miércoles, 30 de julio de 2008

No sé,—nadie puede saberlo, creo yo—el porqué de las tendencias de la sociedad nos están conduciendo, casi deliberadamente por internet y el fútbol, a una especie de inteligencia donde el que triunfa casi siempre, es el más abyecto, el más tribal, el que en el fondo es el más bruto y, por ende, más propenso a la corrupción. Sé que no digo nada nuevo: cada vez que se habla del tiempo presente es para clamar el fin del mundo, pero de una cosa estoy seguro: si leer libros se considerara una actividad “interactiva” (esa palabrita taaan de moda), estoy seguro que cambiarían muchas cosas en nuestro país. Es decir, si se viera desde ese punto de vista.

Adiós, Alejandro Aura

ALEJANDRO AURA, BRILLANTE NARRADOR, POETA Y DRAMATURGO MEXICANO, FALLECIÓ LA NOCHE DE AYER EN MADRID ESPAÑA, DESDE AGUASCALIENTES, MANDO MIS CONDOLENCIAS Y MI SENTIDO PÉSAME A SU FAMILIA Y A LA COMUNIDAD INTELECTUAL MEXICANA, QUE SUELE ESTAR MAYORITARIAMENTE EN EL DISTRITO FEDERAL. DESCANSE EN PAZ.

lunes, 28 de julio de 2008

REALIDADES TREMENDAS

PURGATORIO, La Jornada de Morelos Moisés Lozano Villafaña Águila o sol: suicidio o delincuencia. Hace unos días, casi dos semanas, se divulgaron los resultados de la Primera Encuesta Nacional de Exclusión, Intolerancia y Violencia, aplicada en bachilleratos públicos. Entre otros muchos horrores, se nos informó que más del 13 por ciento de los estudiantes han atentado contra su propia vida. La revelación de ese mundo de frustraciones, que debió generar una ola de alarma y un gran debate social, se perdió en la marea informativa de los chismes políticos, el desinterés oficial y la indolencia ciudadana. Los estudiantes de los bachilleratos públicos son mayormente hijos de familias pobres y de clase media. Se diría que son un a especie de elite de los pobres, considerando a esa gran masa de niños mexicanos que no termina la secundaria. Una elite que terminará con un certificado de estudios que no vale el papel en que está impreso. Tras 12 años de fatigas y privaciones, los jóvenes sin acceso a la educación de paga, es decir la gran mayoría, no obtienen ninguna de las herramientas necesarias para incorporarse a la vida productiva, ni para disfrutar de la cultura de su época. No adquieren conocimientos para comprender el mundo en que viven y tampoco aprenden a pensar. Tras 12 largos años perdidos, sentados en los infames pupitres de las escuelas públicas, los hijos de las familias pobres perciben la vida como una larga condena, marcada por la frustración y el desaliento. No es de extrañar que cada día sean más los menores que se suicidan o se integran a la delincuencia. Es un volado, águila o sol: el suicidio para los más sensibles o la delincuencia para los más inquietos y con mayor energía. Los otros caminos están cerrados. Los ejemplos de éxito personal, el niño pobre que se convierte en el hombre rico, son reiteraciones del cuento de la cenicienta, que solamente sirven como la zanahoria para que el galeote siga tirando de la triste carreta de su vida sin protestar demasiado. Las alternativas marginales, la migración en busca de mejores condiciones de trabajo en Estados Unidos y la economía informal, que por años fueron válvula de escape para la pobreza, llegaron a un punto de saturación. Cada vez es más riesgosa y menos atractiva la aventura de la migración. Por su parte, la economía informal se ha convertido en el acantonamiento de un enorme ejército de hombres y mujeres explotados económicamente y utilizados políticamente por mafias de delincuentes asociadas a los gobiernos. Desde la escuela, al abrir los ojos a la vida, las nuevas generaciones de mexicanos se encuentran con una realidad exasperante: un mundo que los asfixia, marcado por la corrupción y el cinismo de las estructuras dominantes. Un mundo en que se ha perdido incluso el antiguo consuelo que ofrecían las religiones, con su apología de la pobreza y la promesa de la dicha eterna tras el tránsito por este valle de lágrimas. Ya nadie puede creer en estas simplezas, cuando la publicidad consumista es un espejo que les muestra con gran crudeza su miseria, porque todo lo que ahí se exhibe, lo que es bueno y deseable, lo que significa éxito, para ellos es inalcanzable. Se dice que la juventud es un factor de cambio, una fuerza capaz de transformar el mundo. En México, el año 2000, vimos a los jóvenes salir a las calles y votar por “el cambio” cargados de entusiasmo. ¡Vaya experiencia castradora! El daño más grave del foxismo fue su capacidad par crear una ilusión de cambio, que terminó en la frustración y el desaliento. Las fuerzas conservadoras cumplieron la función de desmoralizar a toda una generación, que no volverá a creer en el papel transformador de la política. ¿Y la izquierda? ¿No ha sido acaso la izquierda el espacio propicio para que los jóvenes ejerciten su voluntad de cambio, su generosidad, su capacidad para soñar en un mundo mejor? Basta ver al PRD para darnos cuenta de que la izquierda mexicana que habita en ese partido no tiene nada que ver con esos sueños ni con esa generosidad. Al interior del perredismo no florece ninguna idea inteligente, no brilla ninguna luz, que pudiera conmover a la juventud. La izquierda del PRD consume su energía una lucha de tonos canallescos por la bolsa. Donde es gobierno muestra su verdadero rostro, que nos recuerda muy de cerca al viejo y viciado cinismo del priísmo de mediados del siglo pasado. La tragedia del New’s Divine puso al descubierto la corrupción policíaca y de toda la estructura administrativa del Distrito Federal. Pero sobre todo, mostró la brutalidad de un gobierno perredista en el trato a los hijos de las familias pobres y de clase media. ¿Acaso la solución está, tal como lo aconsejan las buenas conciencias, en que los jóvenes se busquen un empleo? La cruda realidad es que los egresados de un bachillerato público solamente pueden aspirar a vegetar en el desempleo o en la mediocridad de un empleo sin retribución económica ni espiritual. Como decíamos, ni la izquierda ni la derecha, ni las iglesias ni la escuela, ni la economía informal ni la migración, ni el empleo. Para los jóvenes mexicanos las puertas están cerradas y la vida es un castigo.

sábado, 19 de julio de 2008

DEFINITIVAMENTE: los taxistas, las prostitutas y los policías... se acuestan tapados con la misma cobija.

lunes, 14 de julio de 2008

Si los tiburones fueran hombres

Bertolt Brecht -Si los tiburones fueran hombres –preguntó al señor K la hija pequeña de su patrona–, se portarían mejor con los pececitos? -Claro que sí –respondió el señor K–. Si los tiburones fueran hombres, harían construir en el mar cajas enormes para los pececitos, con toda clase de alimentos en su interior, tanto plantas como materias animales. Se preocuparían de que las cajas tuvieran siempre agua fresca y adoptarían todo tipo de medidas sanitarias. Si, por ejemplo, un pececito se lastimase una aleta, en seguida se la vendarían de modo que el pececito no se les muriera prematuramente a los tiburones. Para que los pececitos no se pusieran tristes habría, de cuando en cuando, grandes fiestas acuáticas, pues los pececitos alegres tienen mejor sabor que los tristes. También habría escuelas en el interior de las cajas. En esas escuelas se enseñaría a los pececitos a entrar en las fauces de los tiburones. Estos necesitarían tener nociones de geografía para localizar mejor a los grandes tiburones, que andan por ahí holgazaneando. Lo principal sería, naturalmente, la formación moral de los pececitos. Se les enseñaría que no hay nada más grande ni más hermoso para un pececito que sacrificarse con alegría; también se les enseñaría a tener fe en los tiburones, y a creerles cuando les dijesen que ellos ya se ocupan de forjarles un hermoso porvenir. Se les daría a entender que ese porvenir que se les auguraba sólo estaría asegurado si aprendían a obedecer. Los pececillos deberían guardarse bien de las bajas pasiones, así como de cualquier inclinación materialista, egoísta o marxista. Si algún pececillo mostrase semejantes tendencias, sus compañeros deberían comunicarlo inmediatamente a los tiburones. Si los tiburones fueran hombres, se harían naturalmente la guerra entre sí para conquistar cajas y pececillos ajenos. Además, cada tiburón obligaría a sus propios pececillos a combatir en esas guerras. Cada tiburón enseñaría a sus pececillos que entre ellos y los pececillos de otros tiburones existe una enorme diferencia. Si bien todos los pececillos son mudos, proclamarían, lo cierto es que callan en idiomas muy distintos y por eso jamás logran entenderse. A cada pececillo que matase en una guerra a un par de pececillos enemigos, de esos que callan en otro idioma, se les concedería una medalla al coraje y se le otorgaría además el titulo de héroe. Si los tiburones fueran hombres, tendrían también su arte. Habría hermosos cuadros en los que se representarían los dientes de los tiburones en colores maravillosos, y sus fauces como puros jardines de recreo en los que da gusto retozar. Los teatros del fondo del mar mostrarían a heroicos pececillos entrando entusiasmados en las fauces de los tiburones, y la música sería tan bella que, a sus sones, arrullados por los pensamientos más deliciosos, como en un ensueño, los pececillos se precipitarían en tropel, precedidos por la banda, dentro de esas fauces. Habría asimismo una religión, si los tiburones fueran hombres. Esa religión enseñaría que la verdadera vida comienza para los pececillos en el estómago de los tiburones. Además, si los tiburones fueran hombres, los pececillos dejarían de ser todos iguales como lo son ahora. Algunos ocuparían ciertos cargos, lo que los colocaría por encima de los demás. A aquellos pececillos que fueran un poco más grandes se les permitiría incluso tragarse a los más pequeños. Los tiburones verían esta práctica con agrado, pues les proporcionaría mayores bocados. Los pececillos más gordos, que serían los que ocupasen ciertos puestos, se encargarían de mantener el orden entre los demás pececillos y se harían maestros u oficiales, ingenieros especializados en la construcción de cajas, etcétera. En resumen: si los tiburones fueran hombres, en el mar habría por fin una cultura.

jueves, 10 de julio de 2008

El SEXO real es la única ilusión que demuestra que es más fuerte y que tiene más secretos que la muerte, que es simple Tabula rasa. Lo que dice el trueno lo comprende el bosque.
"Hay ocasiones que desespero esas batallas de mediodía orgías terribles espejos de epopeya que todo arrasan en su vendaval Por las noches jóvenes guerreros afilan armas en mis pupilas lanzando el hacha junto a mis pies Rockeros tristes ofrecen mota y algún profeta habla de eternidad viejas rameras y sodomitas junto a sus cuerpos invitan a soñar Así voy solo en el metro buscando algo que ya no hay Soy un fantasma algún cadáver el viajero que junto a ti en cualquier momento puede caer." Miguel Angel Méndez 1993

miércoles, 9 de julio de 2008

Ya salió la Revista DOS FILOS 103


Con declaraciones de la banda de músicos que acompañaron al legendario guitarrista Stevie Ray Vaughan, todas recopiladas por Alan Paul.

lunes, 23 de junio de 2008

“No venir de la tradición oral (ni ir a ella) es lo que aparta a la novela de todas las otras formas restantes de literatura en prosa — fábula, leyenda, incluso narraciones cortas. Pero la aparta sobre todo de lo que es narrar. El narrador toma lo que narra de la experiencia, de la propia o de la que le han relatado. Y a su vez la convierte en experiencia de los que escuchan su historia. El novelista en cambio se mantiene aparte.” Walter Benjamín.
Cuando era joven la vida me parecía maravillosa,/ un milagro, oh era hermosa, mágica/ Pero entonces me mandaron a que aprendiera a ser sensato, / Lógico, responsable, práctico, / Y me mostraron un mundo en el que podía ser fiable, / Clínico, intelectual, cínico. The logical song, Supertramp

Autopromoción

En la página: http://www.antroposmoderno.com acabo de publicar una reflexión que pretende ser un diálogo entre la Filosofía y la Poesía, si alguien quiere quemarse las pestañas con un texto de largo aliento, es bienvenido y, sobretodo para checar lo que puede dar de sí los contenidos de ese espacio. El lector tiene la última palabra. MGC

lunes, 2 de junio de 2008

La Capital, Apoteosis juvenil

Entrevista con Iván Ríos Gascón a propósito de su reciente novela Luz estéril, 2003. Marcos García 1.-Iván, primero, gracias por conceder esta entrevista, de tu novela Luz estéril, ¿qué dirías como primer acercamiento a cualquiera sobre tu trabajo, cómo invitarías a la gente a leer la novela? R: Básicamente, la invitación a la lectura de un libro, desciende de la propuesta narrativa. Luz estéril es una novela urbana, cuyos personajes poseen una dimensión muy peculiar: ellos son criaturas que, en apariencia, viven desaforadamente. Son hedonistas, son misántropos –a su manera–, son nihilistas, son perversos, son grotescos: en suma, aspiran a la condición del ser excepcional, aunque la verdad es que representan todo lo contrario, ya que, en realidad, sus existencias son vacías, frías, simples y aburridas, por más que intenten huir del lugar común. Entonces, a partir de estos elementos, la novela comienza a desentrañar sus naturalezas, y el relato cobra fuerza a través de las tentaciones, los complejos y las debilidades de sus personajes. En Luz estéril, los personajes brillan mucho más que el relato en sí, y eso me parece lo mejor del libro. Ahora bien, creo que si existe otra cualidad, si podemos llamarla así, para exhortar a su lectura, ésta sería la del lenguaje: en toda la novela existe una búsqueda constante de la poesía de lo cotidiano, de lo aparentemente efímero o convulso. Marcos García 2.- Cuando nos conocimos allá por 1995, tú trabajabas en el suplemento cultural el búho de Excélsior, ¿cómo resumirías esa iniciática experiencia de cerca de 10 años en el periodismo cultural al lado de gente como René Avilés Fabila? R: Lo mejor de los años en Excélsior, fue la experiencia que adquirí en el periodismo cultural, tanto como editor como articulista. Mi carrera como escritor tiene poco o nada qué ver con el suplemento, porque como narrador, podría decirte que soy autodidacta. Yo jamás he formado parte de talleres literarios, ni mucho menos de una escuela como la de Sogem, así que, bueno, pues digamos que lo mejor de Excélsior se concretó en forjarme como profesional en los medios de comunicación. Marcos García 3.- Luz Estéril es una novela que tiene muchos tipos de referencias, el rock contemporáneo, por ejemplo, otras, los libros de autores consagrados y otra más, la pintura, ¿hay algo que sientas que faltó mencionar como elemento artístico o como parte de la ambientación de la novela o tus ambiciones quedaron satisfechas? R: Bueno, todas esas referencias que mencionas, tienen qué ver únicamente como, digamos, viñetas del ser en la cultura. A lo largo de tu vida o, mejor dicho, de nuestras vidas, vamos recolectando referencias artísticas y culturales, que moldean nuestra personalidad. Todos tenemos un soundtrack de nuestra película existencial; todos hemos leído una obra que influye enormemente en nuestro sentido de la vida; todos amamos un cuadro o una foto, en la medida que nos remite a experiencias dolorosas, trágicas o intensas. Por lo tanto, en Luz estéril estos elementos son como el compás dramático de la historia. Marcos García 4.- Tu imagen en el viento (Aldus 1995) es una novela que sacaste en aquél año y que se podría decir que es continuación de ésta, es decir, te lo pregunto porque la estructura narrativa y casi hasta el tratado del erotismo de los personajes es el mismo… R: No. De ninguna manera Tu imagen en el viento es la primera parte o la antesala de Luz estéril. Todo lo contrario. Ambas novelas son diametralmente distintas, comenzando por la prosa. Quizá tú encuentras analogías en la estructura narrativa y, tal vez, halles resonancias con el tratamiento erótico de ambas novelas, pero yo te diría que esto sólo se debe a mi estilo, mis búsquedas literarias, mi forma de abordar a la ficción. Todo escritor se distingue por la forma de explorar a sus personajes y, por qué no decirlo, de exorcizar a sus demonios. Marcos García 5.- Tú Iván, naciste en 1968, según la novela de Copland ya no eres estrictamente parte de la generación x pero los sigues describiendo, recuerdo que en alguno de tus programas de radio en la extinta Rock 101 hablabas mucho con Jairo Calixto de la Generación X, ¿qué opciones les das? ¿La vacuidad y la pretensión es todo lo que cabe esperar de ellos en el futuro? R: La generación X ya no existe. La generación X nunca existió en México. Cuando Jairo y yo hablábamos de ella, se debía a que era el tema literario de moda. Pero tienes razón: la vacuidad y la pretensión siguen siendo muy actuales y, quizá por ello se da esta coincidencia… Mmm, no. Luz estéril sólo es un retrato de las virtudes y defectos del México contemporáneo, de las generaciones cuyo destino –por nuestra historia, nuestra política y cultura–, es francamente incierto. Marcos García 6.- Por último Iván, ¿cuáles son tus compromisos como escritor? R: Para esto sólo hay una respuesta: escribir bien, crear un relato lo suficientemente divertido, irónico, provocador, lúdico o hasta repulsivo, pero que atrape al lector hasta el fondo de sus más temibles recovecos y, fundamentalmente, que lo haga reflexionar. Lo mejor que le puede pasar a un escritor es que cuando alguien termine de leer su obra, este hipotético lector se quede pensando, molesto o sonriendo tal vez, pero con la sensación de no haber perdido el tiempo…

de Taller literario

Giran y giran los poemas que chupan los cuellos de la inutilidad y el erotismo, la pornografía y el doble sentido. He vuelto a Aguascalientes porque sé que acá nunca vivió mi padre, “Un tal…” como se llame y con currículum enciclopédico de por medio. Nombro por su nombre a la pena interna, Óscar, y la llamo falta de amor, la llamo llaga, simplemente la llamo. Escucho al continente moverse de noche bajo un cielo pedregoso, cual si fuera el aliento de dios acomodándose una vez más en su cuna. En la constelación de Scorpio viene autografiado mi destino, al igual que mis libros y al igual que viene la ciencia muriéndose acuchillada por la tecnología, por falta de azúcar como un medicamento que es el oleaje del viento que encarna y emana una menudencia de vinos y mujeres que ruedan y van hacia donde no se sabe cuándo ni por qué… y perdido ya el porqué, Óscar, regresan y giran y giran y siguen girando las penas… Óscar, los poemas…

jueves, 22 de mayo de 2008

Gringo Viejo

Ante el escritor Ambrose Bierce se abre el desierto, se acerca una tormenta de polvo en el desierto de Chihuahua, hombre entrado en años, viejo y él solo tiene qué enfrentar a la tormenta sin mayor arma que su caballo, entonces, agacha la cabeza, de pronto, la levanta, toma el pomo del caballo y se dice: “Mi destino es mío”. Estamos en la mitad de la novela Gringo viejo de Carlos Fuentes, (seix barral, biblioteca breve 1985 y 2000). El genio Bierce había profetizado con todo lo posible de profetizar (vgr: “ÉXITO, s. Especie particular de decepción”.), en su célebre Diccionario del Diablo, inclusive sobre el hecho de su misma muerte, que le parecía, según las cartas que dejó a sus amigos en 1913 antes de perderse definitivamente en México, por poner un ejemplo: caerse de una escalera y romperse la nuca, algo “indigno”. “Ah —escribió en su última carta—, ser un gringo en México; eso es eutanasia.” La novela de Fuentes funciona y se defiende sola porque, como nadie sabe en realidad que fue de Bierce, se abre una parcela de ficción gigante y la especulación sobre su destino hace la suerte de homenaje póstumo y con el debido respeto a la genial figura, cual debe de ser. A pesar de que Carlos Fuentes es novelista del México urbano y moderno, su evocación revolucionaria triunfa por los dos personajes pivotes, Tomás Arroyo (el revolucionario, macho, misógino e iletrado pero lleno de odio y alcohol) y la amante supuesta de Bierce, Harriet, (la norteamericana que desea redimir a los mexicanos enseñándoles inglés en una escuela). A mi parecer es una novela excelente. Finalmente el drama al que se ven enfrentados los personajes lo puede ver desde hace ya mucho tiempo, cualquiera que compre o rente la película del mismo nombre.

martes, 20 de mayo de 2008

A tropezones con la intertextualidad..

Tenía mucha razón don Alfonso Reyes (un mal poeta de nuestras letras pero sin duda el más erudito), cuando decía que nada pueden las fuerzas del espíritu comparadas con las del cuerpo. Bañarse como acto físico, por ejemplo, será por los siglos de los siglos, una actividad más inmortal que Muerte sin fin de José Gorostiza. Suena macabro para un gusto romántico, pero así es la ananké. Cuando he hecho Yoga, Kung-Fu, cuando he nadado en el mar, en la alberca cualquiera, cuando he hecho el amor, cuando he hecho todo ese tipo de cosas, (Una comida abundante con gente querida), siento que he comprendido más acerca de cómo se escriben miles de obras como La Náusea de Jean Paul Sartre o por ejemplo, Lejos de Veracruz, de Enrique Vila-Matas, que me parece lo mejor que he leído de él. Si de verdad existe algo así como la intertextualidad, que bien dicho significa que inconscientemente un autor copió a otro que le gustaba, es decir que se disfrazó de él en su propio scanner narrativo, también podría decirse así: en los ojos de la mujer que amamos vemos todo lo que sabemos, peleándose contra todo lo que ignoramos. Ha… El Ignorar!! El Saber!! Si supiéramos lo que está en medio, veríamos nuestra propia medida.

domingo, 18 de mayo de 2008

Unas cuantas ideas sobre el ensayo

Si bien los poemas deben ser enviados para detener el holocausto de la guerra, a la manera en que la célebre fotografía de los años 60’s mostraba a una joven colocando una flor en el fusil de un soldado norteamericano, o bien, para ser declamados en voz baja entre dos enamorados, en el sentido en el que es la otredad, en lo otro del otro, donde debemos reconocernos hablando de los territorios amorosos y poéticos, en el ensayo, ya sea en su vertiente más filosófica o analítica o estrictamente literaria, siempre se debe cumplir una función específica: el ensayista debe fundamentar su opinión sobre determinada obra o también descubrirnos la trama de la realidad, es decir, mostrarnos su verdad sin caer en solipsismos y también —por qué no— lo que debería ser la verdad, lo que el género humano merece que sea su verdad recopilada, en tanto que somos contemporáneos del sida, de internet, de las tarjetas de crédito, del imperio de los medios de comunicación y los escándalos políticos. El ensayo, o más precisamente, el ensayista, reconoce como auténticos camaradas a las obras, los personajes y los autores sobre los cuales versará su trabajo. Es cierto que en ésta época queremos saber qué significa la tonelada de información con la que somos bombardeados a diario, (este hecho explica la alta venta de libros de superación personal) pero también es cierto que por otro lado las cosas siguen siendo bien simples o en palabras del poeta chileno Pablo Neruda: “Sin duda todo está muy bien, sin duda todo está muy mal, sin duda”. Pero como que ésta opinión poética de los años setentas del sigloXX ya no nos parece suficiente. El escritor francés Michel de Montainge, el primer ensayista como tal, dedicó un ensayo a su dedo meñique al igual que a las más altas preocupaciones filosóficas y diversas formas de ser feliz, lo cual encierra la paradoja de que la labor literaria o más exactamente la escritura, aspira a convertirse en palabra de autoridad, ajá, sí y solo si pero empezando por uno mismo, es decir, la literatura es de una autoridad humana, cualquiera puede acceder a ella o incluso menospreciarla, pero ojo: ya sabemos lo que pasa cuando en las culturas las letras son menospreciadas, el holocausto nazi o los fundamentalismos religiosos y la falta de tolerancia son buen ejemplo de ello. También es cierto que cada ensayo está escrito desde la punta del saber de su autor; no escribimos ensayos sobre lo que dominamos a la perfección (o por lo menos no ocurre así con los ensayos de éste tipo de conocimiento, el ensayo de divulgación científica es otra cosa) sino de lo que creemos tener un matiz de diferencia, desde donde se dibuje la diferencia de nuestra propia individualidad, por eso el ensayista crítico, siempre se nos presenta como incómodo, porque allí donde se muestra la inteligencia de modo singular no sabemos qué hacer con ella; luego vendrán los exegetas o los comentadores, ciertamente, pero cuando la obra artística irrumpe, se asienta en el mundo del arte y con lo que entra en interlocución es con las demás obras, no con los críticos. Precisamente por estas razones uno de nuestros mejores ensayistas mexicanos, Gabriel Zaid, dice y mantiene la postura de que un nuevo libro es siempre una nueva parte de la conversación en la sociedad. Y como el mismo Zaid lo diría, cito de memoria, “el mejor pensador es el que empieza pensando para sí mismo y no para los demás, por eso mismo, el pensador que quiere pensar por los demás nos resulta siempre demasiado serio, mientras que el primero es antisolemne”.

martes, 15 de abril de 2008

doce mil páginas tras la caja fuerte...

Hace poco acá en el distrito federal, un amigo en un antro me obligaba casi a sacarme la confesión final: “¿Quién de verdad es un autor pesado y ya no digas que Henry Miller?” Con cerveza encima uno se siente tentado a responder así: “Cabezón, lo que realmente buscas es leer EL ARTE DE LA GUERRA”. Afortunadamente, siguió pensando en su poemario inédito y se quedó callado, para luego dedicarse a atender a su novia y no a mí, pero claro, mientras uno se regresa a su casa sigue dándole vueltas a la preguntita y entonces ya con ese ánimo salen nombres de gente viva (sin mencionar por supuesto a García Márquez, Fuentes, Saramago, JM Coetzee o Milan Kundera); es decir, nombres de gente que de verdad escribieron o han escrito miles de páginas y aún las tienen inéditas. ¿Quién puede ser ese ejemplo de sobreabundancia? Recordemos que los herederos del alemán Elías Canetti (premio Nobel un año antes que Gabriel García Márquez: 1981) tienen la orden de abrir la caja fuerte donde se encuentran cerca de 12,000 páginas inéditas del autor de La conciencia de las palabras y Masa y Poder hasta el año 2008; otro ejemplo es seguramente el recientemente fallecido Cabrera Infante, que seguro tendrán sus colegas en Londres o su familia un número semejante de páginas inéditas; me refiero a éstos dos grandes autores porque no deja de resultar una curiosidad tener noticia de estos textos y finalmente, ¿Cuántas páginas inéditas habrá dejado Norman Mailer? En alguna parte de su obra, Fernando Savater cuenta que a Cioran le iba a tocar el premio Nobel que fue finalmente para Elías Canetti, pero la Academia aquella vez, a mi parecer no falló: El señor Elías Canetti, el mejor decodificador de Kafka y de la sociedad del siglo XX tenía bien merecido su logro. ¿Hay alguien de por ahí que se acuerde de esas 12,000 páginas? Seguramente Alfaguara o El Fondo de Cultura Económica las publicará el año que viene.

sábado, 12 de abril de 2008

Pregunta

¿Cuánta realidad eres capaz de soportar? Lo interesante es medirse con la pregunta. La famosa observación de Eliot de los Cuartetos: “Los hombres soportan pocas dosis de realidad”, si no fuera por él, la habríamos dicho en la ciudad de México con nuestro Doktor Freud bien sobaqueado.

domingo, 6 de abril de 2008

Generación agotada

Rosaura Barahona
13 Sep. 07*Nacieron en la última parte del siglo 20. Viven en una transición provocada por muchas revoluciones: la mediática, la cibernética, la sexual y la político-social. Las crisis han sido y son parte de su realidad cotidiana. Los anticonceptivos y la revolución sexual les permiten tener relaciones sexuales sin casarse. Posponen la edad de la boda y la llegada de los hijos (que son menos). Los homosexuales, las lesbianas, los bisexuales, los transexuales salen a la luz, exigen respeto y, por fin, se integran al panorama social. Hablan de todo, sin tapujos.Los privilegiados estudiaron y soñaron con una carrera que ayudaraa cambiar el mundo. Los no privilegiados vieron crecer el abismo entre su mundo y el otro, cuando el campo se terminó y los salarios se degradaron. Los obreros que antes comían tres platos del portaviandas, hoy se conformancon un refresco y una bolsa de fritos. Nutrirse es misión imposible;matar el hambre, consigna para sobrevivir. Presenciaron la caída del muro que algunos interpretaron como un nuevo amanecer de paz y armonía. Los suspicaces intuyeron que al faltar el totalitarismo resurgirían las rencillas, los resentimientos y las luchas reprimidas, pero no resueltas. Y resurgieron. La frivolidad es su norma de vida: si no es espectáculo que divierta no vale la pena. Los artistas, los de verdad y los de paja (creados por los medios),valen por el dinero que generan, no por su talento. Incluso los no artistas serán famosos durante 15 minutos, anunció Warhol. El narcomundo, infierno o paraíso, es omnipresente. La juventud, la delgadez, el dinero y el consumismo son los nuevos dioses de su olimpo. Las arrugas, las canas, el cansancio, un cuerpo normal, no usar accesorios o ropa de marca son pecados imperdonables que los condenan al ostracismo social. Importa discutir y defender los valores, no ponerlos en práctica. La doblE moral (aceptada tácitamente) construye un sólido edificio sobre tales cimientos.El catolicismo pasa de ser refugio espiritual a distinción clasista. Dime; con qué grupo estás y te diré por qué escala crees que llegarás al cielo. Los sacerdotes se vuelven mortales y la parafernalia eclesiástica, junto con la jerarquía, se ven obsoletas y rancias.El capital cambia de inversión a especulación. El mundo dice quese globaliza (sólo una parte se puede dar ese lujo) y se agrava la polarización entre el primer y el tercer mundos. México sigue empantanado, a pesar de la alternancia iniciada por el presidente más tonto de nuestra historia. Los insaciables partidosse enriquecen y se adueñan del País. La impunidad sigue imperando en nuestras vidas. Para qué denunciar, si no sucede nada.El empleo deja de ser de planta y con prestaciones. Sus contratos son tiempo reales aunque duren 10 años, pero no acumulan antigüedad ni prestaciones. Trabajan jornadas dobles sin pagos extras bajo la espada de Damocles: 'Hay cientos esperando tu puesto'. La ley los protege, pero se hace de la vista gorda cuando las empresas se salen con la suya. La mayoría quiere primero tener y luego ver si puede ser. Al casarse desean empezar con todo. Un solo sueldo no alcanza. La pareja debe trabajar. Hay que integrar las tareas domésticas y la intensa vida social. Si llegan los hijos, a buscar guarderías. Corren todo el día. Uno para un lado, la otra, para el otro. Se reencuentran en la noche, siempre cansados. El estrés, la presión alta, los infartos y la depresión son familiares cercanos. Consumen Prozac como antes consumían os 'salvavidas'.Carro del año, vacaciones al sitio de moda, colegios caros (no necesariamente buenos), la acción en un club difícil de pagar, lacasa en la colonia debida y el conservadurismo a flor de piel. Qué flojera Chiapas: son todos pobres e indígenas. Hable usted con ellos y compruébelo: están exhaustos. Si pudieran,dormirían una semana completa. Les falta sueño y les sobra cansancio detanto correr tratando de morder su propia cola. Es la generación joven agotada. Antes de morirse, deberían detener su tiovivo y bajarse a respirar, a ver las montañas, a dar gracias por estar vivos y a comerse un helado sin hacer nada. La vida también es eso.

jueves, 27 de marzo de 2008

Gloria para Alforja.

Ahora que pasé desde el jueves santo al domingo pasado en el deefe, volví a ver a viejos amigos como Vicente Anaya y me ha golpeado la nostalgia. Vicente Anaya me comunicó que muy probablemente Alforja descanse por un tiempo. Eso me hace recordar todo el esfuerzo enorme del cual yo sólo he sido una pequeña parte. Recuerdo la presentación del número X de Alforja en el Museo de la Ciudad de México. Éste número estuvo dedicado a la poesía neohelénica, con una entrevista inicial de José Ángel Leyva a Hugo Gutiérrez Vega, amplio conocedor de la cultura Griega y de quien tuve la suerte magnífica de que me diera clase en la SOGEM. Ese día, (no recuerdo exactamente) fue en Octubre de 1999 y yo fui acompañado de mi novia de entonces. Hubo música de violín y todo estuvo sensacional. Simplemente digo, aunque se podría decir mucho más, que qué va con el esfuerzo de Alforja, todos hemos dado algo, pero José Ángel Leyva y José Vicente Anaya han sido poetas que qué bárbaro, impresionante su esfuerzo y su talento, heróico yo diría. ¿Quién de todos los poetas actuales en México no reconoce a Alforja como la mejor revista exclusivamente de Poesía como la mejor que se ha hecho? Incluso si Alforja descansara un tiempo, todo su torrente crítico, todo su contenido sigue vigente, es ya parte de la historia de la literatura y el pensamiento contemporáneos. Toda Alforja. Inmensa Alforja. Toda la Gloria es para Alforja. Todos para Alforja y Alforja para todos.

sábado, 15 de marzo de 2008

Humanoa, poemario dedicado a la mujer, de Sergio Vicario

De Próxima presentación en Aguascalientes. Felicidades primo.
Indicadores de cultura Leer en México POR GERARDO OCHOA SANDY Revista Este País (Se adjunta PDF con gráficas) Tomado de http://www.foromexi canodelacultura. org/node/ 367#attachments La valiosa y pormenorizada Encuesta Nacional de Lectura (ENL) de CONACULTA (México, 2006) facilita muchas aproximaciones al tema. Las han emprendido ya diversos especialistas desde las perspectivas editorial, sociológica y geográfica, educativa, de fomento a la lectura y consumo cultural. Hay también quienes han derivado propuestas concretas que eventualmente podrían incorporarse al programa educativo del gobierno actual. Elijamos una de entre las muchas posibilidades de acercamiento a la ENL. La pregunta de por qué no lee el mexicano arroja un dato que pareciera revelador: contra la opinión general según la cual el mexicano no lee porque no le gusta, se dice que no lo hace porque no tiene tiempo. La pregunta múltiple, cuyos resultados no suman 100%, interroga de frente al encuestado: “¿Cuáles son las principales razones por las que usted no lee?” La falta de tiempo, responde el 69.95%. Ésa es de paso también la razón por la cual el 52% no asiste a las bibliotecas. El mexicano leería, pero no tiene tiempo, qué calamidad. La realidad es otra. Veamos por qué. Si nos remitimos a otras variables, la presunción de que sólo bastaría tiempo para volvernos un país de lectores se disipa. El 30% de los encuestados aceptó, sin rodeos, su falta de gusto por la lectura. Hay algunas otras respuestas que de una manera diferente afirmarían algo similar. El 19.1%, por ejemplo, dijo que prefiere otras actividades recreativas. El 14.4% dijo que de plano le da pereza. El 13.2% dijo que no le interesa lo que tiene a su alcance. El 3% dijo que no le gusta la lectura porque es obligada. La falta de gusto por la lectura es una razón de índole general y las demás refieren a algunas de las causas. Si las agrupamos, el total de quienes no leen porque no les gusta, sea cual sea la razón, ascendería a 79.7%. La falta de tiempo, al compararse con otros indicadores, se desmorona como causa principal. La formulación: “Lugar que ocupa la lectura en su tiempo libre”, también de respuesta múltiple, clarifica la situación. Los mexicanos caen redonditos: el 41.1% prefiere la televisión, el 29.2% descansa, el 21.7% se reúne con amigos o familiares, el 15.7% va al cine y el 11.7% a fiestas. Sólo el 12.5% lee libros en el tiempo libre y 1.2% “lee” por Internet. La respuesta a la pregunta: “¿Cuál considera que es el principal problema que enfrentan las personas para no leer?”, más general y sin dirigirse directamente al encuestado, confirma que la falta de tiempo no es una respuesta confiable. Sólo el 8.6% asegura que los demás no leen por esa razón y 52.4% considera que las causas son más bien la falta de interés, hábito, educación, cultura o información y el analfabetismo. “Yo no leo porque no tengo tiempo, los demás no leen porque no les interesa, ven la tele…”, etcétera. Si acaso hubiese dudas, la formulación: “Principal razón para leer” acaba despejándolas. La respuesta, en esta ocasión, no es múltiple, por lo que sí se redondea al 100%. Sólo al 9.2% le gusta, sólo el 8.0% lo considera relevante para su crecimiento personal, sólo el 6.8% se divierte al hacerlo y sólo el 1.8% lo hace para tener tema de conversación. Y a los jóvenes entre 12 y 17 años es a quienes menos les gusta. El 54.8% lo hace para la escuela y el 13.3% para informarse. Sólo el 6% lo hace por diversión, el 5.5% por crecimiento personal, el 4.8% porque le gusta, el 3.7% por “actualización” , el 2.1% como tema de plática. Los porcentajes más bajos demuestran que el intelectual y el sacerdote no son de ningún modo referentes para la juventud. Sólo el 1.1% de los muchachos de esas edades afirmó que leía para ser culto y el 0.3% por motivos religiosos. Y no olvidemos que por “lectura” se entiende en México un promedio de 2.9 libros al año. El libro, se alega, no es ya el único soporte. Sigamos con la encuesta y advertiremos que el Internet ni tiene la culpa de que no se lean libros ni necesariamente sustituye la lectura de libros o de la palabra impresa en general. El 24.2% del total de encuestados, una cuarta parte, utiliza Internet. La pregunta: “¿Para qué usa Internet?”, también de respuesta múltiple, reporta que el 52% lo emplea para enviar y recibir correo electrónico, el 45.5% para “estudiar” (de lo cual inferiríamos que lo utiliza para las tareas), el 44.7% para chatear, el 29.3% lo ha vuelto una herramienta de trabajo, el 17.3% escucha música, el 15.4% se informa de “actividades” y el 9.9% juega. Sólo 2.5% lee periódicos y revistas. Esta pregunta acaso fue formulada de manera incompleta y se nos escapa un dato esencial. Incluye la alternativa de “Informarse de actividades” pero no la de “Navegar” ni la de informarse de temas de interés propio. Variantes que reportarían, junto con preguntas adicionales referidas a los “Temas sobre los que navegas por Internet” y las horas-día dedicadas a la lectura de esos temas, también ausentes, qué tanto está leyendo y sobre qué cuestiones el mexicano en general a través de la web. Y los jóvenes en particular. La encuesta los confirma como el segmento más asiduo a Internet. Una pregunta de respuesta múltiple reporta que el 36.1% tiene entre 12 y 17 años y un 44.3% entre 18 y 22. La pregunta más acotada: “¿Los libros que usted lee son…”, reporta que sólo el 1.8% son buscados a través de Internet. Saber algo así nos ayudaría, digamos, a sugerir una plan de búsqueda-lectura por Internet para los muchachos. Moraleja I: si un mexicano le dice que no tiene tiempo para algo, no le crea y siga preguntando. Moraleja II: pregúntele a un joven qué lee por Internet, y si le dice que nada porque no tiene tiempo, tampoco le crea.
Presentación del libro Infinitos dispersos en el Museo Posada de Aguascalientes, en Julio de 2006 La primera vez que presenté esta suma de textos poéticos, fue en la primera feria del libro al aire libre en el Zócalo de la ciudad de México, en septiembre de 2001. Hubo cerca de 500 personas y fue un éxito. La segunda vez fue en ese mismo septiembre el día 11, el día de los atentados a las torres gemelas de Nueva York. Ésa presentación fue en la ciudad de Tlaxcala. Uno de los presentadores del libro, mi amigo Guillermo Vega, llegó a mi casa de la ciudad de México temprano para tomar el camión. Vimos las imágenes de las torres una y otra vez y se sentía esa histeria que creo, todo mundo recuerda. Guillermo me dijo: “Oye, y con todo esto, ¿tú crees que salgan camiones para Tlaxcala?” Ya refiriéndome al texto, diré que como es mi primer libro tiene un lugar especial en esa parte invisible del patrimonio espiritual. Todo el mundo me ha dicho que es un libro logrado y espero que así sea, lo digo sin falsa modestia y espero que así lo sientan los que lo compren. La poesía a la vuelta de los años demuestra que es, paradójicamente, el más rentable de los géneros literarios: por éstas fechas todo mundo sabe o puede saber y acercarse a los textos de Baudelaire pero, en cambio, casi nadie conoce la obra completa de Balzac. Espero que sea la venganza de la poesía finalmente, la más profunda de todas las artes y la más ignorada y vaya en sentido directamente proporcional a las burlas que pasamos los poetas en vida. Todo poeta grande es un pionero. “Los artistas son aprendices de la luz”, decía Carlos Pellicer y todos los poetas, los que regamos nuestro propio jardín, así esperamos el alba y el día nuevos, el día de la utopía personal o generacional: a mí en lo particular, y creo que a mi generación, nos tocó abrir los ojos a la realidad mexicana con el levantamiento de Chiapas; yo tuve varias aventuras zapatistas, pero siempre, tortuosamente, difícilmente, he regresado a la creación poética. Finalmente unas palabras, por mi parte, para algunas personas de Aguascalientes: He notado que aquí en la ciudad, (por los trabajos que me ha tocado desempeñar), circulan muchos enfermos tipo enfermos mentales o con problemas parecidos del habla, etc. Hace poco, observé una muchacha que casi era arrollada por un taxista por no fijarse al cruzar el segundo anillo. Todavía sacada de onda, fui a socorrer a la muchacha y solo de mirarla se le notaba un problema de ese tipo. La abracé y le dije: “Cuídate mucho, por favor”. Sea como sea, la chava me entendió y balbuceó “gracias”. Bueno, pues por gente como ella quiero leer el siguiente texto, y después Elena mi nueva amiga leerá algunos poemas, espero que, convencida como yo, que la poesía nos hará libres. De la Vorágine y el Estribo..:

lunes, 3 de marzo de 2008

Ho flores divinas...

Texto del año 2000 Por Marcos García Caballero Estamos un poco después de 1821. Las calles que recorre Baudelaire se inundan de luces, la vieja arquitectura da paso al hierro que se funde al modo de la construcción de los griegos, entra en vigencia la modernidad acompañada de la arquitectura del vidrio. Un París que ha visto pasar a Rousseau y a Voltaire, indiscutibles precursores de la época moderna, ¿Y qué es la época moderna? La mezcla de lo antiguo y lo moderno. Baudelaire crece en un París que desde sus trincheras defiende y hace prosperar a la burguesía, mientras la noción del Bien o de lo Bueno —como se quiera—, inicia su decadencia, mas no su muerte. Podría decirse que el eterno declinar de la noción del Bien también es signo caracteríztico de la edad moderna. Y Baudelaire, como todo buen poeta que vive en carne propia las contradicciones, las pasiones y los impulsos de su época, “tiene la mirada del exiliado, del paseante”. (Walter Benjamín dixit) Y tal como ve a su ciudad y ha tomado distancia de un progreso que no puede ver más que como absurdo, también ha tomado distancia de su propia subjetividad, como queda de manifiesto en el sabroso poema Elevación: “Por encima de los estanques, por encima de los valles, de los montes, de los bosques, de las nubes, de los mares, más allá del sol, más allá de los éteres, más allá de los confines de las esferas estrelladas, Espíritu mío, te mueves con agilidad, y, como buen nadador que se deja llevar por las olas, surcas alegremente la inmensidad profunda con un gozo indecible y potente.” Baudelaire es el directo antecedente de los poetas malditos, tal y como los estudia y enumera Verlaine en su libro del mismo título publicado en 1884. Este carácter maldito es el absoluto rechazo a la conformidad burguesa y sus conceptos de moral y prácticas monótonas. Baudelaire sacude a las buenas conciencias de su época y Las flores del mal no contiene ejemplos de ello: toda la obra es ejemplar, véase el poema Una carroña, La musa enferma y tantos más. Al hundir sus ojos en lo oscuro, en lo abyecto, en lo putrefacto, Baudelaire juega auténticamente con fuego, como buen poeta, es un explorador del espíritu. Habla con Dios como con un compañero de parranda, sube a los cielos a preguntar por lo terrestre y baja a la tierra a preguntar por los dioses, y ya entrados en tragos o en dosis de hachís, Baudelaire y su pandilla de crápulas entrevistan a Dios, no para dudar de él, sino para afirmar su inmperfección, pues Baudelaire sabe, como los antiguos gnósticos, que el mundo es un “desperfecto cósmico”. (Henry Miller dixit)
HISTORIA PARA TELEVISIÓN En un pueblo olvidado de la mano del progreso, Paguatlán, Puebla, un día de estos se apersonaron los miembros de un circo para montar su espectáculo confiados en que la monotonía rutinaria del pueblo, haría ver las presentaciones del circo como un suceso poco más que extraordinario. De inmediato se vinieron encima la propaganda y los rumores. En el supermercado Gigante de Paguatlán se exhibieron carteles con los grandes trapecistas ejecutando saltos mortales y debajo un letrero en otomí (lengua en uso por los habitantes de Paguatlán) que traducido al español bien podría ser: "ágiles, intrépidos, atrevidos, temerarios trapecistas en el circo, corta temporada". Días previos al inicio de la primera función, los trapecistas iban al Gigante de Paguatlán a comprar alimentos para los animales del circo. Roxana, la cajera que los atendía, intentaba sacarles plática a los trapecistas y ellos le contestaban que no podía faltar a la inaguración, pues ésta sería magnífica. Roxana chachareaba con las demás cajeras del Gigante de Paguatlán y acordaron que todas ellas, irían a la primera función, que sería un día después de que les dieran su quincena y se deleitarían con las grandilocuentes hazañas de los enanos payasos, el lanzacuchillos, los tigres amaestrados y por supuesto, los trapecistas. Un día antes de la función, llegó el maestro de los trapecistas con Roxana y le preguntó por el departamento de medicinas. ¿Le pasa algo a usted? ¿Está enfermo? Le preguntó Roxana. Y el maestro de los trapecistas respondió que necesitaba unas vendas, desinfectante y desinflamatorios para uno de los rinocerontes que detenían la lona bajo los actos de los trapecistas, pues uno de ellos se había herido una pata cuando los enanos payasos, jugando con él, le habían metido la pata en una cubeta. Roxana entendió que si no le prestaba ayuda al maestro de los trapecistas, la función de estreno no se llevaría a cabo, pero recordó que ese tipo de mercancías llegaban a Paguatlán hasta la noche y que se quedaban en la bodega para ser puestas de venta al público hasta el día siguiente. Pidió permiso al gerente para dejar su puesto unos instantes, (haciendo que la bruja que iba a comprar cilantro tuviera que esperar) y se llevó al maestro trapecista al estacionamiento del Gigante de Paguatlán, Puebla. Ahí le dijo que le podía conseguir la medicina sólo si entraba de contrabando al almacén para los medicamentos. El maestro trapecista dijo ni pensarlo, no quiero exponerte a que te despidan. Pero Roxana contestó que no era justo que se aplazara el estreno del circo, ¿es que no ve usted? Toda la gente de Paguatlán Puebla está esperando la función, han venido a contarme de que hasta en la taquilla de los boletos algunos están acampando para asegurar un buen lugar. Bueno, dijo el maestro, hazme ese favor pero ten mucho cuidado. Roxana no se chupaba el dedo (a menos de que se lo cortara) y le dijo al trapecista que le tenía que devolver el favor dejándola entrar gratis y en palco especial a ella y a todas las cajeras del Gigante de Paguatlán Puebla. El hombre de circo sonrió, estiró los brazos y dijo: "¡Por supuesto amiga Roxana! Tenlo por seguro". Así fue entonces como en la noche Roxana penetró con una lámpara al almacén del Gigante de Paguatlán Puebla y consiguió todos los medicamentos que necesitaba el rinoceronte. Pero no contaba con el velador del Gigante de Paguatlán Puebla, pues cuando vio la puerta abierta de la bodega la cerró y Roxana se quedó encerrada. La pobre Roxana, al verse en el embrollo, comenzó a tararear una vieja canción de The Police en honor de la cual, sus padres le habían puesto ese nombre. Pero se quedó encerrada y no pudo salir con las medicinas. Se durmió autorrecetándose cloroformo y quedó tumbada hasta el amanecer. Al día siguiente, el señor maestro de los trapecistas fue a preguntarle si lo había conseguido, pero ya era demasiado tarde. La función tendría que posponerse hasta el día siguiente. Pero a Roxana se le ocurrió una idea: está bien, el rinoceronte no podrá salir al espectáculo, pero como nadie en Paguatlán Puebla conoce un rinoceronte, mis amigas cajeras y yo nos disfrazaremos de rinos y serviremos para la manta de protección por si alguno de los trapecistas se cae. Perfecto, dijo el señor de los trapecistas, como buen amigo del espectáculo le pareció lo correcto. Así que Roxana y sus amigas se disfrazaron de rinoceronte con cartón de color gris y peluche. A la hora de la entrada de los trapecistas, en plena función, el maestro le dijo a Roxana y sus amigas que les faltaba algo para hacerla de cuerno de rinoceronte. No hay problema, dijo Roxana que ya venía preparada: sacó su trofeo de empleada del mes del Gigante de Paguatlán Puebla y lo sacó por el peluche a la hora de la función. Les amarraron un lazo y con eso Roxana y sus amigas, disfrazadas de rinoceronte, presenciaron el espectáculo y la gente de Paguatlán Puebla lo disfrutó y aplaudió como nunca. El rinoceronte fue curado al día siguiente y en las siguientes presentaciones, la gente no aplaudió tanto a la hora de los trapecistas, pues creyeron que aquél no era un rinoceronte verdadero.

viernes, 22 de febrero de 2008

hablar de la novela como obra, su tramado...

No recuerdo ya quien propuso hace cerca de un mes en la lista hablar acerca de la novela (y lo dijo bromeando en detrimento de los poetas: como si los poetas no fueran buenos novelistas, ahí tenemos un ejemplo cercano: Saúl Ibargoyen, que además de novelas escribe muy buenos cuentos), pero me parece muy bien proponer algunas ideas o reflexiones sobre la novela como tal, sobre su estructura, etc. Yo solamente he escrito dos así que mi comentario no será “la confesión de un practicante” como dice Kundera en su El arte de la novela, pero sí que será la “confesión de un lector de novelas” y un tanto de aficionado a escribirlas y que finalmente, respecto a las grandes creaciones, es mejor dejarlo así para no pecar doblemente de pretencioso en este medio literario mexicano que es triplemente pretencioso y en el cual yo tal vez sea el enésimo impar de los pretenciosos. (novelistas, poetas, cuentistas dramaturgos, todos). En ese ensayo super imprescindible, Milan Kundera gusta de recordar a Broch de éste modo: “la moral de la novela es descubrir sólo lo que la novela puede descubrir”. En su última entrega del año pasado, el mismo Kundera en “El telón” afirma: “la tarea de un novelista es ver lo que sus antecesores no han visto”. No me van a creer pero así en las mismas fechas les decía yo a mis alumnos en Ciudad de México que aprendieran a escribir poesía: vaya, que escribieran poesía sobre esferas de la realidad que nadie hubiera visto. (soy el enésimo pretencioso, ya lo dije) Lo que dice Kundera suena como descubrir áreas de la realidad no vistas o captadas por novelistas anteriores, claro: sí y solo sí cuando se trata de grandes novelas. ¿Por qué? Porque muchas veces en México se alaba por temporadas a ciertas creaciones novelísticas, pero pasado el asombro y el espectro que rodea a las presentaciones, los comentarios radiofónicos, etc, (todo el bombo y el platillo) muchas de esas novelas pasan sin mayor pena ni gloria a los almacenes de prestigio, pero a decir verdad no creo que esto sea necesariamente debido a la falta de calidad de algunos o de la mayoría de los escritores, sino a la escasa difusión de las obras que hacen que los verdaderos hallazgos sean rarísimos: como decía Borges, la fama siempre se basa en malentendidos. Hay una novela que salió en el 2004 de Marcelo Uribe llamada “El taller del tiempo”, que me urge leer. Esa novela donde este autor reflexiona en torno a su padre, (de tema parecido es la novela del norteamericano Philip Roth donde cuenta la agonía de su padre). Marcelo Uribe, que yo sepa, no es claramente famoso ni puntero en las encuestas, pero en entrevista con La Jornada declaró: (cito de memoria): “Toda fórmula que me sirve para elaborar una novela, solo sirve para esa novela, no hay fórmula total”. Y es muy cierto. Basta leer el Diario de un Libertino del brasileño Rubem Fonseca para darse cuenta que su fórmula es la de una novela en la que el personaje central dialoga consigo mismo y llega a decirse: “La pregunta fundamental de un diario no es ¿qué soy? O ¿quién soy? Sino, simplemente: ¿Soy?” Y es claro que a pesar de ser una novela ligera, tiene mucho material meta literario: es un escritor que escribe un diario donde dice lo que le pasa cuando no escribe su novela, etc… Al respecto Milan Kundera, termina declarando después de una larga disertación: “pobre del novelista cuya novela no es más inteligente que él”. Y ay! lástima, pero también es cierto. Es decir, puestos en perogrulladas filosóficas, que todo trabajo (-el que sea-) nos obliga a volver a él para reflexionar sobre su sentido, su trascendencia y si se puede, su valor. Yo tuve la suerte de que mi única novela publicada me hiciera el favor de hacerme entender que la novela era más lista que yo por lo menos al momento de haberla terminado, en ese momento, (casi diría el único feliz de todo el trabajo literario, no el premio que me gané tanto así por lo menos), de poner punto final y quedarse uno contento. Muchas veces nos engañamos creyendo que los libros nos van a seguir diciendo cosas espectaculares durante toda la vida (me refiero, por supuesto, a los libros de literatura y específicamente a las novelas), pero eso… es una ilusión. O por lo menos yo no puedo mantenerla. A los que estén en situación parecida a la mía les recomiendo al filólogo, psicólogo y psiquiatra Paul Wazlawick en su sensacional “El arte de amargarse la vida” (herder 1983). Querer encontrar a toda costa una luz sobre la existencia en la novela puede servir si uno es muy joven y se siente con energías para ser novelista… por un rato, pero al cabo del tiempo la sola experiencia demuestra que eso no se puede. Es como el chiste del borracho que a güevo quiere encontrar las llaves donde no las perdió pero busca donde cree que puede ver mejor. Para escribir una buena novela se necesita irse a tomar café en la tarde, en la noche cerveza, al día siguiente desayunar como si nada, tomar aspirinas, irse a trabajar pensando en todo lo anterior, leer en la tarde del nuevo día y ya con calma empezar a esbozar un principio de novela. Creo que tiene que ser una obsesión, algo que mate las ganas de vivir o las aumente, ya que eso, traducido en el lenguaje literario será tema, estilo y estructura: la fórmula de Kundera o la de Rubem Fonseca o la de quien sea. Creo que ese puede ser buen axioma: si no hay obsesión de por medio, no hay novela. Para la obsesión se puede recurrir a la ayuda de la SOGEM, de otros talleres, etcétera, pero la obsesión es para alimentarla y para creer en ella, ya que si tú no crees que es vital tu obsesión, nadie en este mundo la creerá; lo demás es el mundillo literario como cada quien lo sienta o le vaya (cosa de la que se escribe más de la cuenta, como si fuera una alter obsesión). ¿Por qué insisto en la palabra obsesión? Porque cuando estamos obsesionados lo estamos en cuerpo y alma, en sexo y palabra, en todo, y la obsesión SIEMPRE supera a la inteligencia; la inteligencia no sabe qué hacer con sus obsesiones; he ahí el porqué Kundera decía que la obra debe de ser más inteligente que su autor. Entonces, creador de novelas, como doy por supuesto que ya se han leído teorías sobre la novela, eviten autocachondearse con las preguntitas de cajón: “¿Quién será mi mejor influencia?” “¿De qué novela aprendí más sobre mí mismo?” El talento y la disciplina la lo probaste en SOGEM, ahora reprueba en la vida dándole vida a tu obsesión y si tu obsesión te rebasa y hasta te preocupa, ya estás del otro lado: tienes material para una novela, piensa tu obsesión hasta tal punto que sea tu obsesión la que te piense. Creo que es un comentario, para abrir la discusión. Marcos García Caballero

lunes, 18 de febrero de 2008

Entre mis clases de Yoga, la wera filósofa ex ranchera (sólo por mi ho sí), el trabajo y un curso en la universidad autóctona de Aguascalientes sobre cómo desprogramar la mente bajo tus propias reglas, además de la pronta noticia literaria (que se verá impronta), no me queda tiempo para lo verdaderamente importante que es la filosofía de Karl R. Popper. Pero me he comprado un libro sobre temas en los que casi no he abundado. Se trata de El crepúsculo de la cultura norteamericana, de Morris Berman, agudo crítico social de quien publiqué en éste espacio su texto llamado "masacre en la CNN", sobre el asunto del Koreano y la masacre del TEC de Virginia. Su texto es polémico y su visión sobre la "decadencia del imperio" aludiendo así a los fenómenos que afectan a los Estados Unidos y por ende al resto del mundo, no es precisamente divertida, pero caray, es muy cierta. Estoy adentrándome en el texto, pero sé que cualquier comentario mío, sobre ese tema, no es más de lo que dice cualquier malo de a pie.

domingo, 17 de febrero de 2008

Cuento inspirado en la canción: "El cine", de Mecano, ja!

Por Marcos García Caballero Hasta donde yo sabía o podía saber el año pasado, mi amiga la aprendiz de sociología cuyo ídolo era Demetrio Sodi, era transtorno bipolar; una enfermedad mental común en ciudades como el distrito federal, pero de cualquier manera, yo y Luis Enrique no sabíamos que esperar fuera de ver la película en el World Trade Center. A ese maldito lugar había ido yo muchas veces, siempre maldiciendo mi precaria condición de clase media pulverizada, caminando junto a personas que si no tienen un gran poder adquisitivo, por lo menos saben fingir muy bien lo contrario. Al salir de la película pedí un capuchino y Luis Enrique venía contándome anécdotas de su trabajo de electricista en tacuba, “hace 40 años ahí todo eran llanos según dice mi papá” decía Quique, mientras ella, Licha, la trastorno bipolar, sudaba frío pero sólo hasta después de que se fue el taxi lo supe, pero al día siguiente, cuando le hablé por teléfono para seguir intentando ligármela: ya había accedido a darme dos que tres besos pero yo quería llevármela, por lo menos, si no al Ajusco una mañana a desayunar y esas cosas un poco románticas, mejor a los hoteles de Tlalpan, lugares a los que les guardo un cariño inquebrantable y donde nunca he tenido qué pagar un solo quinto. Resulta que vamos de regreso caminando hacia viaducto por avenida insurgentes, de pronto Licha ve de dirección sur a norte en la acera izquierda, un aparador con maniquíes enfundados en vestidos de novia, al lado del Taco Inn; es de noche, una de esas noches en la Ciudad de México donde todo puede tornarse seguramente imprevisible, para esto; una pareja se pelea en lo que bajan de un taxi y Licha empieza a gritar; como pude, (todavía un poco con la impresión de la película) la abrazo, le digo no me sueltes Licha no me sueltes, llora todo lo que quieras pero no me sueltes, la pareja del taxi se ha ido pero el taxista les ha gritado: ¡Chinguen a su madre pinches noviecitos!” Los novios se ven de baja extracción social, se pierden en la calle y hasta acá oímos sus risas, un auto Chevy Monza rebota en los topes del futuro metrobús y Luis Enrique dice: —Ya… en serio Licha, ¿qué tienes? Y así se lo sigue diciendo y la empieza a terapear, hasta hacer que la mujer ya no parezca que la están matando a latigazos, una furtivita lágrima le limpio con un dedo: —Hueles a café —me dice entre suspiros y sollozos. —¿Ya estás bien? —Respondo y recuerdo que se tiene que ir hasta Xochimilco a la altura de las trajineras. Luis Enrique y yo como podemos tocamos en una reja y pedimos una tarjeta ladatel para hablar a su casa de Licha; la señora (su madre) contesta que sí, que se vaya en taxi, entonces la dejamos. Silencio. Pasan 10 o 15 minutos de silencio en la noche en el distrito federal, pero el silencio, obviamente, sólo está adentro: al rato le pregunto a Luis Enrique: —Oye wey, y ¿cómo dices que se llamaba la película? Luis Enrique se ríe y toma un pesero hacia tacuba, yo sigo caminando. Pensar... pensar.... ¿Cuándo abrirán esa chingadera del metrobús?

domingo, 10 de febrero de 2008

Es allí a donde voy..

Clarice Lispector (1920-1977) Escritora brasileña, hija de judíos rusos, nació en Tchetchelnik (Ucrania), cuando sus padres ya habían decidido emigrar. Con dos meses llegó a Alagoas y jamás admitió otra patria que el Brasil. Poco tiempo después la familia se transladó a Recife y a partir de 1937 siguió estudiando en Río. En 1943, durante sus estudios de derecho, se casó con el diplomático Maury Gurgel Valente, tuvo dos hijos y se separó en 1959. Entre 1944 y 1960 vivió largas temporadas en el extranjero, Nápoles, Berna y E.E.U.U. Durante toda su vida mantuvo su contacto con la prensa iniciado en 1941 en la Agencia Nacional. Un cáncer terminó con su vida en 1977. © Elena Losada Es allí a donde voy " Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde esta tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros. "

viernes, 1 de febrero de 2008

Groucho Marx

La misoginia perfecta de Groucho Marx: “El hombre no controla su propio destino: las mujeres de su vida se encargan de hacerlo.” ** “El hombre busca una esposa, pero la mujer busca un modo de vida.” ** “Basta que una mujer conozca a un hombre para que inmediatamente haga el cálculo de su cuenta bancaria, decore su casa y piense los nombres de los hijos.” ** “Con una mujer te la pasas mejor que con una dama.” ** “Cuando más crees que sabes de ellas, de menos te enteras.” ** “La civilización femenina no se aparta más de quince años de la pura caverna.” ** “Lo que menos soporto en una mujer es la vulgaridad. No me gusta nada.” Hay muchas más citas… están en el manual del perfecto follador// digo…, perfecto misógino, recopilado hace años por Sergio Monsalvo.

viernes, 25 de enero de 2008

He estado practicando Yoga desde hace rato. Lo malo es que me enamoré de la maestra. El Yoga saca tu energía al máximo y eso hay que saberlo aprovechar. Lo chusco, es que la clase es a pocos pasos de mi casa. No, mejor dicho no estoy tan enamorado de la maestra.. Joder!! Soy tan bestia que hasta voy al Yoga sintiéndome bestia y lo practico para que se me quite. Por ahora la poesía puede descansar... Ya retornaré a ella o igual y no: lo importante es sentirse mejor, la casa en la que ahora vivo, mi realidad, etc, me hace decir que por el momento --y eso que sí hago poemas y eso que sí tengo una página de poetas donde escribo mis cosas--, pero la poesía por el momento... Además tengo qué levantar un negocio, hay unos pocos centavos para una especie de tienda local de cómics o algo por el estilo. Además ya vienen los cursos de extensión de la autóctona... y muy pronto habrá una noticia literaria, a ver qué..

domingo, 20 de enero de 2008

Se acuerdan del Barón de Beltenebros? ps, ps, maese....

ALBERTO GIRONELLA El 2 de agosto de 1998 murió en San Ángel, México, el artista Alberto Gironella, quien afectado por el cáncer deja, a sus 69 años, una extensa trayectoria en la que incidieron el surrealismo y la herencia cultural mexicana. Como ordenara antes de morir, sus restos fueron cremados en una ceremonia privada en Ciudad de México, antes de dar a conocer a la prensa la noticia de su muerte. Gironella había nacido el 26 de septiembre de 1929 y demostró, desde pequeño, gran inclinación hacia las artes y las letras. A los 19 años funda Clavileño, una revista literaria y artística. Ingresa en la Universidad Nacional Autónoma de México para estudiar letras españolas y en 1950 publica los dos únicos números de su revista literaria Segrel, mientras inicia la redacción de su novela Tiburcio Esquirla. En 1956, Gironella funda la Galería Proteo. Ya ha empezado a pintar y por estos años hace sus primeros retratos de Emiliano Zapata y Porfirio Díaz. Participa en el movimiento llamado "de la ruptura", en el que también están Vlady, Enrique Echeverría, Héctor Xavier, José Luis Cuevas, Fernando García Ponce y Manuel Felguérez, y que intenta trabajar con los referentes artísticos del surrealismo, apartándose de la grandilocuencia del muralismo de Siqueiros, Orozco y Rivera. En 1965 se va a vivir a Francia. A partir de este momento su obra empezará a ser conocida con firmeza en el extranjero. Obras suyas estarán en la exposición surrealista L'Ecart Absolu y en la exposición colectiva Surrealism? organizada por el Museo de Arte Moderno de Estocolmo. En 1968 recibe la beca Guggenheim y en 1970 organiza en la capital mexicana un homenaje a Picasso por sus 90 años. Gironella expondrá en dos ocasiones, en 1972 y 1973, en el Museo del Palacio de Bellas Artes, y presentará su muestra individual La vuelta del hijo pródigo en el Museo de Arte Moderno. En 1980 realiza una serie de tauromaquias con Alechinsky y en 1982 expone su Homenaje a José Bergamín en la Galería de Arte Mexicano. Realiza en 1984 su primera exposición en la Galería OMR, El sueño es un jamón-ultramarinos y miscelánea, y en 1985 participa en la XVIII Bienal de Sao Paulo. En 1992, durante la Feria de Sevilla, expone su muestra El Ramón de las Américas. En 1997 expuso en Zacatecas su muestra Pelo y pluma, durante el I Congreso de la Lengua Española. La casa donde viviera Gironella por las últimas tres décadas, en Valle de Bravo, estado de México, será convertida en un complejo cultural en el que confluirán un museo, una biblioteca, un archivo y gestiones de promoción de los artistas mexicanos. La obra del artista será resguardada por una fundación que se sostendrá con un fideicomiso previsto en el testamento. Entre los otros trabajos que dejó Gironella se encuentra una serie sobre Nietzsche, hecha en colaboración con el editor Hans Mainke, con motivo del centenario de la muerte del filósofo alemán, que se cumplirá el año próximo. También en 2000 una exposición y un libro sirvieron de homenaje al artista mexicano.

sábado, 19 de enero de 2008

Un gran cuento de Marguerite Yourcenar, hay que revisitarlo.

Por Marcos García Caballero A pesar de que Cuentos Orientales pudiera catalogarse como parte de la faceta inicial del proceso creador de la grandiosa Marguerite Yourcenar, atisbamos ya en estos, las preocupaciones, intereses y el talento creador en pleno dominio de la historia corta o cuento (la ficción corta es otra cosa), de esta gran figura de las letras del siglo pasado hace dos XX. Efectivamente, son los viajes que ella realizó durante su juventud por Europa y Asia los que han dejado como documento obras como ésta, que pese al tono tradicional de la prosa en la que transcurre (Yourcenar innovó la literatura como los modernos: es decir por contenidos y no por modas, aunque el tema de la vanguardia es aparte), invitan al lector a reflexionar sobre la forma de vida y las costumbres de Asia, particularmente de la China de hace siglos, con un tono que nos advierte desde el principio que la vida, desde la perspectiva de sus personajes, no es la sucesión de episodios rutinarios por donde se vaga como cualquier individuo podría hacerlo por los pasillos de un aeropuerto con la certeza de que ningún viaje hacia fantásticas tierras le ha prometido el destino. "De cómo fue salvado Wang- Fo" es una historia trágica con enorme victoria poética. La historia del viejo pintor Wang-Fo y su discípulo Ling es la de dos personajes entre los cuales se ha instalado el compromiso vivencial en el cual el neófito en los finos artes de la pintura vive a la caza, inclusive, del más mínimo gesto de su maestro, pues ha sido el mismo a través de su pintura, el que lo ha liberado --en el sentido espiritual de la palabra-- hasta de sus temores más absurdos que por serlo, son los más difíciles de erradicar. Por su parte, el maestro, se ha entregado sin objeciones al mundo idealizado que le construye su alumno y como viejo lobo, intuye que tampoco cualquier otro mundo podría ofrecérsele como interesante, pues ha librado ya las suficientes batallas como para iniciar alguna otra más. Mientras avanza su relato, Yourcenar intenta mezclar y lo logra con fortuna, diferentes metáforas sobre la sensibilidad del ser humano cuando este logra percibir más allá de sus límites al arte que lo trasciende: en este caso, la pintura como elemento taumatúrgico por el cual, el maestro y su discípulo se salvarán, incluso del abrazo de la muerte. De hecho el personaje antagónico, encarnado en un Emperador del reino de Han no logra darse cuenta que ni condenándolos a muerte, podrá sustraerlos de la vida a este par de rebeldes que pese a todo, ¡siguen viendo a la pintura como asunto problemático! Saben --y el maestro lo descubre cuando le encargan su obra final antes de sacarle los ojos y cortarle las manos-- que es difícil volver a construir lo que el emperador le pide en cualquier cuadro, así que su mano arrastra con toda la expresión de un espíritu vivo y pleno, los pincelazos donde creará una obra en la que él y su discípulo recién ejecutado, vayan sobre una canoa alejándose río abajo. Lo que nos da un final de una extraordinaria fuerza poética y auténticamente vital, puesto que el maestro lo sabe, como el título de la obra de Milan Kundera, que "la vida está en otra parte" y no en ese esfuerzo y necedad a la que quiere inducirlo su maldito verdugo. Es aquí donde, como en toda buena obra, se funden la técnica y la profundidad de lo narrado, pues el cuento transcurre, reincide y se va, como diría Octavio Paz en El Arco y la Lira: "al fluir inagotable del murmullo". Oigan, y a propósito de nuestro Nobel, ya son 10 años que se nos fue... qué le hacemos? Unos lo quieren rematar (pero no en estas fechas...), pero a 10 años nadie dice nada... ACEPTEMOS, HAGAMOS MÁS NUESTRA QUE DE ÉL MISMO, SU PASIÓN CRÍTICA.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Sobre las novelas y figura de Michel Houellebecq “Las partículas elementales” es una buena novela mediana, (ya antes de que renaciera éste blog lo había comentado) pero para mi gusto no llega ni a novela de época —en México—, pero el autor definitivamente plasmó un sentir y visión original en el sentido que Milan Kundera gusta de recordar a Broch: “La novela descubre sólo lo que la novela puede descubrir”. ¿Qué descubre Las partículas…? La vida sexual del París desde los setentas hasta los noventas del siglo XX; juicios lapidarios como: “La cultura occidental siempre se fundó en una creencia en certezas de tipo racional y estuvo siempre dispuesta a sacrificarlo todo por esa certeza: la religión, la literatura, la filosofía, la vida misma incluso… ¿A cambio de qué? De la certeza racional”. Recientemente éste autor estuvo en la Argentina, tiene como un mes o menos. El punto es que sus juicios sobre las mujeres y sobre la política, son muy pobres. Pero es que hay que ver que después de esa obra ENORME que se llama “la Posibilidad de una isla”, un escritor no puede exhibirse públicamente más que como lo que ya no puede ser: una persona que ya no sabe (que ya no puede) partir del sentido común para emitir sus juicios, según él, el mayo del 68 en París fue puro nihilismo y a pesar de que casi los sesentas (como opina Juan Villoro en una excelente entrevista que le hizo mi cuate Iván Ríos Gascón en Rolling Stone), quisieron revolucionar lo que quisieron revolucionar a partir de un masaje a la conciencia y del 68 mayo en París se puede opinar mucho, aunque claro, todo menos para denostarlo o reducirlo, como lo hace Houellebecq, éste autor tiene unas opiniones sobre las mujeres que híjoles… como que su misma fama habla por él, ya no la persona honesta con opiniones más responsables, eh ahí el riesgo de escribir… fíjense, si yo ya me siento deformado con mis publicaciones, ¡cómo se sentirá él!
“Una característica propia de nuestra experiencia cultural de la inercia, es la costumbre. Es decir, que hemos vivido coexistiendo con los vecinos, sean del barrio, de la comunidad o del estado, pero, aún al haberlos visto, permanecemos sin reconocerlos y sin convivir con ellos. Igualmente con las instituciones a las que nunca hemos recurrido. Creemos comprender a los que cotidianamente nos rodean en casa, en los trayectos o en el trabajo, cuando apenas notamos que somos distintos y aunque no podamos enunciar esas diferencias, las sentimos: las suponemos unas y otras las comprobamos. La mayoría de las veces, dependemos de coincidir en lo que hacemos, en lo que creemos, en lo que buscamos o en lo que luchamos.” Gabriel Michel Cue Fragmento de: “Cultura, Tiempo y Complejidad” Inédito y de próxima publicación.

lunes, 10 de diciembre de 2007

La poesía es un ejercicio televisivo, si partimos del hecho etimológico, la raíz etimológica de una palabra se encuentra donde sea, por ejemplo palabras como: tonto, incompetente, perdedor, hijo de la chingada, tienen su raíz en lo que está pensando el vecino del que está viendo la televisión en Tampico, mientras tú estás mirando otro programa en la ciudad de Morelia; ya sabía yo que los latinajos no nos iban a llevar a ningún lado… Por otra parte, si un intelectual sale en televisión comentando su último libro, afuera en la calle se verá tristeza, llanto y desolación (a mí tampoco me causa ningún chiste). Pero cuando es la final PUMAS vs ATLANTE a la gente se le sale lo grecorromano mientras la esposa o la madre no tiene ni para dar de comer. Dios ya sale en televisión o, por lo menos los que lo estudian, los teólogos. No sé por qué, pero me acordé de una amiga que me encuentro en el chat, cuya leyenda de presentación de su personalidad dice: “la poesía es el alimento de los dioses”. Eso es lo triste, la gente no tiene tiempo para leer. (A mí tampoco me causa ningún chiste). Un saludo amiga!!

sábado, 8 de diciembre de 2007

Acá estoy con el Filósofo Caleb Olvera; Caleb anda muy celebrado últimamente en Aguascalientes, pues se ganó el premio Nacional de Ensayo Abigael Bohórquez.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

El impacto de la Globalización ha generado un haz de reacciones diversas en todo el mundo, filias y fobias, posiciones a favor y en contra, posiciones contradictorias, posiciones regresivas, posiciones alternativas. Visiones simplistas, dogmáticas, heterodoxas. Ha alimentado viejas creencias, ha generado nuevos sujetos sociales y nuevos lenguajes. El impacto provocó reacciones como las que en su momento histórico generó el Colonialismo, el Neocolonialismo, el Imperialismo. Las guerras de conquista, las invasiones imperiales de Francia, Inglaterra; y como la invasión Norteamericana de 1847. La reacciones provocadas por la Globalización, van desde los fundamentalismos, pasando por los intentos aislacionistas, los movimientos regresivos hacia un pasado remoto, hasta los diversos movimientos de autoafirmación de nacionalismo de todo tipo; y de búsqueda de una profunda revaloración de las Naciones, los pueblos, las Culturas y la Civilización; pero también la búsqueda utópica de “Un mejor mundo posible”, en los múltiples foros que se han venido realizando para cuestionar a la presente Globalización. Fragmento del trabajo “La identidad tlaxcalteca en el s. XXI”

sábado, 1 de diciembre de 2007

Recién alquilé una película italiana traducida como "acuérdate de mí", supongo que esta película habrá estado en cartelera en la Cineteca Nacional, donde hace años no voy, pero al punto al que voy es que ésta película coloca sobre cualquier cuestión principal, A LA VIDA COTIDIANA como el eje donde ocurre de todo, en éste caso, una familia liberada o liberal con dos hijos rondando los veinte años, aquí se muestra de todo: los celos de pareja, las aventurillas adolescentes y sus descubrimientos personales, los personajes constántemente se ven confrontados con sus propias realidades, no hay, a mi parecer, arquetipos tipo cine hoolywoodesco en éste caso, más bien la película supone una constante relexión para volver uno sobre sí mismo, no hay acá engañifas de que por la tecnología y lo hipercomunicado que supuestamente está el mundo, por lo que se deja ver lo que es el ser humano: pasión, máscara social, trabajo, ésta película va a la esencia de lo que queda de la clase media y le quita su máscara: los hace ver humanos, mitad tragedia mitad comicidad. Por ahí anda "acuérdate de mí", en la sección de cine de arte.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Masacre en la CNN

Mucho se escribió y se dijo y se vió, pero esto es Las mejores palabras que he leído sobre el caso del Tec de Virginia. Masacre en la CNN Morris Berman El 16 de abril de 2007 , en el Campus del Instituto Tecnológico de Virginia, un estudiante de 23 años, ciudadano coreano de nombre Cho Seung-Hui, le disparó y mató a 32 estudiantes y profesores; después se suicidó. Durante las dos semanas siguientes, todas las grandes cadenas televisivas cubrieron la historia a detalle y después, como siempre sucede con las noticias, desapareció de vista, para ser reemplazada en este caso por discusiones sobre las ganancias de Microsoft. Yo andaba de viaje en Tabasco y Chiapas en ese tiempo, por lo que mi único acceso a la información, además de los periódicos locales, era la CNN. De manera extraña, la labor de reportaje de la CNN fue tan peculiar como el evento en sí mismo. La atención se centraba en quién era esta persona, Cho Seung-Hui; el contexto más amplio en el que tuvo lugar el hecho —y ha habido varios en la historia reciente de los Estados Unidos— no se mencionó siquiera. Desde luego, si nos enfocamos en lo aberrante que fue Cho, el contexto general se hace (supuestamente) irrelevante y puede ignorarse, que es justamente lo que los medios, y el público norteamericano, quieren. Nos enteramos que Cho es coreano, no estadounidense; un solitario, deprimido desde temprana edad; un psicótico , obsesionado con la muerte y las armas de fuego (como reveló un video sensacionalista que la CNN estuvo transmitiendo una y otra vez). La CNN también condujo una entrevista fatua con los ex compañeros de cuarto de Cho, en la búsqueda de adentrarse en sus relaciones con las mujeres y sus gustos sexuales. Otros reportajes incluyeron las expresiones de preocupación y de angustia que son normales después de estos incidentes, las sugerencias de algunos periodistas y “expertos” de que los estudiantes y los profesores deben ir armados a clase, el nombramiento de una comisión para investigar el hecho, etcétera. En breve, los mismos de siempre que nunca lograron hacer nada importante en el pasado y tampoco lo harán esta vez. Sin embargo, la CNN hizo una breve referencia a una especie de nota suicida que dejó Cho, en la que aparentemente hablaba sobre las pretensiones de los estudiantes ricos de la escuela y de la “charlatanería” que prevalecía en el Campus. La red noticiosa también leyó un email de alguien de Corea, que señalaba que Cho era, a pesar de su green card, un norteamericano: había venido a Los Estados Unidos con sus padres cuando tenía ocho años, por lo que había pasado las dos terceras partes de su vida en un contexto norteamericano, expuesto a valores norteamericanos. “Un incidente como esta masacre”, concluía el escritor del email, “no ha ocurrido en Corea durante sus últimos cinco mil años de historia”. Esto también fue ignorado por la CNN, un asunto con el que obviamente no quisieron involucrarse. Por supuesto, yo no vi personalmente la nota suicida de Cho, así que sólo puedo conjeturar lo que estaba pasando por su mente, o qué fue lo que lo llevó a matar a 32 personas inocentes. Pero la breve referencia al contenido de la nota, la carta del escritor coreano y la atención sin fin sobre Cho, como alienado y loco, sugieren algunas cosas que no formaron parte de la cobertura de la CNN. Para usar una analogía extrema, parecería haber una rara similitud entre esta cobertura y la del ataque del 11 de septiembre contra el World Trade Center. “El análisis” de la red noticiosa, si así se le puede llamar, era que Osama bin Laden y Mohammed Atta eran personas “malvadas” y “desequilibradas”. Cuando Susan Sontag hizo posteriormente un breve comentario en las páginas del New Yorker en el sentido de que la policía exterior de los EE UU podía decirnos más sobre las causas del 11 de septiembre que la psique de Osama bin Laden, sobrevino una indignación que básicamente la declaraba traidora. Cualquier estudiante serio de la actividad de los EEUU en el Medio Oriente durante la posguerra, sabe que en el comentario de Sontag era perfectamente acertado; pero el deseo de los medios de comunicación, y del público norteamericano, de preservar una imagen de inocencia estadounidense contra la maldad externa es demasiado poderoso para permitir la mínima posibilidad de una explicación alternativa. En el caso de la masacre en el Tecnológico de Virginia, no estoy sugiriendo (ni tampoco en el caso del 11 de septiembre) que el sacrificio de inocentes esté justificado; por supuesto que no lo está. Pero respecto al comentario de Susang Sontag, sí creo que lo que sucedió en el Tecnológico de Virginia puede ser explicable, y que vale la pena tratar de entender a un nivel más profundo, más allá de “el asesino estaba loco”. Consideren entonces lo siguiente: 1.- Cho Seung- Hui, a los ocho años, dejó una sociedad que no había tenido un incidente de ese tipo en toda su historia de cinco mil años y entró en otra donde la violencia, vía el cine, la televisión y básicamente la vida diaria, es normal. Esto fue su verdadera socialización como niño, como adolescente y como un joven adulto. Tan sólo para tomar un ejemplo estadístico, una encuesta del año 2000 que abarcó los EEUU y Canadá, reveló que mientras que 12% de los canadienses respondieron que sí a la pregunta “¿Es aceptable utilizar la violencia para conseguir lo que quieres?” el 24% de los estadounidenses contestaron afirmativamente. O si consideramos los datos mundiales en cuanto a homicidios, la tasa promedio por cada 100 mil personas en la Unión Europea era de 1.7 en 1997-1999, en tanto que para los EEUU en el mismo período fue de 6.26, es decir, casi cuatro veces más. La tasa de homicidios para niños estadounidenses en ese período era cinco veces superior a la de las siguientes 25 naciones más ricas del mundo combinadas. 2.- ADEMÁS de violencia, lo que Cho vio a su alrededor fue “charlatanería”, como al parecer él mismo lo describió. Para mí esta revelación es tan fabulosa como decir que el Papa es católico. La sociedad estadounidense es totalmente oportunista, personificada por programas de TV como Survivor (Sobrevivientes). Como Karl Marx apuntó hace años, los lazos de amistad y de comunidad se disuelven en “Las aguas heladas del cálculo egoísta”. En Estados Unidos, todo el mundo es Los Ángeles: todos tienen su propia agenda, un motivo ulterior, este es el corazón de su programa individual de autopromoción, lo que todo mundo ve como su objetivo en la vida. Alguien que viene de una sociedad que todavía tiene , en cierto sentido, valores tradicionales, no puede evitar sentirse disgustado con lo que sucede con las relaciones humanas en EEUU. Como escribió una vez el historiador y crítico social Paul Fussell: “en Estados Unidos todo está cubierto con una capa de fraude”. 3.- Desde luego, hay literalmente millones de inmigrantes que van a Estados Unidos, absorben los mensajes violentos que existen a su alrededor, ven la charlatanería que impregna al American way of life, y no se convierten en asesinos seriales. En este caso, la psicología de cada persona puede efectivamente servirnos más que la sociología de masas, pero sólo si nuestro objetivo es responder a la pregunta “¿Por qué justamente este individuo?” Pero hay seguramente una pregunta más profunda, “¿Por qué no hay más personas haciendo algo parecido?” La enorme ingesta de Prozac y de otros tranquilizantes pudiera ser una de las respuestas, por supuesto, en cuanto a que éstos fármacos ayudan a la población estadounidense a suprimir su ira. Pero la sociedad que genera esa ira sigue siendo el punto crucial y no reconocido. Esa es la verdad que la CNN quiere (de manera consciente o incosciente) dejar fuera de la mirada del público. Como resultado “las explicaciones” que ofrece son autoindulgentes y tienen la profundidad de la piel. ¿Cuántas otras sociedades, exceptuando Japón (que es toda una discusión aparte) están plagadas por brotes de violencia apolítica en contra de paseantes inocentes? El hecho es que estos brotes son políticos, si ampliamos la definición de “político” para incluir la naturaleza de la cultura en general y la manera como funciona en sus niveles más básicos. Un último ejemplo de lo que estoy hablando. Durante la insípida entrevista de la CNN con los ex compañeros de cuarto de Cho, había una leyenda en la pantalla de la TV que decía a los espectadores que esa entrevista sólo se podía ver por CNN. Ahí lo tenemos en pocas palabras: el objetivo de toda institución estadounidense es (O supuestamente debería ser) convertirse en el número uno. En medio de la masacre, de la brutal muerte de 32 inocentes (uno de ellos el profesor Livriu Librescu, sobreviviente del Holocausto que por lo visto tuvo que ir a una Universidad norteamericana para ser finalmente liquidado), lo que más le importaba a la CNN era la primicia. La muerte no tiene la menor importancia para esta gente, lo que cuenta para ellos es que siga la charlatanería. En Estados Un idos todo es mercadotecnia, todo es promoción, y creo que esto es lo que hizo a Cho caer por el precipicio. Que la CNN no haya podido ver la ironía de lo que estaba haciendo lo dice todo. Morris Berman es doctor en Historia de la Ciencia por la Universidad John Hopkins. Historiador Cultural y autor de El Crepúsculo de la cultura Americana y la Edad oscura americana. Actualmente vive en Guanajuato. Publicado originalmente en la Revista PARTEAGUAS no.- 9, verano 2007

El Fugitivo..

Sí, yo voy huyendo, En mi corazón la noche se disfraza de corazón, En mis cabellos el viento se disfraza de cabellos, Mi rostro está tan oscuro que los astros han volado mis márgenes. En las esquinas están los avisos, se promete mi captura, Se promete mi iniquidad, le dan un apodo a mi degüello, lo hacen risible; Y yo trato de escaparme de esa forma de morir, De ese cincel con que quieren modelar mis facciones. Y no puedo responder porque mentiría, porque pediría perdón de rodillas, Mis lágrimas volverían a ser falsas y se dejarían visitar por la luna, Por el romanticismo de un jardín y una muchacha esperándome. Una palabra, una historia arremansada en sus aguas como un barco que va a ser carenado, Una historia de amor desgarrada y zurcida después convenientemente; No, mil veces no, maldito sea yo y todos los que me rodean. Los que me aplauden mienten, los que me niegan mienten; Soy el falso profeta que nadie esperaba, Soy mi hermoso recuerdo, soy mi falso recuerdo, soy el tigre de la oveja Y la oveja del tigre en un antro de espejos. Por eso he huido, pero huir puede ser una forma literaria, un regodeo ante mis perseguidores, Y el antifaz azul de la noche está sobre mis ojos como mi propia carne; Por eso no dicto el amanecer, por eso no gozo el producto de una supuesta gracia, Ni estoy enrolado a ninguna adivinación. En mi palabra no almuerzan la advertencia ni el resguardo, La súplica o la dádiva, Con mi palabra no alimento tampoco a los muertos, A los que llevan una antorcha apagada en lugar de sonrisa, Una mueca nocturna en lugar de lágrimas, Una cabeza degollada —la propia— como feroz alimento. Huir en las sombras, repetir la equitación del alma; Un alto disfrute para el amor, alcobas como viejas danzas de imitación y Dudoso deslumbre, Mujeres encantadas por un brillo y por una estirpe que memora en los cuerpos la rosa de mar de la juventud. Yo iba huyendo de otros como se huye de uno mismo, De la propia palabra condenada al corazón de su propia impureza, A la armadura de su propia memoria. Dadle mis huesos a vuestros perros y ustedes también terminarán inoculados, Porque la rabia es un alimento pernicioso, Una mordida así en el alma equivale a un descrédito de los ojos Con que el amor os ha regalado. Implacable ley aquella que ha sido plantada en el árbol de la medianoche; Cenicientas y príncipes retornan a sus casas cubiertas por el polvo De las falsas adivinaciones, Y la inocencia se disuelve en un puñado de arena que levantan las pisadas de las cabalgaduras diligentes y ridículas de los funcionarios de la Razón y la Ciencia. Debo advertirles, sin embargo, que no puedo odiarlos como quería; Comí entre ustedes, compartí vuestro pan y vuestro vino, compartí vuestras mujeres, Y en la sobremesa también yo dije bromas amables, supe portarme como hábil cortesano, Hice mías vuestras fórmulas de progreso, amé a vuestras hijas en secreto —la soledad de mi cuarto puede narrar esto mejor… Ahora huyo, perro mojado con el pelambre gris pegado a la carne, Huyo sin saber de quién ni por dónde, Y esos edictos en las esquinas no hablan de mí sino de aquel que fui, Piden la cabeza que ya no me pertenece ni tengo, piden la palabra que ya me abandonó y abandoné. En suma, hablan de otro, y mi huída no tiene otra causa que evitar el encuentro con ese otro Y ver cuando lo traigan a la Plaza de las Ejecuciones, maniatado, rodeado de soldados, Bajo el sol radiante de la rechifla, la recriminación, La burla y los sobrenombres groseros, En esa futura mañana de la que ahora trato de escaparme. José Carlos Becerra.

viernes, 16 de noviembre de 2007

No sé cómo...

NO SÉ CÓMO PERO AYUDEN A TABASCO, YO YA APOYÉ POR LA UNIVERSIDAD AUTÓCTONA DE AGUAS!!! hay que APOYAR!!! LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO ES VERDADERAMENTE TERRIBLE!! mAESTROS Y MAESTRAS: nO SE HAGAN DE LA VISTA GORDA!! su cuate eL ADELANTADO..

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Ya salió Alforja no.- 41

Maestros y maestras: Ya salió la revista de poesía alforja no.- 41 (verano 2007), esta vez, dedicada a la figura y obra de Eunice Odio (costa rica, 1919-México, 1974) y siete ensayistas y especialistas la abordan. (¿Cómo es posible que una mujer tan buena poeta, de talla excepcional, muriera olvidada hasta el punto que doce días después de fallecida se encontrara su cadáver?). Además, el número contiene una entrevista a Félix Grande, un homenaje por la pérdida del maestro Otto Raúl González y además vienen dos poemas míos que considero bastante buenos. Los que han leído aquí saben que siempre se recomienda alforja (por su calidad y por lo que de por sí representa). Ya se puede encontrar en todas las librerías educal y gandhi. Saludos y hasta otra.

martes, 6 de noviembre de 2007

Así contestó Kirk Douglas

Asi contestó Kirk Douglas, a los 84 años, los cuestionarios que conforman la excelente sección de la revista Esquire titulada"Lo que sé" Sé que mis hijos no tuvieron las ventajas que tuve yo en mi infancia:cuando uno viene de la pobreza más dura, no hay otra dirección adonde ir que no sea hacia arriba.Sé que el amor es más hondo a medida que uno se hace más viejo.Sé que todo el mundo tiene ego.Sé que, por más que a los judíos nos enseñen a leer en hebreo, noentendemos lo que estamos leyendo. Cuanto más estudio la Torá menos religioso mevuelvo, y más espiritual quizás.En el último Yom Kippur opté por la versión en inglés y descubrí que Dios no necesita que le cantemos alabanzas sino que seamos mejores como personas.Sé que cada hijo es diferente y que hay que darles soga,siempre: noaconsejarlos mucho y dejarlos cometer sus propios errores.Es como el pase inglés:tira los dados y espera a ver que pasa.Sé que, a veces, lo que te compromete te libera. Yo no quería ser actor>de cine. Mi vida era el teatro y la primera vez que me llamaron de Hollywood rechacé el ofrecimiento. Pero entonces nació Michael y hacia falta másdinero, y me vine para acá.Sé que todo buen aprendizaje termina sólo cuando estás muerto.Sé que, si un hombre me dijera que nunca cometió un pecado en su vida, no me interesaría en lo más mínimo hablar con él.Sé que los musulmanes siguen a Mahoma; los cristianos, a Jesús y losjudíos, a Moisés, pero es el mismo Dios, en mi opinión.Sé que hacer películas es una forma un poco cara de narcisismo.Sé que los hijos necesitan la misma cercanía física con el padre como con la madre. Cuando beso a mis hijos en la boca, alguna gente me mira raro,pero no me importa. No es una debilidad.Sé que "Atrapado Sin Salida" fue una gran decepción en mi vida. Comprélos derechos para cine,pero nadie quería hacer una película con eso. Entonces pagué para hacerlo en Broadway, pero tampoco. Había una línea en especial en el libro que me parecía inigualable: Cuando McMurphy trata de arrancar el lavatorio de la pared delante de los demás internos y no puede, y todos lo están mirando y el gira hacia ellos y les grita: "¡Por lo menostraté!".Hay días en que pienso que ese debería ser mi epitafio.Sé que por algo, la política se ha vuelto una mala palabra.Sé que hay cosas en la vida que uno nunca logra hacer como Dios manda.Jugar al golf, por ejemplo.He sobrevivido a la caída de un helicóptero, con cirugía vertebralincluída, a un infarto que casi me lleva al suicidio,tengo un marcapasos yproblemas en el habla. ¿Y qué? la edad está en la cabeza. Es el único antidoto que permite seguir funcionando. Sé que millones de personas murieron por motivos religiosos: Algo andamal ahí, ¿no?Sé que esto puede pasar: uno se muere, lo llevan frente al barbudosentado en el trono,uno pregunta si eso es el cielo y el barbudo responde: "¿ El cielo?....... De ahí acaba de venir, caballero".Todo el mundo se la pasa hablando de los viejos tiempos: que laspelículas ran mejores, que los actores eran superiores, que la gente era mássolidaria.Lo único que yo sé de los viejos tiempos es que ya pasaron.Pensar un poco en los demás es una manera de distraerse de uno mismo.Creo que recién ahora empiezo a saber quien soy. Como si mis virtudes y misdefectos hubiesen estado hirviendo en una olla todos estos años y con el hervor se hubieran ido evaporando y convirtiéndose en humo, y lo quequeda en el fondo de la olla es mi esencia, y se parece inquietantemente a aquello con lo queempecé al principio. Kirk Douglas

jueves, 1 de noviembre de 2007

Discurso salvaje

“La voluntad occidental de poder quiere universalizar, hacer e pluribis unum, reducir la multiplicidad de mundos culturales a la unidad de su mundo, meter en su círculo estrellas y canciones, océanos y mitos, pájaros y parentelas, caléndulas y juegos infantiles, que pasen todos por su aro, que obedezcan todos el chasquido de su látigo intelectual, que bailen todos con su música. No serviré. Quiero un mundo desigual y disperso, heterogéneo, donde sea posible el despliegue de las mil formas salvajes del fuego. […] No niego la comunicación entre naciones… pero para comunicarse tienen primero que existir. Existir es ser diferente. Soy porque soy diferente. Soy diferente, luego existo. Quieren borrarme, amasarme, con el cristianismo, con la industria y el progreso, con el socialismo, con la ciencia y la tecnología, con los derechos humanos, con las ciencias sociales, con la coca-cola y Juan Sebastián Bach. No.” J. M. Briceño Guerrero, Discurso salvaje.

lunes, 29 de octubre de 2007

Pasé un buen fin de semana de visita en el deefe. Lo cual incluyó el conciertazo de Serrat y Sabina en el auditorio nacional. Por cierto que ya salió la revista alforja no 41, dedicada a Eunice Odio y Vicente anaya me publicó un par de poemas que considero de mis mejores. Por último: entre unos cuates del defe y yo tenemos la página http://hapaxpoetico.blogspot denle una revisada porque ahora el maestro Pako Puente ha metido unos haikus que están buenos. Ya ahora sí a dormir porque en el camión eso es pedir demasiado.

domingo, 21 de octubre de 2007

Poema

Publicado originalmente en la revista Voces de la primera Imprenta. Marcos García Caballero Mira mi sombra caer y desmadejarse, mira la provincia de mis pasiones: lo que amé, lo que canté, ahora tirado en el lodo apestando putrefacto. Mira mis amigos dispersándose en la noche, cómo uno a uno se van separando los recuerdos de la memoria hasta convertirla en utopía. Mira al pensamiento que te piensa y ha pensado al país, a la guerra, cuando me he visto de cara frente al absoluto y me he atrevido a decir, seco y despojado de toda mitología personal: yo pienso. Y este pensar me duele, porque cuando la cabeza descubre al pensamiento, no sabe qué hacer con él y tampoco sin él. Mira esta ira y este rencor, este espíritu que ha tocado las barbas del demonio, cuando escuché retumbarlas en mi mente y ya nunca más pude reconocerme en el espejo. Mira cómo caen la risa loca y la puta mentira, y así siempre así, en el fondo del corazón humano, mientras todos quedamos enajenados y vacíos. Es cuando se retrocede, es volver al punto de partida, es cuando un dulce licor de ayer diría hoy la verdad decantada, lo que cada niño se ha prometido, lástima que sólo se vuelva uno más que apesta en el corral de la diaria obscenidad. Mira los logros de los antiguos griegos, la más espléndida época de la conciencia humana de la cual sólo quedan retazos. ¿Qué quedará entonces de mi nombre? ¿De mi amor, de estos brazos y éstas manos que tratan de narrar lo que fuimos o lo que quisimos ser? Vergüenza, sensación de coraje, de despellejar la realidad inasible. De que nos conteste la pena que nos aleja o nos separa o nos junta, acaso, una leve variación del ego, su bifurcación. Mira este silencio, mira estas palabras que se tragan mis palabras. Porque callan en un grito que quisiera destruir, destruir lo abstracto, porque el pensamiento es incompatible con la realidad. Pero yo estoy en Asia. Mira mi viejo libro de poemas mal leído y mal entendido. Mira mi cadáver, mira mi muerte que desconozco, mira ese viajero del metro que puede caer junto a ti en cualquier momento, Y entonces, sabrás a quien te estás acercando.