escritos durante una década; él no tiene prisa en publicar, conoce el valor de una obra bien trabajada y prefiere hacer buena literatura a escribir muchos libros. Siempre está escribiendo algo nuevo o corrigiendo algo ya escrito.
La Varia Musa señala tanto la diversidad de motivaciones en su escritura: la amistad, el sexo, la lectura y, sin remedio, la poesía, como la amplitud temporal capaz de contener una amplia variedad de momentos vitales, sin renunciar a la búsqueda de la unidad poética.
Muchos de estos textos están dedicados a otros escritores o amigos. Nacieron motivados por la existencia o la obra de otra persona; el trabajo del poeta ha consistido en darles una vida independiente de esas obras y personas, con las que sin embargo dialogan trazando rutas posibles, de acuerdo con las resonancias de cada caso.
Muchos de estos textos también están fechados y, de modo similar a lo que ocurre con las dedicatorias, perviven más allá de las capas temporales que los van recubriendo con cada minuto que transcurre. En un bronce, la pátina verduzca protege a la escultura; aquí, la palabra conserva su desnudez, vestida con sus propias desgarraduras que la muestran tanto como una prenda ajustada a su silueta.
Se trata de una escritura ágil, que sin dificultad aparente transita del verso a la prosa, aunque predomina el primero, y encuentra pretextos para escribir en las relaciones entre poesía y arte, poeta y artista y lectores y espectadores, como un misterio necesario, cuya aclaración anularía la posibilidad de la creación poética.
Por sus lecturas y por su intuición, Marcos García Caballero sabe que cierto tipo de conocimiento puede matar a la musa. Sabiendo sin saber, deja sus reflexiones para sus páginas ensayísticas y aquí se encauza por la vía de la expresión sensible pero que no por eso deja de entender las aguas por donde navega.
La aparición del libro editado de manera independiente también representa una crítica a la cada vez más evidente incapacidad de las instituciones oficiales para atender las necesidades culturales de la sociedad actual. Y a quienes consideran que todos los caminos están cerrados les responde abriendo uno propio. Así, produciendo algo que ayer no existía, esta edición concluye un largo ciclo creativo. A partir de este momento comienza otro, en el que esta obra irá adonde lo lleven las aguas de la lectura: estas líneas fueron escritas para que resulte venturosa.

Ricardo Esquer

martes, 14 de marzo de 2017

DE OTRAS OBSERVACIONES

Y CONSTE QUE TODAVÍA NO HEMOS LLEGADO TOTALMENTE A LA ETAPA DE LOS SUEÑOS RECURRENTES QUE SIGNIFICAN ENCRUCIJADAS DE CAMINOS FUTUROS, Y QUE MUCHOS NO ESTÁN TODAVÍA CONCIENTES DE LA GRAN PREGUNTA: ¿SI EN EL PRESENTE NO OCURRE LO DESEABLE... CÓMO PODEMOS VALORAR LO QUE YA OCURRIÓ? ¿ESE PASADO SIGUE SIENDO LO MISMO? Y ESTO TAMBIÉN APLICARÁ PARA LAS HISTORIAS PERSONALES....??

martes, 6 de diciembre de 2016

hey mundanos, si tuvieron la atención de leer los libros últimos que les recomendé, entre ellos se encuentra Mapa dibujado por un espía, de Guillermo Cabrera Infante, bueno pues el bisne de ése libro ahora que fue la noticia mundial que Fidel Castro falleció, pues como que se entiende con partes de la información que ventiló La Jornada sobretodo, cómo estaba esto para mi adorado Cabrera. Creo yo, que sería muy elemental juzgar a Castro como traidor, dictador o héroe, creo, como lo platiqué con mi padre por fon, que los medios de comunicación lo tachaban de eso, pero eso es muy simple, a Castro, platicábamos, hay que verlo en el contexto de el proyecto que en el siglo XX quisieron hacer muchos, y ese asunto fue LA REVOLUCIÓN MUNDIAL, también la quiso Lenin, también la quiso Trotsky, también la quiso Mao se Tung, y muchísimos otros también la quisieron, pero ese proyecto ya fracasó, y Castro, pus será muy Castro, pero ya solo faltaba eso, que muriera... Pero eso no lo dice ningún analista de los medios, ni CNN ni el periódico Milenio, que se quedan en lo elemental y no lo quieren ver desde la perspectiva de aquellos que fueron revolucionarios porque leyeron a Carl Marx en el pasado siglo o el XIX, eso es lo que ya nadie quiere recordar, porque recordar eso es PENSAR es decir, habría mayor debate en la izquierda mundial, pero ellos, igual que la derecha, tampoco tienen idea, no digo que yo en mi soledad de escritor filósofo la tenga, de alguna manera, entonces ya alguien la tendría... Pero qué bueno está ese texto de Cabrera Infante, hoy que regreso de ver QUÉ PENA TU VIDA, la pichur mexicana, dejo esto como constancia, ta buena la peli, véanla, y lean los libros que les recomendé por favor, por lo que más quieran...

lunes, 21 de noviembre de 2016

NOTA MÍNIMA

NOTA: SI QUIEREN VISUALIZAR MAYORES CONTENIDOS DE LA PEDANTERÍA Y DE HÁPAX POÉTICO, SOLAMENTE DENLE UN CLIC A LA PARTE INFERIOR DONDE DICE:
ENTRADAS SUSCRIBIRSE (ATOM), Y YA ESTÁ, NI SIQUIERA ME HABÍA DADO CUENTA.

viernes, 11 de noviembre de 2016

BABEL...(OTRO CUENTO DE ICONOCLASTAS Y OTROS CUATES, Libro de mi AUTORÍA)



Si bien que me acuerdo; no podría traicionarme olvidándola a ella: Me acuerdo. Babel se llamaba el antro y digo eso porque ya no existe.
La hija de uno de los dueños, en aquella época, era mi novia, que por cierto se le notaba  un inequívoco placer al decir que su padre era accionista del antro junto con Laura Esquivel y bueno. (Pausa significativa y seguimos jugando).
Esa noche (una más, una cualquiera en la juventud a punto de cerrar las puertas del siglo XX) habíamos bebido en la cantina La Faena en la zona del Centro Histórico de la Ciudad de México y con la conversación nos sentíamos excitados, muy intensos…, pero sin un solo quinto. Babel era la opción, sí, claro, pero… ¿cómo?. Andábamos caminando por esas calles misteriosas, mirando escaparates a punto de cerrar, el Café Tacuba, el museo del centro cultural Banamex, donde hay estupendos cuadros de Juan O’ Gorman, etcétera, luego aterrizamos de mala gana en una taquería peor de mala que cualquier expectativa y devoramos unos tacos con la única expectativa de matar el hambre; no digamos ya avivar el deleite de lo afrodisíaco. En ese entonces era imposible saber que estábamos teniendo (yo por lo menos), uno de los grandes romances aventureros de mi vida. Al salir de la taquería, una camioneta llena de mujeres se nos quedó viendo: ¡Por favor, éramos novios e íbamos tomados de la mano! (“para las cosas importantes nunca hay tiempo”: ese era el lema de nuestro noviazgo), las chavas de la camioneta le gritan a mi novia: “¡Pinche suertudita! ¡Uuuhh culera!” Mi novia les contesta algo parecido, la camioneta pisa un charco y se largan por una calle hacia Garibaldi. Por dentro me estoy muriendo de risa pero le digo a la güera que simplemente olvide lo sucedido. Radioactivo 98.5 de FM era en ese entonces, la estación de radio de la Ciudad de México.  Quiero decir la verdadera estación. Hacía poco habían entrevistado a Alejandro Jodorowsky: ¿No has visto Santa sangre? ¿Entonces dónde has estado en el cruce de milenios? Bueno. (Pausa significativa o lo que es lo mismo, me vale madres).
¿No pasamos al poco rato por el famoso antro Babel? Pues sí, sí que pasamos y traíamos las llaves y hoy no era día de que el antro estuviera abierto; yo venía de estudiar porque era jueves.
Resulta que mi novia me dice: “Si quieres que se me pase el coraje por las pendejas de la camioneta que me hicieron quedar en ridículo, abre las puertas del antro, me abres a mí, adentro de Babel te metes a la cabina del gerente y con una escalera sacas unos pomos de Vodka Absolut… (mientras va cobrando fuerza la idea en su cerebro se empieza a reír de excitación) y entonces… ¡Todo el antro para nosotros solos eh? ¿Qué te parece? Ja, ja, ja!” Empezamos a discutir, como de costumbre y por cualquier cosa; según la güera  estaba re fácil para mi juventud tal cosa como a las 12 de la noche agarrar y abrir la puerta de un antro y además, dentro de tal sitio, subirme por una escalera y etcétera; no era nada tonta cuando se ponía en ese plan, claro que se me antojaba y de hecho se me antojaba toda la noche, pero sabía que podía ser un error, pero la güera traía ganas de hacer travesuras y chispas, cuando eso ocurría, yo simplemente  no me la acababa.
            —¿Cuál es la llave? —dije al fin, riéndome.
            Era una llave súper aparatosa con cerradura especial. Cuando sentí que probablemente un policía nos pudiera haber visto, empecé a sudar al tratar de abrir. (Si llegaba la policía ya teníamos verbo preparado: ella era la hija del dueño: veníamos a recoger una chamarra o una pendejada de esas, en eso ya  habíamos quedado).
            No, pus que se abre la puerta, “suerte” me susurra la güera. Que me encomiendo a San Henry Miller y antes de irme de hocico, caigo de pie adentro de las escaleras que suben al primer piso: “Babel”, tal como el título del disco de Santa Sabina, como un cariñoso espejismo nocturno con todas sus sorpresas, me aguarda. Busco adentro la escalera, ya la tengo. Me acerco a la barra del lugar. Se siente una presencia, pues claro: a este lugar entran los chavos a divertirse y a escuchar grupos de música como los propios Santa Sabina y obviamente hay vodka Absolut, desde aquí lo veo en una de las ventanas. Le abro a la güera que me dice: habla… en voz… baja… y así lo hago…pero hay…que sacar los pomos…sí…pero…escucha…: es solo un auto pasando por la avenida, sí güera…pero escúchame a mí:… te… amo… Parece que ha dejado de verme a mí y solo quiere ver su desmadre: ándale ahí está la escalera, imposible no reírse, pues ahí voy, empiezo a subir escalones, estoy a tres metros del suelo, si me caigo me rompo una costilla contra una mesa anclada al piso pero la güera dice susurrando: “Acuérdate de Henry Miller…” Cuando dice esto, tengo tanta risa que no puedo evitar caer adentro de la cabina del gerente, pero tengo la llave de los alcoholes, así que saco una botella de vodka y ya salgo como gente decente por la puerta, se escuchan muchos ruidos y eso nos atiza los ánimos, todo está oscuro. Luego me dice que prenda las luces del escenario y así lo hago, así que entramos a los camerinos y observamos pintas: “¡Saludos a toda la banda de Babel, atentamente, Rita y la Santa Sabina!”, “Saludos a Babel por sus noches de antología: Betsy Pecannis” etc. Apagamos esas luces y nos regresamos a la barra; es la una de la mañana, se trata de un solemne momento, aderezado con la mirada tierna de la güera: ¿Subimos? le digo, extendiéndole el brazo, pero empiezo a toser por el frío y la güera previendo la situación dice: “Oh, nooo, te va a dar gripa.” ¿Cómo lo sabe? Pues porque entre las mesas de arriba está el sillón, no cualquier sillón sino: “El sillón” es decir, el lecho de la pareja que somos desde hace como 6 meses en ese año dorado llamado 1999. Hacemos el amor, acabo de escribir eso, pero eso es un decir, porque fueron tosidos de mi parte y gemidos de la güera, todo maravilloso pero a las tres de la mañana ya a punto de dormir (solo traía una playera) me di cuenta que la travesura me iba a salir más cara que el postre.
Son las 5 de la mañana, hora de tomar un atole callejero;  ya hicimos nuevamente el amor pero yo traigo una voz más que cascada por el frío y el vodka, que la güera dice vámonos.
            Salimos a la calle, se trata de la despedida, “Préstame tu chamarra ¿no?” le digo a la güera, me da un beso en la mejilla y no me presta nada (Ya terminó la historia, cambia de página y elabora una sonrisa interna o  lo que es lo mismo, esa noche me enfermé y a la güera le valió madres).

martes, 8 de noviembre de 2016

LA INVOCACIÓN DE LA MUSA



Vistes de pantalón y blusa blanca,
Te veo sentada,
Murmurándome cosas a la distancia.
En algunas ocasiones, un fin de semana por ejemplo.
Quizá después de una comida en el centro de la ciudad.
Caminando con un agua de Jamaica en la mano
Comienzo a sentirte porque finalmente es inevitable.
Comienzan a correr entre nosotros
Las paletas de limón y la música
De Lacrimosa o So far away so close y poco a poco nos vamos
Saludando: tú con tu identidad en mi conciencia,
Y mi conciencia llena de tus ojos; de una 
Forma tan brutal y tan
Hermosa que parece una despedida en medio del gentío,
Cuando todo comenzaría a reagruparse bello como
Cuando el Sol se pone.
Y así en la calle, con tu fuerza
Y tu energía te siento preguntándome cosas, es curioso ¿sabes?
Es como si lo entendiera todo o tal vez nada: Alegría pura y
El milagro ocurre, y así es porque  tu voz y tus ojos van
Habitándome por completo.
Buscando ciertos elementos en mi pensamiento,
Tratando de encontrar el fondo de mi ser
Y entre la gente voy con el agua de Jamaica y tú
A 400 kilómetros de distancia…
Hacemos un duelo de espadas, y ya no sé si la fruta es naranja
O tal vez fresa, porque he vivido estos años con tanta guerra,
Que parece que entiendo que tu algún día o quizá yo, te pida
De rodillas que veas  televisión, en vez de matrimonio.


 POR MARCOS GARCÍA CABALLERO   OCTUBRE 2016

lunes, 7 de noviembre de 2016

últimas lecturas y reelecturas que recomiendo

MAPA DIBUJADO POR UN ESPÍA--- GUILLERMO CABRERA INFANTE. (excelente... Cabrera Infante sigue dando de qué hablar y a pesar de ciertos errores en la construcción del texto, se acerca a la altura de Kafka cuando habla de la realidad de la  Revolución cubana)

LA REBELDÍA DE PENSAR--- ÓSCAR DE LA BORBOLLA. (una obra con mucho estilo -como le gusta al ucrónico Óscar- pero maneja el análisis filosófico a la manera de Eduardo Nicol, esas "filosofías de la vida", de forma apasionante...

LA MUERTE DE LA TRAGEDIA--- GEORGE STEINER. (Todo un maestro. Libro imprecindible sobre la Dramaturgia a lo largo de los siglos, desde los clásicos griegos hasta  Samuel Beckett).

SOBRE LA MENTE--- CALEB OLVERA ROMERO.

El último libro es de mi amigo el Doctor en Filosofía Caleb Olvera, se trata de un libro de filosofía analítica sobre el problema de "lo mental" y está realmente bueno, me parece que ese libro hará un impacto fuerte en la discusión filosófica por lo menos en nuestro país. Está publicado por una coedición de Laberinto editores y la Universidad Autónoma de Aguascalientes.(2016)